Opinión Política
REPORTAJE

Colosio: 30 años después…

El 23 de marzo de 1994, el entonces candidato presidencial del PRI fue asesinado en Lomas Taurinas, Tijuana. Poco más de un mes antes realizó su gira proselitista en Guadalajara. Visitó la colonia Insurgentes donde se dio su primer “baño de pueblo”. Rescatamos esta crónica de aquella visita publicada el 10 de febrero, día que Luis Donaldo cumplía 44 años.

 

Por Julio César Hernández

“Veo un México con hambre y con sed de justicia. Un México de gente agraviada por las distorsiones que imponen a la ley quienes deberían de servirla. De mujeres y hombres afligidos por abuso de las autoridades o por la arrogancia de las oficinas gubernamentales”.

LUIS DONALDO COLOSIO / EX CANDIDATO A LA PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA

Enunció desde un majestuoso escenario en el monumento a la Revolución el entonces candidato del PRI a la presidencia de la República, Luis Donaldo Colosio Murrieta, en aquel famoso discurso del 6 de marzo de 1993.

Diecisiete días después, Colosio Murrieta recibió dos balazos en aquel famoso mitin en Lomas Taurinas, Tijuana, uno de los cuales le quitó la vida cuando estaba en el quirófano y los médicos hacían hasta lo imposible por salvarle la vida. El autor, Mario Aburto Martínez, fue detenido en el lugar de los hechos, mientras las especulaciones sobre los motivos del crimen comenzaban a tejerse a la velocidad de la luz.

Hoy Aburto Martínez cumple una condena de 40 años de prisión por este delito, en medio de la petición que hizo al presidente Andrés Manuel López Obrador el hijo del candidato asesinado, Luis Donaldo Colosio Riojas, de que fuera indultado, solicitud denegada por el Mandatario federal bajo el argumento de que el caso está en manos de la Fiscalía General de la República con un elemento reciclado de las investigaciones anteriores que podrían reabrir el caso: la presunta participación de un segundo tirador.

El “Caso Colosio” fue enviado “a la reserva” en el año 2000, en las postrimerías del gobierno de Ernesto Zedillo Ponce de León, quien fue coordinador de la campaña de Colosio Murrieta y a la sazón el candidato que lo sustituyó y alcanzó la victoria en 1994.

Sabrina Spellman, en su artículo “El asesinato de Luis Donaldo Colosio: Una radiografía de la violencia política”, publicado en 2019 en el portal de la Universidad Anáhuac, precisó: “… el Partido Revolucionario Institucional nació con el magnicidio de Álvaro Obregón, y comenzó su declive en 1994, con el crimen de Luis Donaldo Colosio…”. Siete años después de este crimen, el PRI perdió por primera vez en más de 70 años, la presidencia de la República.

A lo largo de estas tres décadas de cometido el asesinato de Colosio Murrieta, la hipótesis del complot no ha desaparecido en el imaginario de los mexicanos, pese a que Mario Aburto se declaró culpable sin involucrar a nadie más, dando paso a la versión oficial del “asesino solitario”.

Para la investigación del crimen el presidente Carlos Salinas de Gortari creo la Fiscalía Especial para el “Caso Colosio”, designando como primer titular a Miguel Montes, quien de declarar que el asesinato fue una “acción concertada”, concluyó que fue un “asesino solitario”, resolución que sostuvieron los otros tres fiscales que le siguieron: Olga Islas de González Mariscal; Pablo Chapa Bezanilla, en cuya gestión surgió la versión del “segundo tirador” y se detuvo a Othón Cortés, quien finalmente fue puesto en libertad al no comprobársele la acusación de la que fue objeto; y Luis Raúl González Pérez, con quien se cerró el caso con la hipótesis del “asesino solitario”.

Desde el 2000, cuando el caso fue enviado “a reserva”, nada ni nadie ha generado nueva información ni ha aportado datos que obliguen a reabrirlo.

 

1994: COLOSIO EN GUADALAJARA

El texto siguiente es la crónica de la primera visita que Luis Donaldo Colosio Murrieta realizó a Guadalajara los días 9 y 10 de febrero de 1994, poco más de un mes antes de que fuera asesinado en Lomas Taurinas, y que publicamos en el periódico Ocho Columnas. En vísperas de cumplirse 30 años de su muerte, rescatamos para Opinión Pública aquella crónica:

Al llegar hoy a los 44 años -nació el 10 de febrero de 1950- Luis Donaldo Colosio Murrieta no puede celebrar mejor este aniversario que estando en Guadalajara. Pero, además, satisfactorio debe ser haber cerrado ayer los 43 años de vida con un excepcional día de trabajo en la “Perla Tapatía”, donde pronunció lo que ha sido uno de sus mejores discursos a lo largo de la campaña y que para los tapatíos tuvo un enorme significado. Satisfactorio también ha de ser para Colosio Murrieta demostrar a los jaliscienses que una nueva cultura política ha nacido dentro del PRI y, con ello, haber cubierto las expectativas que había generado su visita.

Contra lo tradicional, el sabor de la espontaneidad destacó en la visita que Colosio Murrieta hizo a la colonia Insurgentes donde tuvo su ‘baño de pueblo’ en toda la extensión de la palabra. Ahí, a lo largo y ancho de una de sus calles y bajo los intensos rayos del sol, Colosio Murrieta comprobó lo que a diario viven quienes ahí habitan, al subir y bajar enterregados y tragando, literalmente, polvo y tierra que levantan cada uno de sus pasos por la falta de pavimento.

Sorpresa e incredulidad mostraron algunas personas que se encontraban en la puerta de su casa al ver frente a ellos al candidato priista, quien se convirtió en un atractivo para niños que ahí jugaban, pues al verlo varios de ellos lo custodiaron cual fiel vigilante hasta el centro de la reunión.

No se le despegaban. Ahí estaban firmes.

Mientras tanto, los adultos no desaprovecharon la oportunidad y veían en el candidato la solución a sus problemas. Pavimento y transporte público fue el reclamo generalizado. Pero contra lo esperado, no sólo se encontró con vecinos de la colonia Insurgentes, sino que hasta allá acudieron habitantes de las colonias Tetlán, Loma Dorada, Lomas del Paradero y varias más de Tlaquepaque y Tonalá. Damnificados por la explosión del 22 de abril, jubiladas que se la juegan tratando de vivir con el raquítico pago que mes a mes reciben; niños que con la inocencia en los ojos cuestionan al candidato si puede o no ayudarles; señoras que le cuentan sus penas diarias y jovencitas que le reclaman que cumpla con hechos sus promesas y no queden en simples palabras que se las lleva el viento, enfrentaron a Colosio.

Y para todos ellos tuvo una respuesta, una atención, unas palabras de aliento y un compromiso.

Enrique Álvarez, damnificado del 22 de abril, caminando con muletas y proveniente de Loma Dorada, logra entregarle un sobre al candidato, solicitándole ayuda para sus hijos. Luis Cruz Franco, otro damnificado más, se queja y pide ayuda también…

PUNTUAL. “Jalisco ha pagado en pesado tributo al centralismo”, declaró Colosio Murrieta en la populosa colonia Insurgentes.

COLOSIO EVADIÓ A DIRIGENTES DEL PRI

La sorpresa en este populoso lugar la dio nada menos que el pintor jalisciense Raúl Anguiano. Ahí, las manos valiosas del pintor estrecharon las del candidato quien le agradeció su presencia.

A su paso, Colosio Murrieta recogió la más variada gama de planteamientos, peticiones y quejas. Naturalmente la gente se las ingenió para ‘caerle’ al candidato utilizando los más variados argumentos como ‘toda la vida hemos andado detrás de su campaña’, o aquella que le dijo una señora: ‘No sé si se acuerda, pero usted era mi gallo… dos días antes yo le dije, me da gusto saludarlo’. Las risas escaparon de los que ahí atestiguaban el encuentro.

Interesante diálogo fue el que sostuvo Colosio Murrieta con un profesor cuando éste le dijo que los muchachos no tenían lugar de esparcimiento.

– ¿Y el parque (de la Solidaridad)? -, le preguntó el candidato.

– Está cerrado, es un elefante blanco-, contestó el mentor.

– ¿Es un elefante blanco…?

– Está cerrado casi desde su inicio. Solo lo abrieron cuando vinieron los mandatarios de Latinoamérica (Primera Cumbre Iberoamericana); entonces, ¿qué hace la gente aquí?

– No es posible que hagan tantos elefantes blancos”-, terció una señora que luego le pidió al candidato-: “No se olvide de nosotros”.

“Colosio, serio y firme, contestó: – De ninguna manera. Además, esto es intolerable, pues desde hace tiempo yo he sabido que la demanda de la comunidad ha sido que se abra este parque. Muy bien -añadió-, ahora desde el partido vamos a gestionar para su apertura, pero a lo que yo vengo es a comprometerme con ustedes a que no más elefantes blancos ni obras de relumbrón.

Más adelante, entre algunos niños que descansaban sobre un tronco, una niña se quejó y le pidió: – Aquí nos comemos la tierra, queremos que nos pavimenten…

Atento, Colosio Murrieta se sorprendió cuando ante la falta de una respuesta inmediata, la niña le exigió: – ¡Bueno…! ¿La pueden pavimentar o no?

– En eso trabajaremos-, le respondió Colosio al momento que le tocaba la cabeza, y prosiguió su camino. Sin duda alguna, pues, que este fue un verdadero ‘baño de pueblo’… y de tierra.

Y es que a eso vino Colosio a Guadalajara. A sentir a su gente, a conocer sus problemas sin escenario alguno preparado, sin falsa escenografía. Vino a conocer la realidad de una colonia popular tapatía que mucho se asemeja a otras tantas que conforman la zona metropolitana.

Vino para que no le cuenten. Y tan no le contaron que cuando más de un priista identificado se acercó a él para saludarlo -como el dirigente municipal en Guadalajara, Genaro Muñiz Padilla, entre otros-, Colosio evitó dar un paso más con su compañía y de inmediato se dirigía a la gente.

LIBROS. La bibliografía sobre lo sucedido en Lomas Taurinas ha dado pie a una infinidad de libros que buscan explicar el por qué y quiénes.

“JALISCO PAGA PESADO TRIBUTO AL CENTRALISMO”

No hay duda, pues, de que, en la antesala de su cumpleaños, Luis Donaldo Colosio tuvo un día redondo.

Y si ayer señalábamos en este espacio que el compromiso del candidato priista era con la democratización del país, así lo reconfirmó en su reunión con los aproximadamente 50 directores y altos ejecutivos de la prensa, la radio y la televisión, a quienes en forma contundente les reiteró que el 21 de agosto no quiere que ninguno de los votos que se emitan a su favor sea ilegal.

Inclusive, señaló que ha insistido al Instituto Federal Electoral que se prevea lo necesario para que los resultados de la elección se conozcan por la noche de ese mismo día, porque eso infundirá confianza y credibilidad en el proceso.

Pero a final de cuentas, el momento culmen de su estancia en Guadalajara fue cuando recibió el aplauso prolongado de quienes participaron en su diálogo con los líderes comunitarios, concretamente cuando le escucharon decir:

“Creo que una de las mayores lecciones, al menos en lo particular, que recibí de la tragedia del 22 de abril, es la necesidad de acabar con la soberbia del centralismo”.

Pero de inmediato asumió su compromiso: “Romper este círculo vicioso de gobierno locales ajenos, apáticos y distantes, y sociedades que no encuentran canales de participación…”.

Luego, con sus palabras rememoró aquel mensaje del presidente Carlos Salinas de Gortari que expresara en Los Pinos el 31 de abril de 1992. Colosio dijo: “No podemos aceptar gobiernos que carezcan de flexibilidad, que no se adapten a las condiciones que indudablemente están cambiando, merced a una sociedad que ya se transformó y una sociedad que es exigente, reclamante y demandante…”.

Y firmó magistralmente su referencia al 22 de abril cuando señaló: “Jalisco, a mi juicio, ha pagado un pesado tributo al centralismo…’”

Hoy Colosio se va. Se dirige a Colima, pero indudablemente que deja un compromiso muy firme con los jaliscienses, compromiso que, sin lugar a duda, habrá de ampliar en su próxima visita.

Pero esa visita -recordamos ahora, a 30 años de aquella- simplemente nunca se dio.

 


Entre muchas de las cosas que se han hecho alrededor de la mítica figura del excandidato Luis Donaldo Colosio Murrieta, está un corrido que le compuso el jalisciense Josué Reyes Pérez, y que a la letra dice:

“Quiero cantar el corrido/de Luis Donaldo Colosio/el hombre que habló de un cambio/y lo mandaron al pozo.

“Temían que un día en sus discursos/descubriera a los mañosos.

“Primeras declaraciones/dijeron perdón fue accidente/se dispararon dos armas/contra una misma persona.

“Llamémosle coincidencia/o de plano muy mala suerte…

“CORO: Luis Donaldo dijo un día/mi sueño es ser presidente/y ver crecer mi país/sin que haya hambre entre mi gente.

“La democracia y justicia/esas serán mis banderas/para cambiar el sistema/y México se fortalezca.

“Colonia Lomas Taurinas/me retiro que me esperan…

“No bajes van a matarte/una mujer le gritaba/pero entre tanto tumulto/Luis nunca pudo escucharla.

“Caminó apenas unos metros/cuando ocurrió la desgracia.

“Dos fueron los gatilleros/que le causaron la muerte/el sistema no aprobaba/que fuera un buen presidente.

“Porque eso ponía en juego/intereses de mucha gente…

“CORO: Descanse en paz Luis Donaldo/nunca vamos a olvidarte/continuaremos la lucha/por la causa que empezaste.

“Tu padre y tu amigo Mario/formaron un patronato/ pa preservar tu memoria/y para aclarar el caso.

“De tu infame asesinato/aquel 23 de marzo”.

 

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