Opinión Política
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La hora de las definiciones

NOTA DEL EDITOR

Por Julio César Hernández

@jcentresemana

Estamos a una semana de que conozcamos el resultado de las elecciones estatales en Coahuila y el Estado de México y de conocer ya serias señales del rumbo que puede tomar la carrera por la sucesión presidencial, por nueve gubernaturas y por la totalidad del Congreso de la Unión, así como diputaciones locales y presidencias municipales en el país.

Los pronósticos hasta el cierre de esta edición es que la coalición Va por México se levanta con la victoria en Coahuila, en tanto que Morena y aliados lograrían la hazaña de arrebatarle al PRI su máximo bastión que es el Estado de México donde, además, se le estaría dando la “puntilla” al otrora poderoso grupo Atlacomulco en el que aún varios de los viejos líderes se aferra a ganar a como dé lugar, en tanto a su “cachorro”, el gobernador Alfredo del Mazo, lo acusan de haber llegado a un acuerdo para entregar el estado a la 4T.

En Coahuila la suerte parece estar echada. El dirigente nacional de Morena, Mario Delgado Carrillo, luego de calificar de traidores a sus partidos aliados Verde Ecologista y Del Trabajo, porque postularon candidato propio sin alinearse con su candidato, ahora fue a aquellas tierras a rogarles que declinaran y se le sumaran a su abanderado Armando Guadiana. El sábado anterior, el Verde respondió al llamado y declinó a favor del morenista. El PT rechazó la invitación, pero hay que conocer qué sucede en el transcurso de esta semana.

En el Estado de México las cosas “pintan” de otro color. Ahí la candidata de Morena, Delfina Gómez, lleva ventaja sobre la priista Alejandra del Moral, pero en realidad se desconoce de cuánto, pues hay algunas encuestas que la colocan hasta casi 30 puntos adelante y otras hablan de un empate técnico. Es en esta entidad en la que el juego y guerra de las encuestas ha estado a todo lo que da. Es sabido que si la diferencia entre ambas contendientes es mínima, este proceso se judicializará. Si es lo contrario, entonces la coalición Va por México tendrá que resignarse y reconocer que fracasó.

Es esta elección en el Estado de México la que definirá con mayor claridad cómo vendrá la contienda presidencial, pues si la coalición Va por México se alza con la victoria, entonces el ánimo se irá a las nubes y se espera que las partes actúen con tino y lleven a cabo un proceso quirúrgico sobre la forma en que habrán de elegir a su candidato y tendrán que poner especial atención sobre el elegido, de manera que sea lo bastante competitivo y genere interés de la ciudadanía por llevarlo a la presidencia de la República. Un triunfo en el EdoMex “inyectará” fuerza a la coalición. Incluso, una derrota con poco margen.

Caso contrario sería si la derrota se registra con una amplia diferencia. Es posible que, incluso, el futuro de la coalición estuviera en riesgo y se comenzará a construir una nueva alianza entre el PAN y el partido Movimiento Ciudadano, que la semana pasada irrumpió sorpresivamente el escenario electoral con una campaña en contra del PRI que fue inmediatamente interpretada como un trabajo “extra” para favorecer a Morena.

La coalición estaría el riesgo de llegar sana y salva al 2024 si se registraran los siguientes escenarios: 1. Que no se pusieran de acuerdo sobre el método de elección de candidato; 2. Que no coincidieran en el candidato a la presidencia; 3. Que el PAN advirtiera que ir con el PRI ya no le es redituable; 4. Que el PRI quisiera postular a su dirigente Alejandro Moreno, entre otros.

No hay nada escrito aún. Sólo hay escenarios posibles que de la noche a la mañana pueden modificarse. Pero lo que nadie puede dudar es que de lo que suceda el próximo domingo en el Estado de México, dependerá el rumbo al 2024.

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