Opinión Política
ANÁLISIS

El acuerdo hídrico de Lemus y Sheinbaum: 25 mil millones para transformar el abasto de agua en Jalisco

El gobernador Pablo Lemus Navarro y la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo presentaron el Plan Hídrico para la metrópoli durante la Conferencia del Pueblo, celebrada en Palacio Nacional, donde confirmaron que los recursos se distribuirán entre ambas administraciones.

 

Por Ángel Nakamura
El Gobierno de Jalisco y el Gobierno de México anunciaron un acuerdo de inversión conjunta por aproximadamente 24 mil 700 millones de pesos para atender uno de los problemas estructurales más importantes del Área Metropolitana de Guadalajara (AMG): la falta de agua de calidad y las deficiencias en la infraestructura de abastecimiento.
El gobernador Pablo Lemus Navarro y la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo presentaron el Plan Hídrico para la metrópoli durante la Conferencia del Pueblo, celebrada en Palacio Nacional, donde confirmaron que los recursos se distribuirán entre ambas administraciones.
La Federación aportará 14 mil 500 millones de pesos, mientras que el Gobierno estatal destinará 10 mil 200 millones.
El anuncio representa un acuerdo de coordinación entre dos gobiernos de distinto origen partidista y coloca la problemática del agua en el centro de la agenda política de Jalisco.
La estrategia contempla nuevas fuentes y vías de conducción, modernización de infraestructura de potabilización y acciones de saneamiento para reducir la contaminación que afecta al sistema de abastecimiento.
Lemus destacó que el entendimiento fue posible mediante el diálogo con el Gobierno federal y sostuvo que la inversión permitirá atender una problemática que durante décadas ha afectado a los habitantes de Guadalajara y los municipios metropolitanos.
Uno de los compromisos centrales anunciados por el gobernador es que las obras no implicarán privatizar el servicio de agua, incrementar las tarifas ni contratar deuda pública para financiar el paquete de proyectos. Los recursos, de acuerdo con las autoridades, procederán de ajustes y ahorros presupuestales.

 

Jalisco modernizará la planta de Miravalle y saneará Las Pintas
Mientras el Gobierno federal desarrolla los proyectos de los nuevos acueductos, la administración de Pablo Lemus concentrará buena parte de su inversión en mejorar la infraestructura que actualmente opera en la metrópoli.
Una de las intervenciones prioritarias será la modernización integral de la Planta Potabilizadora número 1, ubicada en Miravalle, Guadalajara, instalación que tiene alrededor de 70 años de antigüedad y abastece aproximadamente al 42 por ciento de los hogares del Área Metropolitana de Guadalajara.
La obra tendrá una inversión estatal estimada de 7 mil 500 millones de pesos y se desarrollará en tres etapas durante un periodo aproximado de dos años.
La primera fase deberá concluir en seis meses y tendrá como objetivo potabilizar 3 mil litros de agua por segundo.
Con ello, el Gobierno estatal busca mejorar la calidad del suministro y reducir los problemas de distribución irregular y los esquemas de tandeo que afectan a distintas colonias metropolitanas.
Otro componente importante será el saneamiento del canal y la presa de Las Pintas, donde las autoridades han identificado descargas irregulares que comprometen la calidad del agua.
En coordinación con Conagua, el Gobierno de Jalisco reportó la detección de 150 descargas ilegales, de las cuales 80 ya fueron clausuradas. También se iniciaron procedimientos y sanciones contra los responsables.
Los trabajos incluyen el desazolve de los canales de llegada y de llamada, así como una intervención parcial del vaso de la presa y la construcción de una sangría perimetral.
A estas acciones se sumará la rehabilitación de los colectores Nororiente y Suroriente, infraestructura que permitirá mejorar la conducción de aguas residuales hacia la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales El Ahogado.
El propósito es reducir la acumulación de aguas residuales en puntos críticos, recuperar la capacidad de conducción del sistema y disminuir los riesgos de contaminación de las fuentes utilizadas para el abastecimiento de agua potable.

Se espera un nuevo rumbo en la relación del gobernador Lemus con la presidenta Sheinbaum.

Un acuerdo político con implicaciones presupuestales

Además de su dimensión técnica, el Plan Hídrico representa un entendimiento político entre el gobierno de Pablo Lemus, emanado de Movimiento Ciudadano, y la administración federal encabezada por Morena.

La coordinación resulta relevante porque la problemática del agua ha sido una de las principales preocupaciones de los habitantes de la zona metropolitana y un tema recurrente de presión sobre las autoridades estatales y municipales.
La magnitud de la inversión también tiene implicaciones para las finanzas públicas de Jalisco.
De acuerdo con lo expuesto por las autoridades federales, la participación de la Federación permitirá evitar que el estado tenga que recurrir a un esquema de endeudamiento de alrededor de 54 mil millones de pesos que se había considerado para atender las necesidades de infraestructura hidráulica.
Sheinbaum explicó que los recursos federales se conseguirán mediante ahorros presupuestales y ajustes en la asignación del gasto durante 2027 y 2028.
Esto significa que el desafío no termina con el anuncio de la inversión. Será necesario garantizar que los recursos estén disponibles en los tiempos establecidos, que las licitaciones y contrataciones se desarrollen con transparencia y que las obras cumplan con sus objetivos técnicos.
Lemus propuso la creación de una Comisión de Seguimiento que permita supervisar la ejecución de los proyectos y verificar que las inversiones se realicen con rapidez y transparencia.
La propuesta cobra relevancia ante la necesidad de establecer mecanismos de rendición de cuentas para un paquete de infraestructura que involucra recursos estatales y federales por un monto de casi 25 mil millones de pesos.

 

El reto de garantizar agua de calidad para Guadalajara
El sistema de abastecimiento del Área Metropolitana de Guadalajara depende principalmente de tres fuentes: el Lago de Chapala, el sistema de presas que incluye El Zapotillo y Calderón, y los pozos profundos.
Según las cifras presentadas por Conagua, Chapala aporta más de la mitad del agua que consume la metrópoli, mientras que el sistema de presas representa alrededor del 22 por ciento y los pozos profundos otro porcentaje similar.
Esta distribución muestra la importancia de contar con infraestructura capaz de transportar, potabilizar y distribuir el recurso sin comprometer su calidad.
El nuevo plan busca atender esas deficiencias mediante la renovación de los sistemas de conducción, la ampliación de la capacidad de potabilización y la eliminación de fuentes de contaminación.
Sin embargo, el cumplimiento de los objetivos dependerá de que las obras se ejecuten conforme al calendario, de que se mantengan los trabajos de saneamiento y de que el SIAPA cuente con capacidad suficiente para operar y dar mantenimiento a la infraestructura.
La apuesta de los gobiernos estatal y federal es que la combinación de nuevas instalaciones y rehabilitación de las existentes permita mejorar el servicio y reducir los problemas históricos de abastecimiento y calidad del agua.
La inversión está anunciada y los proyectos tienen un horizonte de ejecución definido. El siguiente paso será convertir el acuerdo político en obras terminadas, agua de calidad y un servicio continuo para millones de habitantes.

 

Post relacionados

Para la Federación y Jalisco debe ser el sexenio del agua

Opinión Política

PAN Jalisco y la lucha por el poder interno

Opinión Política

Factores por considerar antes de la elección

Opinión Política

Dejar un comentario