Opinión Política
OPINIÓN

México en la encrucijada del debate político por la reforma electoral

Por Juan Carlos Hernández Ascencio

Mtro. en Gestión Social y Políticas Públicas

@juancarleis2020

Ante la visible intención de hacer posible los cambios, no sé si para bien, pero entiendo que si así funciona cambiar por cambiar vendría para mal, la ya consabida propuesta de reforma electoral, nos encontramos en la etapa de la estira y afloja, entre dimes y diretes, pues a la fecha no se ha determinado qué hacer, aunque ya hay posturas políticas sobre el tema en un total rechazo.

Ello ha provocado ya un debate que, por su puesto, se ha mediatizado, pero también en varios foros, disertaciones, conferencias se han manifestado los interesados y han dado muestra de sus puntos sobre la temática que aún no termina y, al parecer, se encuentra en receso ¿Por qué?  Quizá se analicen los temas o se quiera ganar más adeptos o vislumbren una mejor solución o diferente propuesta, en fin, no se puede especular sobre ello, pero de que hay alguna intención sobre la pausa, la hay.

El punto es que no se ha llegado a nada que no sea el rechazo, la no aceptación de las propuestas y ya también vemos que ha generado debate entre la clase política, los intelectuales, literatos, funcionarios públicos y, claro, declaraciones sobre el tema de personalidades de los órganos electorales que administran elecciones y que dictaminan las mismas: el INE y el Tribunal Electoral.

Opinar sobre el tema por quienes conocen es un punto interesante para que la ciudadanía esté enterada e informada sobre lo que se pretende, por ello en el país se dio muestra de la defensa de las instituciones electorales; empero lo importante, además de esa manifestación, es saber lo que realmente quieren hacer de este, nuestro sistema electoral, que a la fecha ha dado resultados, si o si, en la organización de elecciones.

Hay entonces ya un debate abierto entre las partes, sobre lo que sí y lo que no se quiere aprobar, pero también se ha visto la utilización del poder para amedrentar o condicionar el dialogo abierto sobre la reforma electoral ante la negativa de las facciones políticas que no la aprobaran; ello, ante la siguiente elección de  2024 que será la más grande de la historia, con un padrón electoral que se prevé será de 97 millones de personas y en la cual estará en juego una cantidad de cargos públicos y poder político nunca antes vistos en una contienda en el país.

Son las instituciones las que, como patrimonio de los mexicanos, el caso del INE es una de ellas, las que se sostienen por las leyes y normas secundarias, eso es lo que justo hacen que fluya y se tengan resultados. Polemizar y debatir será loable en la inteligencia de que se haga con visión de consensos, de mejorar no de retroceder, el debate sobre las ideas esenciales, pues hay que mejorar lo que se tiene y partir de diagnósticos serios, y encontrar las áreas de oportunidad del sistema electoral; es cómo se logran los acuerdos. Pero no imponer, sino practicar la virtud de la buena política. En tal sentido, el INE ha puesto a disposición del Poder Legislativo toda la información técnica con que cuenta para que ésta sea un insumo que permita tomar las mejores decisiones. Pese a ello no ha habido respuesta hacia la institución electoral por parte de los partidos políticos.

Cito al Dr. Lorenzo Córdova, consejero clectoral del INE: “Existen cinco conquistas de la democracia sobre las que no se debe dar marcha atrás en una posible reforma electoral: Autonomía e independencia de los órganos electorales, el Servicio Profesional Electoral, la estructura desconcentrada del INE, el Padrón Electoral y las condiciones de equidad de la competencia”. “No podemos permitir que alguno de estos pilares se dinamite, pues entonces estaremos derrumbando la escalera que permite el acceso al poder político”

Que no llegue el rumor de la discordia. ¡Sur sum corda!

Post relacionados

Hacia un nuevo periodismo

Opinión Política

Paridad: avances y oportunidades perdidas

Opinión Política

Romo y su maquinaria naranja

Opinión Política

Dejar un comentario