Opinión Política
ENTREVISTA

Ausencio de la Rosa apuesta por el desarrollo de Bahía de Banderas

El presidente de la Fundación Dialoga Bahía considera que el municipio requiere ordenamiento territorial, mejores servicios públicos y una estrategia para vincular la producción local con la actividad turística.

Por Mario Díaz (El Master).-

El doctor Ausencio de la Rosa Sánchez quiere que su experiencia en la gestión pública, la asesoría legislativa y el desarrollo de proyectos productivos tenga una nueva dimensión: competir por la presidencia municipal de Bahía de Banderas, Nayarit, en el proceso electoral de 2027.

Presidente de la Fundación Dialoga Bahía, organización que trabaja en capacitación, emprendimiento y vinculación económica, De la Rosa considera que su participación en la vida pública podría pasar de la gestión ciudadana a un cargo dentro de la administración pública, ya sea técnico o de elección popular. Sin embargo, afirma que, si tiene la oportunidad de contender y demostrar su capacidad, su objetivo sería gobernar el municipio donde nació.

“Veo un estancamiento y si me preguntas que si el actor, el doctor Ausencio de la Rosa, dejaría la vida civil, para irse a un escaño de la administración o función pública, llámese técnica ejecutiva o de elección popular, sí lo haría. ¿Por qué? Porque estoy viendo que los improvisados que llegaron están matando a México”, sostiene.

Su aspiración, explica, está relacionada con los problemas que observa en Bahía de Banderas: crecimiento urbano que considera desordenado, deficiencias en los servicios públicos y una economía que depende ampliamente del turismo, sin que los beneficios de esa actividad alcancen de la misma manera a todos los sectores de la población.

“Todo lo hago con amor, toda esta fundación, más del 90% aglutina del bolsillo de su servidor. Imagínense si no estoy casado con la filantropía y con el bienestar de la comunidad”.

Doctor Ausencio de la Rosa Sánchez,

director de la Fundación Dialoga Bahía.

De la Rosa Sánchez plantea que el desarrollo del municipio debe incluir a comerciantes, productores agrícolas, jóvenes, pequeños empresarios y habitantes de las localidades que se encuentran fuera de los principales corredores turísticos. A su juicio, no basta con la expansión inmobiliaria ni con la construcción de grandes hoteles si no existe una estrategia integral de infraestructura, capacitación y desarrollo económico.

“Número uno, si se le diera la oportunidad al doctor Ausencio de la Rosa de participar y demostrar de qué está hecho, tendría que ser la presidencia municipal de Bahía de Banderas”, afirma.

Su planteamiento parte de una trayectoria que incluye asesoría en el Congreso del Estado de Jalisco y en la Cámara de Diputados, además de su participación en proyectos de desarrollo rural en Nayarit. Esos antecedentes, señala, le permiten conocer el funcionamiento de las instituciones y la elaboración de propuestas legislativas, así como identificar mecanismos para impulsar actividades productivas.

No obstante, todavía no define una ruta electoral. Aunque expresa su preferencia por construir un proyecto ciudadano, reconoce que competir por la vía independiente implica dificultades económicas, organizativas y legales. También refiere que ha mantenido conversaciones con actores políticos de diferentes partidos y con empresarios, con la intención de encontrar una alternativa que permita impulsar una propuesta para Bahía de Banderas.

 

De la labor ciudadana a lo electoral

La Fundación Dialoga Bahía es uno de los principales espacios desde los que el Dr. De la Rosa ha desarrollado su trabajo. El proyecto comenzó en 2014 con el objetivo de promover capacitación de calidad, con un enfoque humanístico, principalmente entre jóvenes, aunque sus actividades también se han extendido a otros sectores de la población.

“¿Qué hacemos dentro de esta fundación? Capacitamos para la vida y el trabajo, damos charlas, foros, sobre todo lo más importante es cambiar el chip de los jóvenes para que se sientan emprendedores, empoderados y puedan lograr sus objetivos que todo mundo plantea y hace, lograr vivir en un mundo mejor”, explica.

Entre las experiencias que destaca se encuentra un proyecto realizado en Villa Corona, donde la Fundación, el municipio y la asociación Dulces de la Rosa participaron en una iniciativa dirigida a personas adultas mayores. La propuesta consistió en ofrecerles capacitación y herramientas para que pudieran desarrollar una actividad productiva.

“Nosotros capacitábamos a los adultos mayores, Mazapanes de la Rosa le entregaba la dotación de dulces y el municipio de Villa Corona le entregaba una mesita para trabajar dignamente. Y esos son parte de esas historias, esa es una de tantas”, recuerda.

En Bahía de Banderas, la Fundación busca trasladar ese principio a una estrategia de vinculación entre ciudadanos y establecimientos comerciales. Actualmente impulsa una tarjeta de afiliación electrónica para conectar a consumidores con negocios de la región, mediante descuentos y promociones.

“Mantenemos diálogos con los sectores empresariales y próximamente con las Cámaras, en este caso de CANIRAC (Cámara Nacional de la Industria Restaurantera) y hoteleras, para que se vinculen a través de esta plataforma que no les va a costar ningún peso”, señala.

El mecanismo contempla que los empresarios se registren con sus datos y puedan ofrecer beneficios a las personas afiliadas. La intención es favorecer el consumo local y generar una red entre comercios y ciudadanos, sin que el registro digital tenga un costo para los participantes.

“Nosotros lo lanzamos desde lo digital, pero no tiene ni un costo para nadie, ni para el ciudadano, ni para el empresario. ¿Qué ganamos? Ganamos mucho. Fundación Dialoga, además de ser un ente filantrópico, lo que queremos es seguir vinculando la economía desde lo local”, afirma.

El propósito es responder a lo que considera un debilitamiento del comercio local y aprovechar la capacidad de consumo de quienes trabajan en las empresas y viven en las comunidades. La Fundación busca que los establecimientos participantes puedan ofrecer descuentos y promociones, mientras los consumidores encuentran incentivos para comprar en negocios de la región.

“Realmente, quiero decirles que las asociaciones civiles no estamos compitiendo ni estamos buscando fines lucrativos. Lo único que queremos, tampoco estamos en contra de ellos. Al contrario, queremos ser vinculatorios y ayudarles a que sea esto mejor, que funcione la economía desde lo local”, expone.

De la Rosa sostiene que la actividad turística puede generar oportunidades más amplias si se articula con los comercios, la producción agrícola y los servicios que se ofrecen en las localidades. Para ello, considera indispensable capacitar a los productores y ayudarles a cumplir con los requisitos que demandan los hoteles.

“El empoderar todos los sectores y vincularlos, sector agrícola, sector comercial, sector turístico, todos son tan importantes.

En su planteamiento, los productores de piña, guayaba, plátano, papaya y otros cultivos podrían encontrar oportunidades de proveeduría si cuentan con procesos adecuados y certificaciones que les permitan responder a los estándares de los establecimientos turísticos.

 

Desarrollo rural y asesoría legislativa

De la Rosa vincula esa propuesta con su experiencia en proyectos agrícolas de Nayarit. Entre 2012 y 2014, refiere, trabajó como asesor en el área rural del gobierno estatal, donde participó en iniciativas de reconversión productiva para diversificar los cultivos y mejorar los rendimientos del campo.

En ese periodo, explica, una de las tareas consistió en buscar alternativas al cultivo de tabaco, históricamente importante en la entidad, y promover otras actividades agrícolas que permitieran mejorar la rentabilidad de las parcelas.

“Nos tocó hacer el proyecto de reconversión productiva del campo de Nayarit. Más de 120.000 hectáreas era en las primeras instancias de transformar la producción. Tuvimos que reconvertir ese campo a otras actividades agrícolas, como el frijol, como el maíz por menciona algunos”, recuerda.

Otro de los proyectos en donde estuvo involucrado fueron las agencias de desarrollo y capacitación para comunidades rurales, incluidos trabajos relacionados con captación de agua y mejoramiento de la producción. Según su versión, los recursos destinados a estos programas pasaron de 20 a 40 millones de pesos de un año a otro.

Esta experiencia le permitió conocer las necesidades de las comunidades y la importancia de combinar la producción con asistencia técnica, capacitación y mecanismos de financiamiento. Considera que esas herramientas podrían aplicarse en Bahía de Banderas, donde identifica una oportunidad para que el campo participe de manera más directa en la economía turística.

“Hoy día veo que estos proyectos se desplomaron, no hay capacitación ni al campo ni al turismo y tenemos que voltear a ver entonces cómo repensar y reformular y lograr objetivos que nos planteamos”, señala.

A esa trayectoria suma su trabajo como asesor legislativo en el Congreso de Jalisco, donde colaboró en comisiones relacionadas con turismo, hacienda y vigilancia, entre otras. También refiere haber participado en labores de asesoría en la Cámara de Diputados, con la diputada Rosalba Ramírez Nachis, de Movimiento Ciudadano.

Entre las propuestas que recuerda de esa etapa está una iniciativa denominada Ley de Justicia Social y Equidad Distributiva de la Riqueza, con la que, explica, se buscaba establecer un modelo de banca social que ofreciera alternativas de financiamiento para actividades productivas y pequeñas empresas.

La propuesta, según su descripción, contemplaba distintas fuentes de recursos y la combinación de apoyos sociales con créditos para impulsar proyectos económicos. El Dr. De la Rosa Sánchez considera que ese tipo de instrumentos podría ayudar a que el financiamiento no se limite a la dispersión de recursos, sino que contribuya a la generación de actividad productiva.

 

Preparación, conocimiento y experiencia

Para el doctor Ausencio de la Rosa, el conocimiento técnico y la experiencia institucional son elementos que deberían pesar al elegir a quienes buscan cargos de elección popular. Su crítica se dirige a los perfiles que, desde su perspectiva, llegan al gobierno sin suficiente preparación para atender los problemas públicos.

Al hablar de su posible participación en el proceso electoral 2026-2027, Ausencio de la Rosa Sánchez reconoce que todavía debe definirse la vía para competir. Su preferencia, afirma, sería construir una alternativa ciudadana, aunque admite que una candidatura independiente enfrenta obstáculos para reunir apoyos, organizar una estructura y sostener una campaña.

“Fíjate, tú me dices, ¿a qué partido te irías o me pudiera ir por la libre? Lo haría con estructura ciudadana. Sin embargo, es muy difícil remar en ese barco sin un partido”, señala.

Como parte de su reflexión, menciona experiencias de candidaturas independientes y proyectos políticos que, a su juicio, muestran las dificultades de construir una alternativa fuera de las estructuras partidistas. También considera que las reglas electorales y los requisitos para obtener una candidatura representan una barrera importante para quienes no cuentan con una organización consolidada.

“Irnos por la vía independiente es tan difícil, no nomás por la parte económica, de conciencia, de debate, de análisis y sobre todo no nomás llegar a obtener firmas, tal parece que los mismos partidos representados en los congresos locales y federales armaron todo justo para desalentar la participación de expresiones ciudadanas independientes”, afirma.

El doctor señala que ha dialogado con representantes de distintas fuerzas políticas, así como con empresarios y otros actores, para explorar la posibilidad de articular un proyecto. Sin embargo, no confirma una decisión definitiva sobre el mecanismo que utilizaría para participar, aún está en la etapa de construcción de esta alternativa.

Cuando se le pregunta a Ausencio de la Rosa si considera competir por una diputación local, una federal o la presidencia municipal, su respuesta es directa: “la alcaldía de Bahía de Banderas”.

“Cuando me preguntas si es por la derecha, izquierda, centro izquierda, centro derecha, te puedo decir que he dialogado con actores políticos de diferentes partidos políticos, para no decirte ABCD, con todos, dialogo con empresarios, con las cúpulas del poder”.

“La conversación, se ha centrado en la posibilidad de sumar apoyos y construir una propuesta que no dependa exclusivamente de una sola organización política. El planteamiento es que los distintos sectores puedan coincidir en una agenda para el municipio, más allá de sus filiaciones”.

Aunque está en esta construcción, cuando se le pregunta si considera competir por una diputación local, una federal o la presidencia municipal, su respuesta es directa: “la alcaldía de Bahía de Banderas”.

“Mira, cuando usted está ya preparado y ha estado en las Cámaras (legislativas), su servidor ya estuvo varias veces en el Congreso del Estado de asesor legislativo tanto en comisiones de turismo, hacienda, de vigilancia. Técnicamente hablando, pues traes experiencia en el ámbito legislativo”, señala.

Finalmente, insiste en que su interés está en gobernar el municipio nayarita. Su argumento es que la formación y el conocimiento de la administración pública deben traducirse en capacidad para atender los problemas cotidianos de la población.

“Número uno, si se le diera la oportunidad al doctor Ausencio de la Rosa de participar y demostrar de qué está hecho, tendría que ser la presidencia municipal de Bahía de Banderas, vendría un gran cambio de desarrollo en muchos rubros sociales, económicos”, advierte.

 


Fundación Dialoga Bahía: Impulso al Emprendimiento y Economía Local

La Fundación Dialoga Bahía, que preside Ausencio de la Rosa Sánchez, es una organización sin fines de lucro enfocada en capacitar y empoderar a los jóvenes y adultos mayores para promover el emprendimiento y el desarrollo humano.

Desde su creación en 2014, la institución ha impulsado proyectos de impacto social, como la enseñanza de oficios a personas de la tercera edad en colaboración con empresas locales y gobiernos municipales. Asimismo, busca fortalecer la economía local mediante una tarjeta de filiación digital y gratuita que conecta a los ciudadanos con comercios regionales para ofrecerles descuentos.

Ante el declive comercial y la falta de apoyo gubernamental, el organismo también fomenta la reconversión productiva y la certificación agrícola, adaptando los productos locales a los estrictos estándares de calidad que exige el sector turístico. Con un firme compromiso altruista inspirado en el deseo de ver prosperar su región natal, el fundador aboga por repensar las estrategias comunitarias para enfrentar los retos actuales del desarrollo sostenible.


“Estoy viendo que los improvisados que llegaron están matando a
México”, sostiene el Dr. Ausencio de la Rosa.

Poner orden

Ausencio de la Rosa, director de Fundación Dialoga Bahía, realiza serias críticas sobre las condiciones del municipio como uno de los ejes de su aspiración. Al considerar que el desarrollo inmobiliario y turístico no ha estado acompañado de un ordenamiento territorial suficiente ni de servicios públicos acordes con el crecimiento de la población.

“Recorro colonia tras colonia y baches por todos lados en donde hay eso que llaman calles, porque hay zonas donde ni siquiera cuentan con esta infraestructura, Da mucho coraje escuchar esas falacias retóricas cuando dicen que están hechos para servir”.

También cuestiona la diferencia que, según su percepción, existe entre las zonas turísticas y las comunidades situadas fuera de los corredores de mayor inversión. Sin embargo, sostiene que la infraestructura debe evaluarse de manera integral, no solamente a partir de las calles o de las construcciones visibles.

“He estado en muchos países para decir qué es primer mundo. Primer mundo es calidad, infraestructura. No hablo de la infraestructura solo de las calles, hablo de la infraestructura tecnológica, la infraestructura financiera, la infraestructura de la energía, la infraestructura educativa. Disculpen, la infraestructura es completa y globalizada”, añade.

En ese contexto, describe el crecimiento de Valle de Banderas como desordenado y considera que el municipio necesita revisar su planeación. Recuerda los paisajes que conoció durante su infancia y expresa preocupación por la transformación de localidades que, desde su perspectiva, han perdido parte de su entorno original debido a la expansión de las construcciones.

“Hoy para mí Valle de Banderas ha crecido de forma desordenada. El ordenamiento territorial, la verdad, es un caos”, sostiene.

Ausencio de la Rosa y plantea que el debate sobre el futuro de Bahía de Banderas no debe reducirse a la promoción de pequeñas actividades comerciales o a acciones aisladas. Aunque reconoce el valor de esos proyectos, considera que se necesita una visión más amplia que articule infraestructura, servicios, ordenamiento urbano, producción local y oportunidades económicas.

Y en su opinión, el municipio debe anticiparse a los riesgos de depender excesivamente del turismo. Para ilustrar su preocupación, menciona el caso de Tulum y la salida de aerolíneas que, según sus declaraciones, podría afectar la ocupación hotelera y el movimiento económico.

Al referirse a Bahía de Banderas y Puerto Vallarta como una zona turística vinculada, afirma que ambas regiones recibían alrededor de siete millones de visitantes y estima que el total podría ser inferior a cinco millones durante el año. Estas cifras corresponden a su estimación y, durante la entrevista, señaló que el impacto tendría que evaluarse al cierre de diciembre.

 

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