Opinión Política
REPORTAJE

RAYMUNDO GÓMEZ FLORES. IN MEMORIAM

Don Raymundo Gómez Flores fue un hombre visionario, un personaje singular que ha dejado una huella profunda. Fue un peso completo en el quehacer económico. No fue un heredero de fortunas y capitales. Al contrario, desde modestos negocios familiares, fue trazando una ruta de ascenso hasta llegar a las alturas.

 

Por Alfonso Gómez Godínez

Con orgullo compartía sus orígenes y sus batallas; hablaba con entusiasmo de sus victorias y reconocía enseñanzas en las dificultades y en las derrotas. Escuchamos las remembranzas de sus primeras tareas laborales, atendiendo las indicaciones de sus padres Alfonso Gómez Somellera Y Altagracia Flores Fletes en la Lavandería Roma, conduciendo el camión familiar de Panoramex y en las encomiendas de la Dirección de Parques y Jardines en Guadalajara. Era rudo en el trabajo, llegó a comentar.

En un momento dado de su juventud aspiró a estudiar leyes, su temprana personalidad disruptiva lo impulsó por otros terrenos del conocimiento y aprendizaje vinculados al ámbito empresarial y de la innovación productiva y financiera. Raymundo Gómez Flores fue un emprendedor tenaz y con frecuencia sostenía “voy derecho y no me quito”.

En la década de los ochentas del siglo pasado, el Estado Mexicano mostraba flaquezas en sus finanzas y propietario de más de 1200 empresas públicas se encontraba en la disyuntiva de cerrarlas y desaparecerlas, desincorporarlas a los privados o seguir inyectándoles recursos fiscales en una historia sin fin.

Pocos recuerdan que Raymundo Gómez Flores apostó en primera instancia por la compra del entonces canal estatal de gobierno IMEVISIÓN, sin embargo, entró a la puja y pudo adquirir a DINA y MINSA. Con el paso del tiempo aplicó profundos proyectos integrales de rescate y modernización hasta convertirla en referentes de la industria nacional del equipo de transporte y de la industria alimenticia, a la vez que en empresas de clase mundial.

Con visión estratégica, Raymundo Gómez Flores fue un fiel creyente de la diversificación empresarial, a no poner todos los huevos en una sola canasta, incursionando en rubros como el inmobiliario, de vivienda, almacenamiento especializado y bajo su égida se conformó Promotora Empresarial de Occidente.

Por su origen y experiencia familiar no podía desligar el éxito económico de las preocupaciones sobre los menos desfavorecidos y del rumbo de su tierra. Desde muy joven afloraron inquietudes políticas. Al crecer en el ámbito empresarial empezó a construir su visión de y para Jalisco. “Jalisco a Futuro 2025”.

El mismo comentaba que en varias ocasiones sus opiniones eran vista con recelo por algunos miembros de la cúpula patronal. Pero de acuerdo a su personalidad siguió adelante.

Esas inquietudes lo llevaron a la política partidista y electoral. Fue Senador de la República, abanderado por el PRI. Su nominación causó revuelo y grandes expectativas. Su llegada y estancia en el Senado también.

Es en este contexto que presentamos a nuestros lectores dos significativos documentos que condensan a un Raymundo Gómez Flores inconforme con el rumbo de Jalisco, pero convencido que para construir un mejor futuro no basta la voluntad y los buenos deseos, se requiere visión, plan, programa, compromiso y acciones. Nos referimos al prólogo del libro “Jalisco a Futuro” en su carácter de Coordinador del Consejo Asesor Jalisco a Futuro y un provocativo discurso pronunciado en el Primer Encuentro Empresarial de Jalisco.

Recrear sus ideas y sueños es parte del reconocimiento y homenaje a ese hombre entrañable, echado para adelante y leal amigo de esta casa editorial.

 


TESTIMONIOS PRIMER ENCUENTRO EMPRESARIAL DE JALISCO

Forjemos un sólido futuro: condiciones imprescindibles para el desarrollo de Jalisco

Por Raymundo Gómez Flores

Siempre trato de hablar con la verdad, aunque sea de una manera poco ortodoxa y convencional, y hoy, no será diferente.

Lo peor que podemos hacer es esperar a que, como le ocurrió al rey moro, alguien nos venga a decir “no llores como mujer lo que no supiste defender como hombre”. Mejor permítanme recordar aquella generosa frase pronunciada por Kennedy: “no se pregunten qué puede hacer nuestro país por mí sino que puedo yo hacer por mi país” o, para el caso, por mi Estado. En fin, para citar a otro célebre político, seamos conscientes de que el futuro estará lleno, como decía Churchill, de “lágrimas, sudor” y confiemos que no de sangre.

No me gustan los dramatismos. Soy un hombre pragmático y, desde esta óptica, asumo que este es un momento adecuado para demostrar que somos verdaderos empresarios, es decir, como sostiene el pensamiento social -cristiano, depositarios temporales de la riqueza y gestores de su crecimiento. Esto nos obliga a reconocer que sí no cumplimos nuestra misión social con destreza, la sociedad misma se encargará de transferir esta riqueza hacia manos más aptas para acrecentarla y hacerla productiva.

Debemos reconocer con honestidad que los empresarios de Jalisco no hemos cumplido cabalmente con la obligación de movilizar de manera óptima los recursos económicos y productivos de Jalisco, y que, en consecuencia, tampoco hemos dado una respuesta satisfactoria a la demanda de contribuir al mejoramiento de la calidad de vida de los jaliscienses.

A pesar de que continuamos siendo una de las entidades que más contribuyen al progreso de México, hemos perdido dinamismo y se ha reducido nuestra presencia en la vida de la república.

Jalisco tiene una ubicación geográfica privilegiada y cuenta con abundantes recursos naturales, gracias a lo cual, el desarrollo de las actividades primarias ha sido sobresaliente.  Por otra parte, durante mucho tiempo la micro y mediana empresa han sido una importante fuente generadora de empleo y riqueza para el estado. Tenemos un sector comercial, turístico y de servicios que ha vivido épocas florecientes. Sin embargo, nos ha hecho falta capacidad de previsión. No hemos sabido anticiparnos al futuro, hemos carecido de una planeación adecuada y, por si fuera poco, el conformismo ha hecho presa de la sociedad jalisciense.

Todos estamos de acuerdo en que la inversión extranjera directa es bienvenida         ( genera empleos y divisas, transfiere progreso técnico, dinamiza las empresas locales que se encuentran en sus cadenas productivas). El problema es que los empresarios jaliscienses no hemos sido capaces de sostener y acrecentar nuestro patrimonio y hemos permitido ser desplazados por capital proveniente del extranjero y de otras regiones. Giros como las tiendas de autoservicio, las farmacias y la producción de calzad, otrora dominadas por empresas jaliscienses innovadoras y modernas, están ahora en manos del capital extra local. Además, nuestra participación en ramas estratégicas como las finanzas es prácticamente nula.

 

Dar un giro radical y revertir tendencias

Sin embargo, comparto con muchos de ustedes la convicción de que estamos a tiempo para dar un giro radical y revertir tendencias, orientándolas en un sentido favorable para nosotros. Sí actuamos con voluntad y determinación, y, sobre todo, sí dejamos de pensar solo en nuestros intereses inmediatos, estoy convencido de que podemos recuperar terreno y restituir a Jalisco el liderazgo y la posición que le corresponde en México y en el mundo.

Debemos estar conscientes de que nuestros problemas obedecen a la falta de recursos financieros. Jalisco tiene enormes y valiosos activos, tanto naturales como humanos. Ellos conforman un enorme potencial de desarrollo y bienestar colectivo. Nuestras principales dificultades se localizan, por ende, en otra parte. Entre otras cosas, en las dificultades que hemos tenido para conformar un liderazgo social y político que, además de legítimo, sea eficaz y visionario; en la carencia de un amplio proyecto de desarrollo social, que oriente los esfuerzos de la sociedad hacia metas claras, viables y ambiciosas.

Esta reunión de empresarios constituye un motivo de aliento. Aquí se constata la voluntad de tender puentes entre nosotros y de avanzar hacia esquemas de concertación novedosos y fructíferos. Espero sinceramente que esto redunde en la posibilidad de coadyuvar de manera más decidida, al desarrollo social de nuestro estado.

Pero también debemos tener en cuenta que para ello se hace necesario elaborar un proyecto social amplio e inclusivo, que trace el horizonte hacia el cual podamos y debemos dirigirnos. Un proyecto de tal naturaleza reclama emprender una verdadera reflexión colectiva: todos debemos aportar en la inaplazable tarea de conocer lo que ahora somos y tenemos, y reconocer nuestros deseos y expectativas sociales, para, de esta manera, proyectar las posibilidades reales de progreso que se nos presentan hacia el futuro, y activar las fuerzas necesarias para que Jalisco se convierta en artífice de un porvenir mejor y más promisorio para todos sus habitantes.

 

Señoras y señores empresarios

La riqueza de un estado como Jalisco es múltiple: se compone de una gran variedad de recursos naturales, económicos, culturales, monetarios, humanos e institucionales; en suma, de una peculiar combinación de recursos materiales y espirituales. En conjunto, ellos conforman el capital social de nuestra comunidad. Naturalmente, como ocurre en el caso del capital económico, el capital social genera perdidas o beneficios, dependiendo de la manera como se conjuguen sus distintos componentes, se invierta y de distribuya.

Al evaluar la situación que guarda el capital social de nuestro estado, es inevitable caer en la cuenta de que Jalisco es digno de mejor suerte y que en todos nosotros está alcanzar los niveles de desarrollo que demanda una sociedad cada vez más impaciente, que se está hartando de esperar, y que se organiza para exigir, legítimamente, mayor seguridad, educación, salud y vivienda.

No hemos sido capaces de generar el empleo requerido para poner al alcance de todos los jaliscienses los satisfactores que les corresponden por derecho y no como dádivas. Ese empleo que sea capaz de generar ahorro y, por esta vía, que ayude a incrementar los recursos para la inversión productiva, en un círculo virtuoso que nos impulse hacia niveles más altos de bienestar.

Por otra parte, es evidente que tampoco hemos sabido adaptarnos de manera creativa a las cambiantes tendencias de las economías nacional y mundial. Ni a la apertura comercial, como tampoco a la globalización.

Nos hemos acoplado a la apertura de los mercados y a la difusión de las nuevas tecnologías, pero no reparamos en los costos que implica, para nosotros, adaptarlas sin construir, paralelamente, el entramado social e institucional que se requiere. Debido a ello, la menor absorción de la fuerza de trabajo aue acompaña a las nuevas tecnologías, se da justamente sin que se hayan creado las formas institucionales necesarias para reorganizar la sociedad: no tenemos las instituciones asistenciales y de bienestar que tienen naciones más desarrolladas, y las que tenemos se encuentran sumidas en una severa crisis de subsistencia.

A su vez, la apertura de los mercados ha tenido un efecto inverso al qie comúnmente le hemos atribuido.

Es por ello que el crecimiento económico no luce, es decir, no se traduce efectivamente en un incremento generalizado y equitativo de los niveles de vida, que corresponda al ímpetu irrefrenable del proceso de globalización.

Todo ello configura una circunstancia sumamente compleja y difícil para Jalisco. Para enfrentarla con éxito requerimos de la unidad inquebrantable de la sociedad y, para empezar de la unidad de los empresarios. También requerimos proyecto, es decir, de una adecuada visión de futuro así como de un conjunto coherente de líneas estratégicas y programas de acción que nos permitan planear nuestro desarrollo y moldear un porvenir mejor para nuestro estado.

Tal es el propósito de JALISCO A FUTURO, dicho en otras palabras, se trata de un proyecto que busca esclarecer las vías más eficaces para recomponer e incrementar el capital social de Jalisco.

El proyecto JALISCO A FUTURO buscará movilizar el talento de los jaliscienses para lograr la aceptación de sus propuestas por parte del conjunto de la sociedad. Evidentemente, su éxito dependerá de todos y cada uno de los jaliscienses, por nacimiento o por adopción; y requiere de la conformación de una sólida voluntad colectiva, que nos permita dejar atrás la pasividad y el conformismo. Estamos a tiempo de aportar generosamente al bienestar de Jalisco, sin reservas si temores infundados.

Dijo Enrique IV: “París bien vale una misa”

Jalisco bien vale un Concilio

Muchas gracias

*Extracto del discurso pronunciado en el Primer Encuentro Empresarial de Jalisco

celebrado en Puerto Vallarta, Jalisco, el 3 de mayo de 1997.

 


TESTIMONIOS

Jalisco a futuro

Por Raymundo Gómez Flores

Las aproximaciones sucesivas para llegar a las metas, agresivas, peligrosas, ambiciosas y sustentables (MAPAS) que aquí se presentan fueron elaboradas por jaliscienses comprometidos con el pasado, el presente y el futuro de nuestro Jalisco; y de acuerdo a su leal saber y entender.

Son Jaliscienses sobresalientes que han destacado en su profesión, empresa, estudios y trabajo comunitario que utilizaron el extraordinario trabajo académico de Jalisco a Futuro de la Universidad de Guadalajara en diferentes medidas, pero lo enriquecieron con diversas fuentes del conocimiento. Particularmente con sus experiencias profesionales, otras bibliográficas, sus propios conocimientos académicos y sobre todo con su interacción con diversos actores sociales, lo hicieron en forma por demás desinteresada a su costa y atendiendo a la solicitud que le hiciera el Consejo Asesor de Jalisco a Futuro.

A mí me queda claro que Jalisco cuenta con recursos naturales y humanos mas que suficientes para generar un desarrollo sustentable que beneficie a todos sus pobladores sin agredir innecesariamente su territorio.

Me queda claro también que para caminar en ese sentido, el de encontrarnos con un futuro preconcebido casi ideal, lo primero que necesitamos es voluntad, confianza y decisión.

Guillermo Martínez Mora nos lo confirma al advertir en sus Mapas que la tensión entre lo espiritual y lo material, entre el largo y el corto plazo, entre la tradición y la modernidad nos obliga a incorporar de inmediato valores ideales, éticos y cívicos a nuestro sistema educativo.

Nos invita a utilizar nuestros ámbitos de influencia para lograr que nuestros niños y jóvenes aprendan a ser, a conocer, a hacer y vivir juntos, y va más allá, nos conmina a implantar la educación durante toda la vida en el seno de la sociedad y lo mejor del trabajo, nos identifica a tres actores o agentes principales que con voluntad, confianza y decisión participan con entusiasmo en su comunidad para logra el éxito en las reformas educativas que aquí se plantean. Para nuestra fortuna estos agentes en nuestra comunidad tienen nombre y apellido, no son retratos hablados y nos referimos a los Secretarios Generales de las Secciones 16 y 47 del SNTE, en cuanto a los Directores y los Docentes, es el Gobernador del Estado, en cuanto la autoridad pública y pudiera ser sí así lo desea el Consejo Asesor de Jalisco a Futuro, como un instrumento de la comunidad local que movilice a la sociedad en su conjunto en la dirección que la mayoría de los jaliscienses ordenen.

Julio García Briseño nos invita a dinamizar la sociedad ya que esto adquiere el carácter de objetivo superior para enfrentar los grandes retos sociales de cara al año 2025. Nos exhorta a tener como objetivo la corrección de los desequilibrios y desigualdades sociales y parte de la concepción holística de la naturaleza humana, la concepción sistémica de la dinámica de las relaciones sociales en todos los ámbitos. Nos dice que la cultura participativa debería tener un sólido sustento cuando menos en dos valores significativos, la identidad o pertenencia y la visión de futuro.

Julio dentro de sus estrategias a seguir nos propone un pacto social sobre el modelo de desarrollo debidamente consensado. Incluso esboza algunos mecanismos de concertación inducida…Igualmente sobre los mecanismos de manejo y solución de conflictos para la negociación con aquellos actores que tengan discrepancia sobre el modelo de desarrollo. Nos conmina a vincular el proyecto del futuro deseable general con todos los proyectos particulares.

Alfonso Gómez Godínez nos introduce a la zona de conflicto, la política… que el sistema político se debe de entender como el conjunto de instituciones de actores y procesos políticos que se influyen recíprocamente y que dan vida a un determinado régimen político. Crítico e inconforme con el estado de cosas, reconoce la acelerada dinámica en la que están inmersas las sociedades de nuestro tiempo y advierte que se castiga a quien posterga la solución de problemas, vuelve obsoleto a quien reacciona con lentitud, pereza e insolencia. El sistema político muestra serías restricciones para dar solución a los problemas socioeconómicos a partir de su incapacidad para dar pleno cumplimiento a la vigencia del estado de derecho y al dominio del imperio de la ley. Habla de la ausencia de programas de gobierno de mediano y largo plazo, pide que se reconstruya la ética de la política y una supervisión real y seria de la sociedad. Nos extraña por el comportamiento antropofóbico y caníbal de autodestrucción de nuestros líderes. Sentencia la necesidad de un cuarto poder de hecho y no de derecho que es la ciudadanía organizada que participe, proponga, que vigile, supervise y fiscalice la labora de los tres poderes de gobierno dando equilibrio.

Nos advierte de la no existencia del falso dilema entre sociedad y gobierno. Alfonso nos convida a implementar de inmediato una estrategia que entre otras cosas nos dé a los jaliscienses el orgullo de llevar a un jalisciense a la Presidencia de la República.

Juan Jaime Petersen nos recuerda que asumir las consecuencias de definir el futuro deseado hoy tiene implicaciones más allá de lo imaginado originalmente y declara a Jalisco a Futuro como un proyecto de la sociedad sin dueño, o con tanto dueños como los jaliscienses existan, se antoja – dice- como un esfuerzo al que hay que sumarse y no solo aplaudirle.

Nos lleva a las definiciones del financiamiento para el desarrollo y nos aclara las diferencias entre el financiamiento privado, el público y el del desarrollo comunitario, de alguna manera nos concientiza de la diferencia de la medición de la inversión pública y la privada en cuanto a su rentabilidad social.

Reconoce que los esfuerzos del poder municipal, estatal y federal no han sido eficientes ni justos en cuanto a las aplicaciones de sus políticas fiscales ni a su sistema de recaudación, pero reconoce también que no podemos esperar a que lo hagan y tenemos que dar un paso adelante colaborando a través de distintas formas el gobierno y los particulares para establecer un fondo que estimo estará cerca de los 200 millones de dólares anuales para financiar el desarrollo del Estado. Concluye diciendo Juan Jaime que en las metas propuestas para el corto plazo en la búsqueda de esquemas para financiar el Desarrollo de Jalisco, TODOS PONEN.

Es mi convicción que si los sistemas anteriores no se concilian y con urgencia poco se podrá avanzar en la construcción del futuro anhelado por los Jaliscienses. Los invito a recapturar el tiempo, expandir el día, ganar la libertad para disfrutar el éxito y sentir que estamos en control del destino de nuestras vidas.

*Extracto del prólogo del libro Jalisco a Futuro, Construyamos un sólido futuro, publicado en septiembre de 1999, Consejo Asesor Jalisco a Futuro.

 

 

Post relacionados

Rocío Corona Nakamura: La imbatible

Opinión Política

Ni a los diputados les interesó el nuevo formato de la Glosa

Opinión Política

Realizará la SIP su Asamblea en México

Opinión Política

Dejar un comentario