Opinión Política
ENTREVISTA

Gustavo de Hoyos: “Soy la voz de la ciudadanía”

El expresidente de la Coparmex, aspirante a la candidatura presidencial por la coalición “Va por México”, afirma que no puede hablar políticamente correcto porque no sería candidato ni presidente; y asegura que no es una amenaza para los partidos, a quienes les solicita pidan perdón por lo malo que hicieron sus políticos al país.

 

Por Julio César Hernández

Con su lema que no gustó tanto a las cúpulas de los partidos políticos de “¡Estamos hasta la madre de los políticos!” y su eslogan de “Ya nos toca”, Gustavo de Hoyos Walther, ex dirigente nacional de la Coparmex -sindicato patronal del país-, sentenció que “es la hora de los ciudadanos y de la sociedad civil” y “el momento de construir el nuevo acuerdo entre la sociedad civil y los partidos políticos”.

Y advirtió que para que funcione este acuerdo entre la sociedad civil y los partidos políticos, los requisitos a cubrir son: 1. Una agenda construida desde la sociedad civil; 2. Los procedimientos de definición de las candidaturas, deben de tener un componente relevante de participación de la sociedad civil; y 3. Una parte relevante, entre el 30 y 50% de las candidaturas tienen que ser para personas que no vengan de los partidos políticos”. Y en este tercer punto su fórmula es: “Candidaturas ciudadanas cobijadas por los partidos políticos”. “Una candidatura externa es la fórmula para alcanzar el éxito”, subrayó.

Incluso, propuso que las fórmulas para las candidaturas al Senado de la República estén integradas, en la primera fórmula por un candidato de la sociedad civil, y la segunda por un político experimentado que le haya dado buenos resultados a su partido.

De Hoyos Walther estuvo en Guadalajara, invitado por el Foro Plural Jalisco, ante el que presentó los anteriores planteamientos, y agregó que hoy el partido Movimiento Ciudadano carga con la responsabilidad de que la oposición no tenga mayoría legislativa. “De ese tamaño es la responsabilidad de un partido que vio más por sus intereses de partido que por los del país”.

-Gustavo, hay 13 aspirantes a la candidatura presidencial por la alianza Va por México; de ellos, 12 son militantes de alguno de los partidos y sólo tú de la sociedad civil. ¿Qué significa?

-Pues una gran responsabilidad, porque me queda claro que ya no es sólo una responsabilidad mía sino represento la responsabilidad de millones de personas que no han encontrado en ningún partido algo que les interese o que, incluso, están decepcionados. Ven en mí la posibilidad de una propuesta distinta de expresión ciudadana.

“Estoy muy consciente de la gravedad de esa responsabilidad, y por eso le estoy apretando con todo, redoblando el esfuerzo, para tratar que las próximas semanas se vaya afilando todavía más esta posibilidad, y que a final de cuentas recaiga en mí la responsabilidad de ser el candidato de la oposición.

“Estoy muy animado, veo un apoyo creciente, una generosa cobertura de los medios de comunicación. Del día que anunciamos nuestra aspiración, el 13 de marzo, para acá, esto ha venido creciendo de manera espectacular. Andábamos entre todos los políticos en el lugar 50 cuando arrancamos, y en menos de tres semanas estamos en el lugar 16-17. En los niveles de positividad, solamente tres personas de la oposición estamos arriba del 75 por ciento: Luis Donaldo Colosio, Samuel García y Gustavo de Hoyos. ¿Qué quiere decir? Que aunque la mía es una propuesta novedosa, con mucho somos los que traemos la mayor aceleración”.

-¿No adviertes una desventaja al ser el único no militante, cuando serán los partidos políticos los que decidirán quién será su candidato?

-A ver, lo voy a poner como una gran ventaja. Lo cierto es que tendremos coalición, ojalá de cuatro, pero cuando menos de tres partidos, y los partidos siempre le tienen miedo a lo que le llaman el “efecto popote”, que significa que cuando hay un candidato que viene de un partido y van en coalición, ese partido gana más que los otros. Le llaman “popote” porque se chupa a los demás. El “efecto popote” es una realidad y es un temor entre los presidentes de los partidos.

“Una candidatura como la mía, que viene de la sociedad civil, no implica una amenaza porque la gente votaría por mi perfil y elegiría con cuál partido se siente más identificado. Gustavo de Hoyos no le resta a MC para darle al PAN o al PAN para darle al PRI, es neutro esa parte, entonces le da valor. Entonces, yo me siento, primero, muy contento de estar ahí donde debo estar, porque soy una persona sin partido. Si me hubiera vestido de priista o de panista, ya no sería lo que soy”.

– Tu discurso, ¿no es una desventaja ante los partidos cuando criticas a los políticos con esa frase de que ‘¡estoy hasta la madre de los políticos!’? Le gustará al ciudadano, pero a los políticos no.

-Primero, yo desde siempre he puesto por delante la congruencia. A veces ser muy francote y decir las cosas te generan algunas percepciones negativas, pero así he sido siempre y no me gusta andarme por las ramas. Cuando estuve valorando iniciar mi aspiración, platiqué con mucha gente, y cuando les hablé de esta posibilidad, una y otra vez me decían: ‘es que estamos hasta la madre de los partidos, ¡cómo te vas a meter tú en eso?, tú tienes esta trayectoria y ellos nos tienen hasta el tope, hasta la madre’. Entonces, ¿qué dije yo? Estamos hasta la madre, número uno, número dos: tenemos que reconstruir la confianza. Sin el dos, el uno no tiene sentido, Si no estás hasta la madre, entonces me voy a hacer otra cosa. Pero lo que he estado diciendo, es que ese hartazgo nos tiene que llevar a reconstruir la relación, tiene que haber un enamoramiento de esos partidos para con la sociedad civil, y creo que las cosas van bien.

“Si yo tengo un discurso políticamente correcto para que alguno no se sienta, pues a lo mejor voy a ser muy apreciado en los partidos, pero no voy a ser candidato y mucho menos voy a ganar la presidencia.

PARTIDOS. Gustavo de Hoyos y Diana González, dirigente estatal del PAN.

“Lo que les he dicho a los presidentes es: ‘aguanten vara’, porque yo soy la voz de la gente y ustedes tienen que pedir perdón. Una candidatura como la mía puede darle mucho a los partidos políticos por la credibilidad que tengo en otras canchas, en otras causas de la sociedad civil”.

-De estos 13 aspirantes yo lo dejaría en tres: Santiago Creel, Beatriz Paredes y Gustavo de Hoyos. ¿Qué ventajas tienes sobre Creel y Paredes, como para ganarles la candidatura de la alianza?

-Los dos merecen mi respeto, me aprecio incluso de ser su amigo, más allá de que ahorita estamos metidos en estas cosas. Son personas que le han aportado al país y todo mi reconocimiento. Pero ambos representan a la clase política que ha estado en este país en los últimos 30 años, tal vez Santiago un poco menos. ¿Qué va a ver la gente en mí? A alguien que no viene de estas militancias partidarias que han brincado de un cargo a otro; alguien que viene de lo que implica en la calle generar empleos, pagar impuestos, ser víctima de inseguridad; alguien que puede transitar, déjame decirlo así, entre organizaciones de la sociedad civil, desde las más conservadoras hasta las más progresistas, y yo creo que eso le sumaría mucho al proyecto opositor.

“No tengo nada en contra de ninguno de ellos ni con nadie más de los que están compitiendo. Creo que, por ejemplo, Beatriz debe de seguir siendo una legisladora, es una gran legisladora, seguramente debería seguir como senadora. Creo que Santiago Creel, con su experiencia, debe ser eventualmente ministro de la Suprema Corte de Justicia, es un buen abogado, constitucionalista. Puede ser un buen secretario de Gobernación otra vez, aunque ya lo fue con Fox, pero ciertamente no son el perfil que los chavos, que las mujeres, quieren ver en la presidencia.

“Yo lo que veo es que la gente quiere una propuesta más disruptiva, más echada para adelante; que le entienda a la parte de la política y yo le entiendo, he estado ahí metido como forastero, metiéndome en los procesos difíciles, pero que esté mucho más sensible a las preocupaciones de la población. Y por eso creo que mi propuesta va a ser bien recibida por la militancia de los partidos cuando elijan.

“Ahora, no soy un improvisado. Yo tengo 30 años, ¡sin cobrar!, trabajando por las causas del interés del bien común, en los que he hecho política ciudadana, luchando desde la sociedad civil; peleándome con los presidentes cuando ha habido qué pelear, con Peña y éste. Entonces, creo que tu diagnóstico de que habemos tres es muy parecido a la realidad; tal vez hay que pensar si el PRD se va a sentir muy conforme que no haya uno de ellos, y yo podría ver tres, cuatro o cinco, porque ojalá y esté MC también, pero no más de eso”.

-¿Confías en la palabra de los presidentes de los partidos, ante la posibilidad de que te hayan incluido sólo para legitimar su proceso?

-A ver: Los conozco bien, no soy iluso, no soy novato en las negociaciones, me he dedicado toda mi vida a hacer cosas de ese tipo; sé pelear por lo mío. Entiendo claramente que para que los partidos tomen una decisión por un perfil apartidario, tengo que ser mejor en las encuestas y en todo que los de su casa. El PAN tendrá como primera opción un político emanado de las filas del PAN y el PRI lo propio. ¿Cuál es mi fortaleza? Que voy a estar muy competitivo con todos los de los partidos ya hoy; y segundo, que tengo un prestigio entre ellos de ser un constructor de acuerdos, un garante, y de que sé cumplir. Entonces, creo que con algo de visión de altura, el conocimiento que viene de atrás, que no les estoy diciendo apóyame, van a tener como un Plan B de cada uno, un candidato ciudadano.

“Yo estoy seguro de que a diferencia de algunos de los perfiles que se mencionan de la oposición, que vienen de la vida partidaria, yo no tendría veto de ninguno”.

-¿Y qué ventaja tiene Gustavo de Hoyos frente a cualquiera de los candidatos que se mencionan de Morena?

-En este país está creciendo cada vez más la idea de una alternancia, de un cambio; hay que ver a quiénes nos ponen enfrente, a cualquiera le podemos ganar, pero creo que la gran ventaja que va a tener la coalición si se organiza bien, es que hay un ánimo creciente en el país de dejar atrás polarización, división, y cambiar. No digo que el presidente de la República no sea popular, esa es otra historia, pero la percepción creciente de la comunidad es que hay que pensar en una alternancia y ahí es donde hay una buena oportunidad.

-En caso de que alguno de los partidos de la alianza se sienta desplazado, ¿no existe el riesgo de que esta alianza se fracture más adelante?

-La alianza, yo siempre digo, no es, se está haciendo, la vamos construyendo día con día. Cada vez que hay que votar en la Cámara de Diputados o en la del Senado para resistir una propuesta muy belicosa, cada ves que hay que firmar una acción de inconstitucionalidad para impugnar ante la corte, cada vez que hay un exceso discursivo de algún presidente del partido, se nos cae. ¿Qué es lo importante? Que hemos aprendido una fórmula para, si alguien se siente incómodo, regresar y reconstruir.

“Seguridades no hay ninguna, pero hoy tenemos una coalición opositora. En el 2020 no había nada. La hicimos de una idea, a empezar con una cita y luego ir creciendo. ¿Qué me tiene optimista? Que hay un grupo de voluntarios listo para brincarle en el momento en que sea lo correcto, así es que hay que tener esperanza, una esperanza informada, y yo creo que sí hay que esperar que la coalición se forme bien y sea muy competitiva”.

DEFENSOR. El ex presidente de la Coparmex es un activista de las causas sociales.

-¿Cuál es la diferencia entre Gustavo de Hoyos empresario, aspirante a presidente, con aquel Vicente Fox, empresario, al que vendieron como un candidato ciudadano, obtuvo la candidatura y ganó la presidencia, pero que fue una decepción?

-Primero, creo que Fox tuvo aciertos y errores. No me gustan las visiones maniqueas que ven solamente lo uno o lo otro; creo que Fox nos dio a los mexicanos la posibilidad de creer en la alternancia, que no es poca cosa, porque dejamos atrás el mito de que el PRI era invencible, y eso vale, sobre todo cuando se dio. Creo que aprendimos con Fox a respetar la diversidad y los derechos humanos, a pesar de que tenía un enfrentamiento claro con el Jefe de Gobierno de ese tiempo; dejó correr las cosas, obviamente lo del desafuero fue un error, pero dejó correrlas y actuó cuando tenía que actuar, creo yo que un poco de una manera tardía, y nos dejó un buen legado en materia de libertades, eso hay que reconocérselo, y también nos enseñó que se podía cogobernar con buenos cuadros que venían de otros partidos.

“Ahora, ¿cuál es la diferencia? A ver, Fox venía de la política, había sido funcionario de la Coca Cola, pero él ya tenía ratito como gobernador y diputado federal, o sea, no salió de la nada. Somos muy diferentes en muchos sentidos. Creo que tenemos, incluso, una visión de país distinta, de cómo abordarlo. Le rescato y le reconozco a Fox que tuvo la capacidad de inspirar a muchos, y eso nos llevó a la alternancia, que pudimos no haberla tenido y quién sabe por dónde andaríamos.

“De mi lado, yo trabajo con empresas nacionales, fui colaborador de una empresa legal con presencia en todo el país, incluso aquí en Guadalajara; soy cien por ciento en esa parte al servicio de mi país. Para mí la parte de la legalidad es fundamental, ahí el presidente Fox tenía sus asegunes. Creo que él cumplió una función en su momento muy importante, pero creo que hoy ya estamos en otro track, definitivamente”.

-En caso de que no fueras el candidato, ¿qué decisión tomarás?

-Apoyar la coalición, obviamente estoy enfocado y tengo la convicción de que voy a lograr la candidatura, pero como dicen los abogados: suponiendo sin conceder, insisto: sin conceder, me pondría a la disposición de quien deba para apoyar ese proyecto. Para mí lo importante es lograr la alternancia.

-¿Y te gustaría estar en el gabinete, en caso de que el candidato de la oposición gane la presidencia?

-A mí me gustaría ser quien encabece la candidatura, me interesa ser quien sea el presidente de la República, pero evidentemente voy a estar listo para aportar mi esfuerzo, prestigio, donde debe de darse. Hoy por hoy mi meta está muy clara, y es ganar la presidencia siendo yo candidato.

 

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