Opinión Política
ANÁLISIS

Estancamiento Nacional: crecen los riesgos para Jalisco

Por Eduardo Gómez de la O

Presidente de la Asociación

Mexicana de Gasto Público AC

El primer trimestre del año ha dejado un diagnóstico claro sobre la economía mexicana: el Producto Interno Bruto (PIB) creció apenas 0.2% anual en términos reales y registró una contracción trimestral desestacionalizada de -0.6%. Se trata del arranque más débil de los últimos años y confirma que México sigue atrapado en una fase de “marcha lenta”.

Ante estos resultados, el Banco de México ajustó nuevamente a la baja sus expectativas en su más reciente Reporte Trimestral sobre Inflación, la institución central recortó su pronóstico para el crecimiento de 2026 de 1.6 a 1.1% del PIB, reflejando la debilidad del consumo privado, la persistente contracción de las actividades secundarias y los riesgos externos derivados de la Orden Ejecutiva firmada por el presidente Trump el 19 de mayo. Nuestra estimación propia, construida a partir de los datos oficiales del INEGI y el enfriamiento del consumo, es aún más cautelosa: el PIB nacional cerraría 2026 con un crecimiento entre 0.4% y 0.7%, muy por debajo del consenso de organismos internacionales (1.3%-1.6%) y de la proyección oficial del gobierno federal (2.3%).

En este escenario nacional de bajo dinamismo, Jalisco emerge como una de las economías estatales más resilientes, aunque no inmune a las presiones generales. El estado registró un crecimiento estimado entre 0.9% y 1.2% anual durante el primer trimestre de 2026, superando claramente el promedio nacional, esta ventaja relativa obedece a su mayor diversificación productiva, su posicionamiento en sectores de mayor valor agregado y su capacidad continua para atraer inversión extranjera directa, no obstante, los indicadores revelan una clara moderación y advierten que, sin acciones decididas, Jalisco podría cerrar el año con un crecimiento inferior a su potencial histórico.

 

Desempeño del PIB de Jalisco en el primer trimestre y perspectiva anual

Los datos preliminares del Instituto de Información Estadística y Geográfica de Jalisco (IIEG) y reportes sectoriales indican que la economía jalisciense mantuvo un ritmo superior al nacional, pero con una pérdida de impulso respecto a 2025. Mientras el país se contrajo trimestralmente, Jalisco logró una variación trimestral cercana a cero o ligeramente positiva, gracias al dinamismo relativo de sus actividades terciarias y a la continuidad de proyectos de nearshoring.

Para el cierre de 2026, nuestra proyección apunta a que Jalisco crecería entre 0.9% y 1.3% anual. Se trata de un resultado modesto en términos históricos para el estado, pero que lo mantendría como una de las entidades más dinámicas del país. Este rango incorpora el efecto negativo esperado por la desaceleración del consumo privado y la probable reducción de remesas, compensado parcialmente por la atracción sostenida de inversión extranjera en manufacturas avanzadas.

Desempeño por sectores y perspectivas 2026

Actividades Primarias

El sector agroalimentario (5% del PIB estatal) mostró estabilidad, con un crecimiento anual estimado entre 0.5% y 1.0%. El aguacate, las berries y la ganadería mantuvieron su protagonismo exportador, aunque enfrentaron presiones por la apreciación del peso y costos logísticos.

Perspectiva: Cierre anual entre 0.8% y 1.3%, el sector seguirá actuando como amortiguador, pero su contribución al crecimiento total será limitada.

Actividades Secundarias

Este sector (cerca del 35% del PIB estatal) registró un desempeño moderado, con crecimiento anual entre 0.4% y 0.8%, la manufactura de electrónica, semiconductores, autopartes y dispositivos médicos fue el principal motor gracias al nearshoring, la construcción mostró leve avance, pero la industria tradicional (textiles y algunos segmentos de equipo de transporte) presentó estancamiento.

Perspectiva: Crecimiento anual proyectado entre 0.7% y 1.4%, el nearshoring sigue siendo la principal palanca, aunque su materialización dependerá de la evolución del T-MEC y la percepción de riesgo país.

 

Actividades Terciarias

Representan alrededor del 60% del PIB estatal y fueron el principal sostén del crecimiento en el primer trimestre (1.1%-1.5% anual), el comercio, los servicios financieros, profesionales y el turismo (Guadalajara y Puerto Vallarta) mostraron mayor resiliencia, aunque ya evidencian el enfriamiento del consumo interno.  Perspectiva: Crecimiento esperado entre 1.0% y 1.6%. Su desempeño dependerá en gran medida del consumo privado y del flujo de remesas.

 

Análisis de las principales variables económicas

– Inversión: Jalisco captó 723 millones de dólares en IED en el primer trimestre, ubicándose entre los cinco principales receptores nacionales. Esta una de las fortalezas más claras del estado.

– Inflación: Se ubicó por encima del promedio nacional (alrededor de 4.25%-4.5%), presionada principalmente por alimentos y energéticos.

– Consumo privado: Muestra clara desaceleración, con crecimiento anual estimado entre 0.6% y 1.0%, en línea con la tendencia nacional (+0.5% en abril).

– Empleo: Generación moderada de empleos formales (7,657 empleos en el primer trimestre), aunque con pérdidas de patrones en micro y pequeñas empresas (968patrones menos). La tasa de desempleo se mantiene baja (1.66% por debajo de la media nacional), pero la informalidad sigue elevada (48.6%).

– Balanza comercial: Superavitaria, con exportaciones dinámicas en manufacturas avanzadas y agroindustria (exportaciones por 247,628 mdp, importaciones por 244,120 mdp y un superavit de 3,508 mdp).

Perspectivas al cierre de 2026: Todas las variables apuntan a un año de moderación, la IED seguirá siendo el principal soporte, pero el consumo, el empleo y la inflación presentan riesgos a la baja.

 

Factores al alza y a la baja del PIB de Jalisco en 2026

Al alza Entre los elementos que podrían impulsar un mejor desempeño se encuentran la consolidación del nearshoring en sectores de alto valor agregado (electrónica, semiconductores y dispositivos médicos), la resiliencia del turismo en Puerto Vallarta y Guadalajara sobre todo por la celebración del mundial de futbol 2026, y la capacidad del estado para seguir atrayendo inversión extranjera directa. Una posible recuperación del consumo privado en la segunda mitad del año, apoyada por un efecto estacional o mayor gasto público, también representaría un impulso importante, asimismo, la ejecución oportuna de proyectos de infraestructura logística y energética podría generar un efecto multiplicador sobre la actividad económica.

A la baja Los principales riesgos se concentran en el enfriamiento del consumo privado y la probable caída adicional de remesas derivada de la Orden Ejecutiva de Trump (estimada entre 4% y 8% en flujos formales durante el segundo y tercer trimestre), la inflación más alta que el promedio nacional (alrededor de 4.0%-4.3%) erosionará el poder adquisitivo de los hogares, la incertidumbre generada por la revisión del T-MEC, las tensiones bilaterales con Estados Unidos y la percepción de mayor riesgo país tras las revisiones de Moody’s y S&P podrían frenar la llegada de nuevos proyectos de inversión. Finalmente, la persistente inseguridad pública sigue siendo un factor limitante para la confianza de los inversionistas.

 

Propuesta de programa emergente para la reactivación económica

Ante este panorama, el gobierno del estado debería implementar de inmediato un Programa Emergente de Reactivación Económica 2026-2027 con las siguientes acciones prioritarias:

  1. Fortalecimiento de la seguridad pública y el Estado de derecho, como condición indispensable para mantener y atraer inversión.
  2. Simplificación regulatoria y reducción de trámites para agilizar la llegada y operación de proyectos de nearshoring.
  3. Programa intensivo de formalización laboral y empresarial, con incentivos fiscales temporales para micro y pequeñas empresas.
  4. Inversión acelerada en infraestructura logística y energética que responda a las necesidades de los nuevos inversionistas.
  5. Estrategia de talento especializado, con ampliación de programas de formación en ingeniería, TI, semiconductores y lenguas extranjeras.
  6. Apoyo focalizado al consumo interno, mediante programas de crédito accesible para MIPYMES y estímulos al comercio local.
  7. Diversificación de mercados de exportación y fortalecimiento de la diplomacia económica estatal.

 

Conclusión

Jalisco cuenta con ventajas estructurales importantes y ha demostrado mayor resiliencia que el promedio nacional, sin embargo, no debe sobredimensionar el posible impacto económico de la Copa Mundial de Fútbol 2026. La derrama esperada, aunque positiva, será temporal y concentrada en ciertos municipios y sectores. No constituye por sí misma el impulso estructural que el estado requiere para romper la inercia de bajo crecimiento.

El verdadero desafío de Jalisco en 2026 no es esperar un evento deportivo, sino ejecutar con rapidez y decisión un conjunto de reformas y políticas que eleven la productividad, fortalezcan la seguridad, reactiven el consumo interno y consoliden su posición como uno de los polos más competitivos de México, solo así podrá transformar su actual resiliencia relativa en un crecimiento sostenido y de mayor calidad para el resto de la década.

 

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