Opinión Política
EDUCACIÓN E HISTORIA

Mujeres poderosas

Reinas, Primeras Ministras y Presidentas forman parte de una larga lista de gobernantes en varios países del mundo.

 

Por Alfredo Arnold

Las señales indican que será una mujer quien ocupe la silla presidencial durante el próximo sexenio; será la primera Presidenta en la historia de México.

Se trata de un hecho que nos debe alegrar, aunque es preciso reconocer que llegamos tarde a este histórico momento, tanto en el ámbito de América Latina como en el concierto mundial, ya que un considerable número de mujeres han gobernado a sus pueblos. Haremos a continuación un breve y superficial recuerdo de algunas de ellas:

Propongo como la más exitosa a la Reina Isabel de Castilla, quien gobernó 28 años desde el último tercio del siglo XV hasta principios del XVI. Casada con Fernando de Aragón, también fue soberana de ese reino. Los Reyes Católicos compartían el mando, pero Isabel se llevó los honores en asuntos tan trascendentes como estos: La reconquista de Granada, que abrió la puerta para la creación de España como nación; el Descubrimiento de América que significó un cambio drástico en el mundo hasta entonces conocido, y la conducción de su pueblo hacia el llamado Siglo de Oro de España.

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Isabel murió primero que Fernando. Dieron origen a la dinastía de los Austrias, de la que surgió el poderoso emperador Carlos V. Isabel y Fernando mandaban por igual, como lo sugiere el dicho que se hizo popular en aquellos tiempos: Tanto monta / monta tanto / Isabel como Fernando.

Sorprende hasta nuestros días, el gran poder que ejerció la Reina Isabel y las heroicas acciones que emprendió durante su reinado en una época dominada por varones.

La Reina Victoria de Gran Bretaña también debe estar entre las grandes, tanto por el tiempo que detentó la corona (63 años) como por su influencia en Inglaterra durante la mayor parte del siglo XIX; contribuyó a superar el debate que comenzaba a darse contra la monarquía y ayudó a crear la “monarquía moderna” que sigue existiendo en Reino Unido a pesar de numerosos detractores. Su hija, Isabel I (Isabel Bowes-Lyon), al quedar viuda del Rey Jorge VI y mientras su hija y sucesora Isabel II era coronada, fue conocida como la “Reina Madre”. Llevó dignamente la transición, hasta el momento en que su hija (nieta de la Reina Victoria) inició su reinado, el más largo de la historia.

Esta dinastía de reinas, desde Victoria hasta Isabel II, convierte al Reino Unido en el principal coto de poder femenino en la historia.

Elizabeth II llevó la corona a lo largo de siete décadas. Inició su reinado muy joven, y a pesar de su aparente fragilidad enfrentó problemas mayúsculos como lo fueron la Segunda Guerra Mundial y sus secuelas, la descolonización del Imperio Británico, la crisis laboral y económica del reino, la Guerra Fría entre Occidente y la URSS, el conflicto religioso entre las dos Irlandas, la grilla parlamentaria y hasta situaciones familiares inéditas.

Margaret Thatcher.

Muy poderosa fue también Golda Meir, primera ministra de Israel de 1969 a 1974. Inició su carrera política muy joven, en 1948 fue embajadora en la URSS y durante más de 25 años ocupó cargos públicos relevantes. Gobernar una nación como la israelí debe ser una de las tareas políticas más difíciles del mundo; se trata de un país bajo constante amenaza de sus vecinos. A Golda Meir le tocó lidiar con Egipto y con el líder palestino Yasser Arafat.

Otra señora de gran estatura, Ángela Merkel, admirable primera ministra de Alemania durante 16 años. Su liderazgo fue reconocido no solamente por la Unión Europea, sino también por los Estados Unidos.

No podemos dejar de mencionar a Margaret Thatcher, la “Dama de Hierro”, primera ministra británica durante once años y a quien se le recuerda, entre muchas otras cosas, por haber encabezado la guerra de las Malvinas contra Argentina.

El país más poblado de la Tierra, la India, fue gobernado por una mujer, de 1966 a 1972 y luego de 1980 a 1984 cuando fue asesinada. Ella fue Indira Gandhi.

África también tuvo una presidenta, fue Ellen Johnson-Sirleaf, quien ocupó doce años (2006-2018) ese cargo en Liberia.

En América Latina encontramos una larga lista de presidentas. La primera fue Violeta Barrios de Chamorro, de Nicaragua, de 1990 a 1997. Ella sucedió en el poder a Daniel Ortega (hoy convertido en dictador, aunque era muy popular en aquellos tiempos de júbilo sandinista). Violeta aún vive, tiene 94 años de edad y es ni más ni menos que la primera mujer presidenta que ganó una elección.

Hacemos esta aclaración, que Violeta fue presidenta elegida por el pueblo, porque antes hubo otra presidenta, María Estela Martínez, más conocida como Isabelita, quien sustituyó a su marido Juan Domingo Perón por un procedimiento legal, ya que era la vicepresidenta de Argentina cuando falleció su marido, el presidente Perón.

Argentina también fue gobernada recientemente por Cristina Fernández de Kirchner. Brasil, por Dilma Rousseff. Perú tiene actualmente presidenta interina en la persona de Dina Boluarte. Pero, probablemente a quien se le ha dado mayor reconocimiento es a Michelle Bachelet, quien contribuyó de manera muy importante a la recuperación política y económica de Chile durante dos periodos presidenciales.

Claudia Sheinbaum y Xóchitl Gálvez.

La lista puede ser más larga, pero baste lo anterior para concluir que el mundo ha tenido reinas, presidentas, primeras ministras; poderosas mujeres gobernantes. De eso no cabe duda.

México tuvo una gobernante efímera, pero no ocupaba el lugar principal. Se trata de la emperatriz Carlota, esposa de Maximiliano. Estaba facultada legalmente a ejercer el mando en ausencia de su marido, y como el emperador era muy afecto a los viajes, Carlota tomó muchas decisiones públicas.

Esperemos que lo que viene para México sea bueno. Las mujeres han demostrado saber gobernar en las buenas y en las peores condiciones. Ojalá así ocurra con Claudia o con Xóchitl… con Xóchitl o Claudia.

 

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