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El celular en las escuelas

REFLEXIONES

Por Gonzalo Leaño Reyes

Director General

La semana pasada surgió nuevamente, desde la Mañanera, el tema de los teléfonos celulares en el salón de clases, un asunto al que se le ha dado muchas vueltas sin que hasta el momento se hayan tomado medidas definitivas.

Se estima que en nuestro país hay 158 millones de aparatos, una cifra que excede el número de habitantes. Actualmente, existe una disposición oficial para que estas líneas sean registradas con el operador, una disposición que ya había llegado a su vencimiento, pero el término fue ampliado debido a la baja cantidad de números que hasta finales de junio se habían registrado.

Pero el tema de este comentario es otro: es la regulación de la telefonía celular para los menores de edad, un asunto sobre el que cada vez hay más países que toman medidas.

Australia fue el primer país en el mundo en regular el uso de celulares por menores de edad, en 2024 se adoptaron medidas para limitar su uso en este segmento de población. La medida fue imitada rápidamente por Reino Unido, China, Países Bajos, Dinamarca, Grecia y Portugal. Francia se unirá dentro de unos meses y España ya estudia cómo implementará esta disposición. Se estima que unos ochenta países, incluyendo México, analizan la forma de limitar el uno de celulares entre los menores de edad.

Las compañías de redes sociales, como Instagram, You Tube, Facebook, X y Tik Tok, también estudian por su cuenta las opciones para evitar la exposición de los menores de edad a las redes sociales y para modificar los contenidos a los cuales tengan acceso.

En Australia, las multas por desobedecer estas disposiciones pueden llegar hasta 33 millones de dólares. O sea que no se trata de una disposición ligera.

México, por su cercanía con Estados Unidos y por el desarrollo que ha tenido la telefonía celular en los últimos años, es uno de los mercados más importantes, razón por la que las autoridades han tomado el tema con gran interés, aunque no se han adoptado medidas definitivas, salvo en un par de entidades federativas donde ya se prohíbe el uso de teléfonos móviles a estudiantes desde preprimaria hasta secundaria. No tardará mucho tiempo para que tengamos una ley de aplicación general en todo el país, para lo cual es necesario ir venciendo resistencias y sobre todo hábitos entre la población infantil.

Este esfuerzo requiere de acompañamiento en los hogares, porque de poco serviría limitar a los menores en sus escuelas, si al salir de clases vuelven a utilizar sus aparatos en conversaciones y contactos indebidos o peligrosos.

El teléfono celular es un gran aliado para la comunicación y la seguridad. Pero requiere de un uso responsable. Ya veremos cómo se irá desarrollando este tema en el mundo y particularmente en México.

 

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