Opinión Política
ANÁLISIS

TMEC Balance de riesgos

Por Dra. Cristina Isabel Ibarra Armenta

Presidenta de la Federación Mexicana de Economistas Colegiados, profesora e investigadora en la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Autónoma de Sinaloa.

A partir del pasado 1 de julio a raíz del anuncio de los Estados Unidos de optar por revisiones anuales del TMEC, éste ha estado en el centro de debate muchas mesas especializadas, no especializadas e incluso en los hogares.

Dentro del balance de riesgos, hay que poner en perspectiva que si bien este tratado es muy importante para México, no todas las entidades federativas tienen el mismo nivel de exposición. Son las entidades con mayor valor de exportación las que podrían tener mayores impactos en el crecimiento económico, como ya se observa en los niveles de empleo formal. Estas entidades son Chihuahua, que aporta el 22.8 % del total de las exportaciones, Jalisco (11.0 %), Coahuila (9.4 %), Nuevo León (9.2 %), Baja California (8.2 %), Guanajuato (6.3 %) y Tamaulipas (4.9 %). En conjunto, aportaron 71.8 por ciento al primer trimestre del 2026.

Al mismo tiempo, cabe decir que no todos los sectores han tenido comportamiento negativo, las intenciones de Donald Trump se han concentrado mucho hacia la relocalización de la industria automotriz y el endurecimiento de medidas no arancelarias, como pedir mayor porcentaje de contenido regional para ser aceptados con arancel cero en los Estado unidos. Así, también entre las entidades exportadoras, en realidad son las que tienen altos niveles de especialización hacia esta industria los mas afectados que son entidades como Coahuila, Guanajuato y Nuevo León.

 

Mercados descontados

Desde hace ya más de un año que los mercados y consultores privados han puesto la discusión del TMEC en el balance de riesgos y venían ya tomando decisiones de disminuir sus inversiones, especialmente en el tema automotriz, pero al mismo tiempo se ha crecido en otros subsectores como la fabricación de equipos de cómputo, que mostró crecimiento de 95% en un año, rebasando incluso el valor que aporta a las exportaciones nacionales y quedando en primer lugar incluso por encima de la industria automotriz este 2026.

Estas expectativas tan ya anunciadas no tuvieron efectos de movimiento abrupto en el tipo de cambio, ni estampida de capitales. Si bien, han seguido anuncios de movimientos en la industria automotriz, los resultados no han sido catastróficos.

Esto no implica que la incertidumbre no esté afectando a las empresas, por supuesto que las empresas no pueden continuar con planeaciones de mediano y largo plazo ante temores a que Estados Unidos decida salirse por completo y entonces comerciar bajo los lineamientos de la OMC. Aún así, México seguiría contando con enormes ventajas para acceder al mercado estadounidense y ningún otro socio comercial podría desplazarnos, pues China es el único que podría lograrlo, pero justo es lo que Trump no quiere.

 

Política y geopolítica

Aunque las cifras son muy sólidas en cuanto a los movimientos de las empresas privadas y su gran resiliencia al a incertidumbre. La realidad es que toda esta situación genera sin duda un gran retroceso para el comercio y por lo tanto para los consumidores quienes se benefician del acceso a bienes más económicos y de gran calidad.

En ese sentido, la realidad es que el análisis de muchos se centra principalmente en el tema Sinaloa y el secuestro del Mayo para argumentar que la vida económica de nuestro país está muriendo. La realidad es que los mercados han sido muy resilientes y gracias a un Banco Central con mucha credibilidad, aún los movimientos futuros del tipo de cambio, serán parte de un ajuste normal.

Por supuesto que todo es terrible para los ya miles de familias afectadas por las pérdidas de empleo en entidades altamente expuestas como Coahuila y Chihuahua, que lideran las pérdidas de empleo formal. La luz en el camino es que la política mexicana pueda alinear sus intereses con los de las familias, el crecimiento económico y el bienestar, que por mucho que a veces se critique, el comercio es una fuente muy significativa de bienestar, no solo por el comercio, sino por la elevación de estándares de vida de la población.

La perspectiva del tratado sigue siendo positiva gracias a la resiliencia de los mercados y la alta competitividad de nuestra mano de obra y a un desarrollo conjunto en la franja fronteriza, centro y Bajío, que difícilmente cambiará de lugar en el corto y mediano plazo. Pero todo puede echarse a perder si los políticos actuaran con demasiada impulsividad, lo que hasta ahora, a pesar de los dichos, los hechos nos dicen que no sería así. Ojalá no me equivoque, pues los mercados tienen una gran fuerza y solidez.

 

Mapa de riesgo por entidad

Nivel de riesgo Entidades Factor dominante
Muy alto Coahuila, Guanajuato, Nuevo León, San Luis Potosí, Chihuahua Automotriz, autopartes, reglas de origen y aranceles
Alto Aguascalientes, Puebla, Querétaro, Estado de México, Tamaulipas Manufactura exportadora, proveedores industriales y cadenas T-MEC
Alto no automotriz Chihuahua, Jalisco, Baja California, Nuevo León, Tamaulipas Electrónicos, semiconductores, trazabilidad y contenido asiático
Agroexportador Sinaloa, Michoacán, Sonora, Baja California, Jalisco Trazabilidad, sanidad, maíz, tomate, berries y medidas comerciales

 

Post relacionados

Villanueva y su dilema “hamletiano”: “ser o no ser…”

Opinión Política

El sol no se tapa con un dedo

Opinión Política

Dos bloques opositores, por la corona en poder de MC

Opinión Política

Dejar un comentario