Opinión Política
EDUCACIÓN E HISTORIA

Flores Magón, paradigma del periodismo para la 4T

Criticaba la estrategia de Madero y promovió desde Estados Unidos una revolución marxista.

 

Por Alfredo Arnold

La primera Mañanera de este año, en el ya lejano mes de enero, sorprendió el Ejecutivo federal con un nuevo logotipo; desaparecieron las figuras de Hidalgo, Morelos, Juárez, Madero y Cárdenas, y apareció la imagen de un sonriente Ricardo Flores Magón. Este 2022 ha sido el “Año de Ricardo Flores Magón” con motivo del centenario de su fallecimiento que ocurrió en el mes de noviembre de 1922. Dentro de 21 días exactamente, tendrá lugar la conmemoración del centenario luctuoso.

Aunque su nombre es muy popular, sobre todo porque el presidente López Obrador lo propone constantemente como un ejemplo para el periodismo y los periodistas, es poco lo que la mayoría de los mexicanos saben acerca de los detalles de su vida y sobre todo de su activismo en contra del gobierno de Porfirio Díaz. Flores Magón atacó duramente el régimen porfirista, pero, a diferencia de otros anti reeleccionistas, no se conformaba con un cambio presidencial ni con que hubiera elecciones limpias en el país, quería un cambio total, la abolición de la propiedad privada y la instauración de un gobierno socialista.

Ricardo Flores Magón nació en Oaxaca, la tierra de Juárez y de don Porfirio. Vino al mundo en una fecha histórica: el 16 de septiembre de 1873 y murió en otra muy cercana a la conmemoración de la Revolución Mexicana, el 21 de noviembre de 1922 a los 49 años de edad, prisionero en una cárcel de Estados Unidos, país donde se había exiliado.

Ricardo Flores Magón fue periodista, escritor y político. Escribió para varios periódicos, y junto con sus hermanos Enrique y Jesús fundó en 1900 el periódico Regeneración. Por cierto, así se llama el órgano oficial de Morena.

Emigró a Estados Unidos a causa de sus constantes encarcelamientos en México, aunque allá también fue a dar a la cárcel. En esa época, en Europa se gestaba la Primera Guerra Mundial y el gobierno norteamericano era muy susceptible a los comentarios periodísticos y la actividad política de Flores Magón, quien editaba su periódico y lanzaba consignas socialistas desde la propia Unión Americana. Regeneración circulaba en San Antonio, San Luis Missouri y Los Ángeles.

Cuando Francisco I. Madero lanzó su Plan de San Luis y puso en marcha la Revolución Mexicana invitó a Flores Magón a que se le uniera, pero éste lo rechazó por considerar que el movimiento maderista era burgués. Tampoco congeniaba con Carranza, ni con Villa, y rechazó una invitación que le hizo Emiliano Zapata para que fuera a vivir al estado de Morelos y desde ahí distribuyera a nivel nacional el periódico Regeneración.

No deja de extrañar la simpatía que expresa el presidente López Obrador, tanto por Madero como por Flores Magón, si entre estos dos personajes no hubo coincidencias políticas ni química afectiva. De hecho, Flores Magón criticó fuertemente a Madero con las siguientes palabras: “Las revoluciones deben responder a una necesidad social para que puedan ser consideradas como tales. De lo contrario, son socialmente revueltas políticas, hechas por hombres como Madero, que desean ser poderosos, para robar al pueblo a sus anchas”.

Desde Estados Unidos, Flores Magón propuso un programa agrario con ideas que tuvieron influencia en algunos constituyentes de 1917, con postulados como dotar de tierras a quien las solicite, sin más obligación que dedicarlas a la producción agrícola, la creación de un banco agrícola, la supresión de las deudas de los jornaleros y la desaparición de las tiendas de raya.

Flores Magón fue un activo promotor del Partido Liberal Mexicano, de línea anarcocomunista. En su periódico lanzó una convocatoria dirigida a los anarquistas del mundo, por lo que fue condenado a 21 años de cárcel en el estado de Washington. Murió en prisión.

Sus restos fueron depositados en la Rotonda de los Hombres Ilustres en la Ciudad de México y su nombre fue inscrito en el muro de honor de la Cámara de Diputados, esa misma pared de donde el gobierno de Obregón arrancó el nombre de Iturbide, consumador de la Independencia.

Una proclama que dirigió a los anarquistas del mundo muestra con claridad la ideología política de Ricardo Flores Magón:

“Es deber de nosotros los pobres trabajar y luchar por romper las cadenas que nos hacen esclavos. Dejar la solución de nuestros problemas a las clases educadas y ricas es ponernos voluntariamente entre sus garras. Nosotros los plebeyos; nosotros los andrajosos; nosotros los hambrientos; los que no tenemos un terrón donde reclinar la cabeza; los que vivimos atormentados por la incertidumbre del pan de mañana para nuestras compañeras y nuestros hijos (…) Toca nosotros hacer esfuerzos poderosos, sacrificios mil para destruir hasta sus cimientos el edificio de la vieja sociedad”. Marxismo puro.

Ricardo Flores Magón no fue un revolucionario al estilo de Madero o de Carranza, ni siquiera parecido a Zapata, Villa y Obregón. Su activismo era de alcance global, quería instaurar el socialismo radical en México y, a través de sus escritos y el Partido Liberal, promoverlo en otros países del continente.

¿Paradigma del periodismo? ¿Precursor de la Revolución Mexicana?… cada quien tendrá su propia opinión. Por pronto, el gobierno de la 4-T lo tomó como símbolo y le ha hecho un gran homenaje nacional al declarar 2022, “Año de Ricardo Flores Magón”.

 

 

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