Por Eduardo Gómez de la O
Presidente de la Asociación
Mexicana de Gasto Público A.C.
El 1 de julio de 2026 quedará marcado en la memoria económica de México, ese día, en una reunión virtual trilateral, el Representante Comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, comunicó lo que muchos temían: Estados Unidos no está en posición de extender el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) por 16 años adicionales, en su lugar, se activó el mecanismo de revisiones anuales previsto en el propio acuerdo, el tratado permanece vigente hasta 2036 y las preferencias arancelarias siguen aplicando, pero la certidumbre de largo plazo se esfumó.
Marcelo Ebrard, secretario de Economía, salió de esa reunión con un mensaje claro y realista: “El T-MEC continuará vigente hasta 2036, sin cambios en sus disposiciones actuales ni afectaciones al comercio entre los tres países” y agregó que la siguiente ronda bilateral con Estados Unidos se celebrará el 20 de julio, Claudia Sheinbaum, por su parte, subrayó que el tratado puede renovarse por otros 16 años en cualquier momento, sin embargo, el mensaje de fondo es inequívoco: la negociación será larga, exigente y cargada de incertidumbre.
Este artículo analiza, en tres momentos, la situación actual de las negociaciones entre México y Estados Unidos, el impacto que esta nueva etapa genera en los sectores y ramas de actividad económica de Jalisco, y las perspectivas de desempeño económico del estado (PIB y variables clave) bajo el escenario de revisiones anuales.
- Situación actual de las negociaciones México-Estados Unidos
La revisión formal del T-MEC inició el 1 de julio de 2026 conforme al Artículo 34.7 del tratado, Estados Unidos rechazó la extensión automática de 16 años que México y Canadá habían solicitado, el resultado práctico es un esquema de revisiones anuales mientras se negocian los “ajustes” que Washington considera necesarios.
¿Qué se está negociando?
Las rondas bilaterales previas (especialmente la de junio en Washington) y la reunión del 1 de julio han puesto sobre la mesa varios temas prioritarios para Estados Unidos:
– Endurecimiento de las reglas de origen, particularmente en el sector automotriz y en bienes industriales, con énfasis en reducir el contenido de insumos chinos.
– Seguridad económica y cadenas de suministro resilientes.
– Temas laborales (enforcement del Mecanismo de Respuesta Rápida).
– Acceso a mercados (lácteos hacia Canadá, aunque también con implicaciones para México).
– Energía y medio ambiente.
– Agricultura y estándares.
México ha mantenido una posición de defensa del tratado y de modernización pragmática, Ebrard ha insistido en que el comercio sigue fluyendo con normalidad y que las preferencias arancelarias no se tocan mientras no se acuerde lo contrario, la próxima reunión del 20 de julio será clave: ahí se espera avanzar de las discusiones conceptuales a textos más concretos.
El escenario más probable no es la ruptura del T-MEC, sino una negociación prolongada con revisiones anuales que mantendrá viva la incertidumbre durante 2026 y, muy probablemente, buena parte de 2027, esta incertidumbre actúa como un impuesto invisible a la inversión y al nearshoring.
- Impacto en los sectores y ramas de actividad económica de Jalisco
Jalisco no es un estado cualquiera en esta ecuación, es el principal exportador no fronterizo de México, el líder nacional en electrónica y semiconductores, una potencia agroindustrial (agave-tequila y frutos rojos) y el “Silicon Valley mexicano” en servicios de tecnología, más del 80% de sus exportaciones se dirigen a Estados Unidos, por ello, la activación de las revisiones anuales del T-MEC se siente con particular intensidad.
A continuación se presenta el impacto diferenciado por ramas de actividad, ordenadas por grado de exposición:
Electrónica y semiconductores (la rama más vulnerable)
Concentra entre el 70% y el 72% de las exportaciones totales de Jalisco, es el principal motor del nearshoring en la Zona Metropolitana de Guadalajara, el riesgo principal es el endurecimiento de las reglas de origen y el escrutinio sobre contenido chino, las empresas están en “impasse”: no cancelan proyectos, pero retrasan decisiones de expansión y nuevas líneas de producción, el costo de compliance sube y la selectividad de la inversión aumenta.
Automotriz y autopartes
Aunque Jalisco no es el corazón del clúster automotriz (ese es el Bajío), alberga proveedores importantes de autopartes electrónicas y componentes, está altamente expuesto a las reglas de origen (ya de por sí más estrictas que en el TLCAN) y a posibles aranceles residuales de la Sección 232, el riesgo es de menor demanda de proveedores jaliscienses y de relocalización selectiva de algunos eslabones hacia Estados Unidos.
Dispositivos médicos y farmacéutica
Rama en crecimiento y estratégica, menos sensible al “factor China” que la electrónica de consumo, representa una oportunidad de nearshoring de alta tecnología si el tratado se moderniza, el impacto de la incertidumbre es más moderado y se manifiesta principalmente a través de la confianza general y de los tiempos de decisión de inversión.
Agroindustria (tequila, agave, frutos rojos, ganadería y lácteos)
Es el gran amortiguador de la economía jalisciense, el tequila cuenta con denominación de origen y alto valor de marca, los frutos rojos y productos frescos dependen del acceso preferencial, pero las reglas de origen no son tan complejas, el riesgo principal es de barreras no arancelarias o cambios en estándares sanitarios, no de un golpe arancelario directo, esta rama da resiliencia al estado.
Servicios de Tecnologías de la Información, software y centros de datos
Exposición baja-media, el Capítulo de Comercio Digital del T-MEC es relativamente sólido, el impacto es indirecto: si se frena la manufactura, se reduce la demanda de servicios de software, ciberseguridad e inteligencia artificial, Guadalajara mantiene su atractivo como hub tecnológico, pero el ritmo de expansión de centros de datos y de atracción de talento puede moderarse.
Construcción e inmobiliario industrial
Muy sensible a la pausa del nearshoring, la absorción de naves industriales y los proyectos de parques industriales se desaceleran mientras las empresas esperan claridad, es uno de los canales más visibles del “impuesto a la inversión” que genera la incertidumbre.
Turismo, comercio y otros servicios
Impacto bajo y principalmente de segunda ronda (confianza del consumidor y empleo), el impulso residual del Mundial de Fútbol 2026 ofrece un colchón temporal positivo.
En síntesis, la incertidumbre de las revisiones anuales no golpea por igual a todas las ramas, la electrónica y la construcción industrial son las más afectadas en el corto plazo; la agroindustria y los servicios de TI actúan como colchones de resiliencia.
- Impacto en el desempeño económico de Jalisco: PIB y variables principales
Bajo el escenario de revisiones anuales prolongadas (el más probable), Jalisco mantiene un crecimiento positivo, pero pierde parte del momentum que había mostrado en 2025. El estado sigue creciendo por encima de la media nacional, aunque el diferencial se reduce.
Proyección del PIB de Jalisco
Variables económicas más importantes para Jalisco en 2026
– Exportaciones: Crecimiento moderado de entre 4% y 8%, la electrónica sigue dominando, pero con menor dinamismo, la agroindustria estabiliza el total.
– Inversión Extranjera Directa (IED): Entre 900 y 1,400 millones de dólares, predomina la reinversión de utilidades; los proyectos greenfield se retrasan o se fraccionan, Jalisco se mantiene en el Top 5-7 nacional, pero pierde velocidad de atracción.
– Empleo formal (IMSS): Generación neta de 22,000 a 38,000 plazas (por debajo de las metas de 45,000 de años anteriores), menor dinamismo en manufactura electrónica y construcción industrial; mayor resiliencia en servicios y agroindustria.
– Inversión fija bruta: El principal canal de arrastre, crecimiento débil o ligeramente negativo, especialmente en maquinaria y equipo y en construcción de naves industriales.
– Producción industrial: Crecimiento bajo (0.5% a 2.5%), electrónica desacelerada; dispositivos médicos y pharma con mejor desempeño relativo.
– Consumo privado: Resiliente (+2.0% a 2.8%), apoyado en remesas, empleo de servicios y programas sociales.
– Confianza empresarial: Por debajo de los niveles de 2024-2025, la volatilidad del tipo de cambio y la incertidumbre regulatoria pesan en las decisiones de expansión.
Escenarios de sensibilidad para Jalisco
Conclusión: tiempo de prudencia y de agenda propia
La activación de las revisiones anuales del T-MEC no es el fin del mundo para Jalisco, pero sí el fin de la certidumbre de largo plazo que había impulsado el nearshoring, el tratado sigue vivo, el comercio sigue fluyendo y las preferencias arancelarias se mantienen, sin embargo, la niebla de la incertidumbre ya está ralentizando decisiones de inversión, especialmente en electrónica y en la construcción de capacidad industrial.
Jalisco tiene fundamentos sólidos: diversificación relativa, talento, infraestructura y una agroindustria resiliente, pero no puede confiar solo en esos cimientos, necesita una agenda proactiva: fortalecer el compliance de origen, diversificar proveedores críticos, acelerar la formación de talento en semiconductores y tecnología médica, y empujar desde el estado una posición firme en las negociaciones (especialmente en temas de modernización del tratado para chips y dispositivos médicos).
El 20 de julio se reanudarán las conversaciones bilaterales, lo que ocurra en los próximos meses definirá si 2026 es un año de crecimiento moderado o de oportunidad perdida, para Jalisco, el mensaje es claro: la incertidumbre llegó para quedarse un tiempo, y la mejor respuesta es la preparación, la resiliencia y la defensa activa de la integración productiva que tanto le ha costado construir.



