NOTA DEL EDITOR
Alfonso Gómez Godínez
Días difíciles para gobernar. Los asuntos públicos adquieren una gran complejidad, se entrelazan, se vuelven multifactoriales, con muchas zonas grises y estados de ánimo fácilmente irritables. Lo imponderable adquiere carta de naturalización y espacios de maniobra políticos y financieros para los gobiernos se reducen, a la vez que se desnudan fragilidades institucionales.
En España estalla la cuestión de la vivienda; un desalojo apegado a una legalidad contractual, se convierte en la chispa que causa la explosión. La víctima, Maricarmen, una mujer sola y de 87 años, se convierte en símbolo de lucha. Días después, ya sin vivienda, muere en un hospital y la indignación sube de tono y se buscan responsables. En el mismo contexto, el gobierno fue frenado por el Congreso y tumbaron dos iniciativas en materia de vivienda. La crisis ha derivado en una convocatoria para elecciones anticipadas que se celebrarán el 29 de noviembre.
En Francia se desbordan las demandas por una mejor educación y miles de personas, jóvenes, estudiantes y maestros, salen a las calles a protestar. Otra chispa no prevista y mal manejada enciende la pradera. Lo que inició como una huelga de profesores en un instituto de los suburbios de la capital francesa, se transformó en un movimiento nacional de protesta de dimensiones no imaginadas. El gobierno francés enfrenta las consecuencias de las restricciones presupuestales que afectan la calidad educativa.
Aquí vivimos nuestras propias realidades. La crisis en el sector salud sube de tono y las marchas y manifestaciones no solo se condensan en la Ciudad de México, sino que se repiten en varios estados del país, incluyendo Jalisco. Rezagos acumulados, insuficiencias presupuestarias y malas decisiones presionan al gobierno federal. En nuestro terruño, el Área Metropolitana de Guadalajara (AMG), se recrean nuestras propias narrativas y crisis.
Decisiones y omisiones acumuladas por décadas en el SIAPA le estallan al actual gobierno. Anteriores administraciones patearon el bote y ahora le revienta al que está; los otros ya se fueron. Pero una crisis puede llevar a otras y desencadenar nuevos frentes. Pero también es cierto que algunas crisis se convierten en el terreno propicio para el golpe de timón, para reconstruir, para tejer y generar algo mejor.
El gobernador Pablo Lemus cuenta con acervos y débitos para transitar en los próximos meses. Diversas organizaciones civiles y gremiales de la entidad han manifestado públicamente su apoyo al titular del Poder Ejecutivo en estos momentos turbulentos. Esos consensos no son menores, pero se tienen que fortalecer y multiplicar.
Pablo Lemus surgió de una organización ciudadana como Coparmex, se ejercitó como comunicador durante algunos años, ha mostrado capacidad para construir capital social y tener una visión más amplia de la que impone la lógica burocrática y partidista; esos atributos lo catapultaron a la titularidad del Poder Ejecutivo y, ahora, le deben de servir para reconstruir su agenda pública. Es clave saldar cuentas y agravios derivados de la crisis del SIAPA, del enojo ciudadano, de su reclamo por agua limpia, como también de la manifestación dominical.
El reloj camina, nada queda estático y nuevos escenarios pueden emerger. Sin duda, intereses legítimos acentuaran sus demandas, pero también los que esconden fines electorales. El mapa de escenarios y de riesgos deben trazar la ruta, en la complejidad la peor consejera es la improvisación. La relación y el acuerdo con el gobierno federal es fundamental. Se requiere mucha política y comunicación de calidad a la vez que mucha inversión transparente y bien aplicada.
Finalmente, como señala en la entrevista que realizamos a la diputada Gabriela Cárdenas: la crisis hídrica del Área Metropolitana de Guadalajara exige decisiones de largo plazo, inversiones y acuerdos entre los distintos niveles de gobierno. El reto no consiste únicamente en conseguir recursos para las obras, sino en asegurar que las soluciones sean viables, cuenten con respaldo político y estén acompañadas de mecanismos de vigilancia, concientización y responsabilidad ciudadana.
La tarea implica remontar una gran cuesta.



