Opinión Política
ENTREVISTA

Janett Aguilar: Justicia agraria y liderazgo joven en el campo de Jalisco

Defensa Patrimonial y Transformación Educativa en la sierra de Tapalpa es lo que representa esta inquieta joven mujer.

 

Por Mario Díaz (El Master).-

A sus 25 años de edad, Janett Aguilar Núñez se va consolidado poco a poco como una de las abogadas y activistas sociales más destacadas en la defensa del patrimonio rural en el estado de Jalisco. Al frente de Aguilar Compañía, ha logrado en tan solo tres años de trayectoria la restitución y protección de 26 propiedades rurales que se encontraban en riesgo o en medio de disputas legales (10 en Jalisco y 16 en Michoacán).

El radio de acción de Aguilar Compañía abarca municipios clave del sur y la sierra de Jalisco como Sayula, Tapalpa y Ciudad Guzmán, extendiéndose a sectores de la zona metropolitana de Guadalajara e interviniendo de manera periódica en comunidades del estado de Michoacán. En estos territorios, señala Janett, el núcleo del problema no radica únicamente en los litigios de tierras, sino también en una profunda y arraigada desinformación jurídica que deja vulnerables a las familias campesinas frente a abusos de terceros y despojos de bienes heredados.

El impulso para fundar Aguilar Compañía surgió precisamente de una vivencia personal que marcó la vida de Janett Aguilar. En el año 2020, personas ajenas arribaron a la vivienda de sus abuelitos en su comunidad natal Tapalpa, con la intención de despojarlos de su hogar. Lejos de ceder ante la presión o el amedrentamiento, Aguilar Núñez entabló una denuncia formal e inició un juicio que prolongó durante un año y medio hasta lograr la restitución total del inmueble.

“La educación es nuestro método revolucionario más grande e importante de la sociedad en la que vivimos y es la única salida de desarrollo de todos estos jóvenes que vienen desde las comunidades cercanas a adquirir conocimientos”.

Janett Aguilar Núñez

“Fue en el 2020 donde ciertas personas llegaron y arribaron a la casa de mis abuelos y comentaron que era su propiedad, sacaron a un familiar, pero yo no me rendí. La verdad es que yo no iba a dejarlo, no iba a permitirlo, más que por adquirir la propiedad, que no era tan relevante, era por las vivencias que habíamos tenido en ese lugar, querían arrebatarnos ese único lugar en donde uno se siente seguro, nuestro hogar y más con el tema del recuerdo de mis abuelitos”.

“Sí, hay mucho valor sentimental por el cual yo decidí presentar mi denuncia, iniciar con el debido proceso para que ese lugar volviera a mis manos. ¿Cuánto tardó eso? Tardó un año y medio”.

Esta batalla legal le permitió comprender la dolorosa realidad de miles de familias rurales que, al carecer de recursos económicos, educación jurídica o asesoría especializada, ven cómo se les arrebata el esfuerzo de toda una vida. Para Aguilar Núñez, la defensa de la tierra no es una simple transacción inmobiliaria, representa “la protección de la memoria sentimental, las vivencias familiares y el único medio revolucionario de sustento para quienes han vivido al margen de los privilegios”, señala enfática.

Su mirada se endurece y su voz toma más temple al destacar:

“Lo más que grave, en este delito o práctica de algunos abusivos tiene que ver con un tema de desinformación que existe dentro de las comunidades. Este desconocimiento legal los lleva a perder o a estar en medio de juicios por los patrimonios que se tienen de manera heredada. Muchos que han sido y son despojados de sus tierras son adultos mayores a los que engañan con supuestos documentos de propiedad, la mayoría tiene a sus hijos en Estados Unidos y prácticamente ceden a las presiones”.

“¡No puede ser que en estos tiempos les arrebaten el único método revolucionario que tienen para trabajar las tierras, todas estas personas que carecen de privilegios después de tanto luchar!”.

Este coraje, esta vocación responde también a un profundo legado consanguíneo. Janett Aguilar desciende de una estirpe de líderes comunitarios en Tapalpa: “mi bisabuelo fue precursor educativo al participar en la fundación del seminario local junto a Martín de la Torre. También de parte de mi señor padre, mi papá Chon, también inauguró por ahí e innovó la pelea y la lucha de las propiedades para que les correspondieran a las personas de bajos recursos, para que tuvieran cómo trabajar las propiedades y no andar luchando en la guerra por algo que prácticamente ya era de ellos”.

Adelantó que ya trabaja en la construcción de una asociación civil para la defensa del patrimonio de estos adultos mayores.

 

Siempre el debido proceso

La metodología de intervención de Aguilar Compañía ante intentos de despojo o perturbación de la posesión se rige por un estricto protocolo en dos etapas. En primera instancia, se prioriza el diálogo y la conciliación entre las partes para alcanzar acuerdos pacíficos. Solo cuando la vía concertada no resulta viable, la firma emprende las acciones judiciales correspondientes en los juzgados civiles para el Registro Público de la Propiedad, o bien ante los Tribunales Agrarios encargados de los asuntos del Registro Agrario Nacional.

“No vamos a llegar con un, no me voy a ir porque aquí es mío, vamos a llegar con documentos, con un espérame, tú tienes que respetar el debido proceso, tú tienes que exponerme en tus pruebas. ¿Yo por qué? Independientemente con quien arribe alguien, ¿por qué voy a respetar lo que tú me estás diciendo? Mi derecho es yo presentarte mis documentos, no me voy a poner a pelear ahí en el lugar, todo es diálogo, documentos, pruebas y la razón jurídica”.

Janet Aguilar destaca que el marco normativo agrario en México arrastra un rezago significativo desde las reformas del periodo presidencial de Carlos Salinas y Ernesto Zedillo, cuando se emitieron los títulos parcelarios y certificados de propiedad sin prever los cambios en los sistemas posesorios. Debido a que los derechos ejidales no pueden venderse de forma directa sino transmitirse mediante cesiones de derechos reguladas, la falta de actualización legal y la ausencia de asesoría continua convierten a las comunidades rurales —especialmente a los adultos mayores— en blancos constantes de desinformación.

“Lo que pasa es que el sistema agrario no se ha actualizado desde hace mucho tiempo, desde (Ernesto) Zedillo, precisamente cuando expidieron los títulos de propiedad, certificados parcelarios a su vez, entonces yo creo que sería una buena opción implementar algunas actualizaciones, para que puedan ser justos y equitativos sobre todo”.

 

 Educación rural

Para Aguilar Núñez, la raíz de la indefensión jurídica en el campo jalisciense se encuentra en el histórico descuido del sistema educativo en zonas de difícil acceso y en comunidades donde la señal de internet y la infraestructura básica no llegan o son deficientes, por lo que las telesecundarias de la cual ella misma es egresada, constituyen la única opción formativa para la juventud.

Janett defiende la efectividad de este modelo y la entrega de sus profesores a los que considera también formadores de vida, reconociendo en la educación como “el método revolucionario más poderoso para romper los círculos de marginación”.

Expresa que, en municipios como Tapalpa, “donde existen cerca de 32 entidades y comunidades rurales distribuidas alrededor de la cabecera municipal, el talento joven suele quedar confinado exclusivamente a las labores agrónomas de subsistencia” considera la abogada.

“Noto que hay una carencia educativa que se enfoca precisamente en la necesidad de recursos que tienen una manera trascendental muy hiriente, porque hay mucho talento desaprovechado y las oportunidades no se tienen, aunque parezca que sí. Siento que está muy herida esa gente que tiene creencias todavía racionales de que ya no pueden seguir estudiando o seguir con sus sueños, en estas comunidades existen posibles grandes escritores, arquitectos e incluso posibles gobernantes de nuestro estado se quedan nada más en el tema agrónomo, por eso pondremos nuestro granito para tener la posibilidad de una preparatoria, ya estamos en ese tema”, finalizó Janett Aguilar Núñez.

 


Trabajar en la construcción de una asociación civil para la defensa del patrimonio de los adultos mayores, otra meta de Janett Aguilar Nuñez

Legado Aguilar

Janett Aguilar Núñez, fiel a la responsabilidad que carga en su apellido, busca aportar al desarrollo educativo de su región con la firme convicción y el compromiso social de dar un paso más adelante mediante el respaldo directo a la educación media superior. En colaboración con las gestiones encabezadas por el profesor Juan Manuel en la zona de Punta de Agua y Ataco, Aguilar Compañía impulsa la creación de un plantel de preparatoria bajo la red del COBAEJ(Colegio de Bachilleres del Estado de Jalisco) para atender a los egresados de las telesecundarias locales.

“Hay dos telesecundarias. En una de las dichas telesecundarias se está implementando un modelo de preparatoria que fue gracias a un maestro de Punta de Agua, Juan Manuel, quien implementó y escarbó para obtener recursos para la preparatoria en las tardes ahí, pero también necesitamos un pequeño espacio en donde poner el recurso que ya autorizaron a nivel Estado para desarrollar estructura de una preparatoria”.

“Lo que me toca en este tema es donar tal vez poco más de una hectárea de mi propiedad que está pegada a la telesecundaria que en su tiempo donaron mis abuelos, para que ahí se construya la preparatoria, pero todavía estamos en espera de que el Ejido nos autorice la cesión de derechos para poder dejárselo al maestro Juan Manuel y empezar lo más pronto posible”.

Precisó que al profesor ya le habían autorizado cierto recurso para su construcción y solo estaba a la espera de tener el terreno para iniciar su construcción, también se dijo esperanzada de que este recurso al pasar del tiempo no se haya perdido.

 

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