Opinión Política
ENTREVISTA

Regular tecnoligía educativa con evidencias: Mexicanos Primero

El gobierno federal convoca a un análisis profundo sobre el uso de las inteligencias artificiales, redes sociales y dispositivos digitales en las escuelas.

 

Por Mario Díaz (El Master).-

Como parte de una estrategia para entender, comprender y atender los efectos del entorno digital en la infancia y la adolescencia, el Gobierno de México abrió un debate nacional y una serie de foros de consulta para construir una propuesta de regulación sobre el uso de redes sociales, dispositivos tecnológicos e inteligencia artificial (IA) teniendo como un foco de atención su uso dentro de las aulas de nivel básico.

La discusión se centra en el impacto que el uso excesivo de pantallas tiene en la salud pública, particularmente en el desarrollo cognitivo, emocional y social de los menores de edad. Además, el análisis incluye el denominado «diseño adictivo» de las plataformas digitales, es decir, mecanismos como el scroll infinito (deslizar la pantalla para ver más y más contenidos), las notificaciones permanentes y la reproducción automática de videos, audios, memes, notificaciones, que buscan prolongar el tiempo de permanencia de los usuarios.

Uno de los puntos prioritarios es el uso de teléfonos celulares dentro de las escuelas. Actualmente, 16 entidades del país (como Aguascalientes, Ciudad de México, Guanajuato, Jalisco, Sonora, Querétaro por mencionar algunos) ya cuentan con restricciones o regulaciones para limitar estos dispositivos durante la jornada escolar, una tendencia que el Gobierno federal pretende evaluar junto con especialistas en educación, salud, tecnología y derechos digitales.

En el caso de la inteligencia artificial, el debate contempla la necesidad de establecer lineamientos para su utilización en el ámbito educativo, considerando tanto su potencial como herramienta de aprendizaje como los riesgos asociados al acceso de menores de edad, la privacidad de los datos y la generación de contenidos.

La administración federal ha señalado que el objetivo no es impulsar medidas de censura ni prohibiciones generalizadas, sino construir consensos mediante la participación de expertos, docentes, madres y padres de familia, instituciones académicas y empresas tecnológicas, con el propósito de diseñar un marco regulatorio que proteja a la niñez sin limitar el acceso responsable a las herramientas digitales.

Esta decisión representa una oportunidad para construir una política pública de largo alcance, siempre y cuando las decisiones se alejen de respuestas improvisadas y se sustenten en evidencia científica, evaluación permanente y participación de todos los sectores involucrados.

Esa es la postura de Mexicanos Primero, organización dedicada a la defensa del derecho a aprender, que reconoce la iniciativa impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum para convocar foros nacionales sobre el impacto de las tecnologías digitales en niñas, niños y adolescentes, pero advierte que el verdadero reto será convertir el diálogo en acciones concretas capaces de fortalecer los aprendizajes y el bienestar integral de los estudiantes.

«Los medios de comunicación son clave para identificar fenómenos como ciertos mecanismos de reclutamiento, muchas veces quienes primero lo visibilizan son los medios. Esa responsabilidad social juega un papel muy importante en este paso hacia una ciudadanía digital”.

Doctora Itzia Gollás Núñez,

presidente de Mexicanos Primero Jalisco.

La directora general de Mexicanos Primero Jalisco, la doctora Itzia Yunuén Gollás Núñez, sostiene que el debate trasciende la simple regulación de teléfonos celulares o plataformas digitales. En realidad, explica, se trata de definir cómo debe responder el sistema educativo frente a una transformación tecnológica que ya modificó la forma en que las nuevas generaciones aprenden, se relacionan y construyen conocimiento.

«El mensaje principal es que todo este debate debe traducirse en políticas educativas que estén basadas en evidencia que fortalezcan el derecho a aprender».

Para la especialista en educación, el valor de la convocatoria federal radica precisamente en que abre la posibilidad de construir acuerdos nacionales antes de imponer restricciones generales.

«Particularmente, nos gustaría que más allá de decir foros en donde no necesariamente se sistematiza la participación, se trate de espacios en donde participen los agentes inmediatamente involucrados: adolescentes, familias, docentes. Pero sobre todo también academia, sociedad civil y expertos en estos temas, para que planteen sus expectativas y conocimientos y esto resulte de la mejor manera posible».

La académica considera que la regulación únicamente tendrá legitimidad si incorpora evidencia científica y las experiencias que se han ido desarrollando.

«El posicionamiento de Mexicanos Primero, reconoce este esfuerzo que está planteando ahorita la Presidenta y esperamos que efectivamente esto resulte en una oportunidad para generar una política pública eficiente que responda a estos retos».

 

Docentes una prioridad

Aunque el debate público suele concentrarse en la prohibición de teléfonos celulares dentro de las escuelas, Mexicanos Primero sostiene que la discusión debe comenzar mucho antes: en la preparación de los propios maestros.

Para Gollás Núñez, ningún modelo educativo podrá incorporar responsablemente la inteligencia artificial ni regular el uso de dispositivos si los mismos docentes no están en condiciones cognitivas para el uso de estas herramientas y poder comprender este entorno.

«Primero, el fortalecimiento de la formación y acompañamiento docente en cultura digital. Los docentes son claves para todo este tema. La prioridad número uno es cómo vamos a hacer para que ellos estén listos para acompañar a los estudiantes en cuestiones que ya forman parte de su contexto. No se pueden evitar, no se pueden ignorar, pero los mismos maestros a veces no son ciudadanos digitales”.

Para la doctora, no basta con ofrecer cursos aislados de actualización tecnológica.

«Esto implica acercarles la formación, pero también las herramientas”.

Sin embargo, advierte que cualquier estrategia nacional deberá considerar las profundas desigualdades que existen entre los distintos contextos educativos del país.

Mientras algunos profesores trabajan en escuelas completamente conectadas, otros laboran en comunidades donde el acceso a internet continúa siendo limitado o inexistente, en entrevistas previas ha denunciado que incluso existen aulas en donde ni siquiera existe luz eléctrica.

«Todos estos puntos tendrían que verse también desde el enfoque de equidad, porque es más sencillo formar maestros que ya usan los recursos. Si bien en Jalisco todos los maestros tienen computadora, sabemos que la red no necesariamente funciona en lugares muy apartados. Tiene que haber equidad. Formación docente sí, pero pensada para todos».

Considera que la brecha digital ya no sólo significa disponer o no de dispositivos electrónicos, sino contar con las capacidades necesarias para utilizarlos con sentido pedagógico.

“Por lo que se tiene que partir de que inteligencia artificial, dispositivos, redes sociales, todo puede ser utilizado siempre y cuando sea en un marco de abona al bienestar”.

 

Nueva convivencia

El segundo eje planteado por la organización coloca el énfasis en la convivencia escolar. Desde su perspectiva, los conflictos que ya existen dentro de las escuelas pueden intensificarse cuando se trasladan al espacio digital.

«La segunda prioridad tiene que ver con fortalecer el liderazgo escolar y la convivencia. Lo que ocurre a nivel relacional en las escuelas también es clave, porque a una convivencia escolar ya deficiente, los entornos digitales vienen a potenciar esos problemas.»

Para Itzia Gollás un segundo objetivo de esta discusión es el aprendizaje. Desde esa lógica, afirma que antes de prohibir o permitir tecnologías resulta indispensable comprender cómo funcionan y cuáles son sus efectos.

«Entender cómo funcionan las cosas permite llegar a regulaciones adecuadas. Ese liderazgo escolar y esa convivencia son súper importantes. O sea, se centra mucho este punto en fortalecer la figura del directivo, pero también los lineamientos, los llamados protocolos, que les ayuden a regular de manera como muy clara, saber con mucha claridad qué hacer ante todas las situaciones que se van presentando en torno a estas cuestiones tecnológicas”.

 

La familia

Uno de los planteamientos que Mexicanos Primero considera también necesario considerar es ampliar la discusión hacia el entorno familiar.

Sostienen que con frecuencia se responsabiliza únicamente a las escuelas del uso excesivo de pantallas, cuando muchas de las conductas digitales se originan dentro del propio hogar.

«Tercero: familias. Docentes, directores y familias. Tenemos que acompañarlas e impulsar también su cultura digital, porque también tenemos que ser muy conscientes de que a veces son las mismas familias quienes no tienen esa cultura digital y no saben gestionar ni regular su propia relación con los dispositivos y con las pantallas».

Incluso, advierte que los adultos reproducen muchos de los hábitos que posteriormente critican en sus hijos.

“En una convivencia escolar ya deficiente, los entornos digitales vienen a potenciar esos problemas”, Dra. Itzia Gollás.

«Docentes, directivos, familias; pero ojo, hay un papel muy relevante de las empresas, especialmente las tecnológicas. Las autoridades tienen que estar sí o sí metidas en este debate y por supuesto, la academia, la sociedad civil y los medios de comunicación, todos somos debemos de involucrarnos en este tema”.

Doctora Itzia Gollás Núñez,

presidente de Mexicanos Primero Jalisco.

«Los mismos padres de familia a veces ahí los vemos perdidos en el famoso scrolling. Son el tipo de cuestiones que también se tienen que atender.»

Más que campañas complejas, propone estrategias sencillas que puedan llegar rápidamente a millones de hogares.

«Más allá de grandes cursos, (se requiere) información muy ágil: infografías, tips y herramientas muy puntuales para que las familias puedan ir asimilando todo este proceso de transformación digital y acompañar de la mejor manera a sus hijas e hijos, buscando hábitos saludables, pensamiento crítico y desarrollo socioemocional.»

La organización insiste en que el uso responsable de la tecnología no puede depender exclusivamente de prohibiciones escolares, sino de una corresponsabilidad entre familia, escuela y sociedad, colocando siempre en el centro el bienestar y el aprendizaje de niñas, niños y adolescentes.

 

Evaluación

Para Mexicanos Primero, una regulación nacional sobre inteligencia artificial, redes sociales y dispositivos digitales únicamente será exitosa si incorpora un componente que, históricamente, ha estado algo ausente en numerosas políticas educativas: la evaluación permanente de sus resultados.

Gollás Núñez, sostiene que cualquier estrategia impulsada desde la Federación debe contar con mecanismos claros para medir si realmente mejora el aprendizaje, fortalece el bienestar de los estudiantes y disminuye los riesgos asociados al entorno digital.

«No. A ver, y qué bueno que tocas ese punto, y por eso estamos señalando la importancia de que cualquier decisión, uno, sea basada en evidencia; dos, sea evaluada. Se requiere que estas políticas sean muy ágiles, de rápida adaptación”.

La especialista pone como ejemplo la denominada Ley de Pantallas Seguras aprobada recientemente en Jalisco y que para muchos fue considerada descafeinada, donde, afirma, el verdadero reto apenas comienza.

«Ya está la ley, ya está puesta; evaluemos si lo que está ahí responde a la realidad. Una de las cosas que entiendo que se están haciendo es que se formó un comité que va a generar protocolos”.

Sin embargo, advierte que esos protocolos deberán responder primero a una pregunta esencial: ¿qué se pretende mejorar?

«Si el foco está puesto en fortalecer los aprendizajes y el bienestar, los objetivos de esa política y, por lo tanto, de estos protocolos o estrategias que se generen, tendrían que ir orientados justamente a esos temas».

Desde la perspectiva de Mexicanos Primero, ninguna regulación puede permanecer estática.

La velocidad con la que evolucionan las tecnologías digitales obliga a que las políticas públicas sean flexibles y capaces de corregirse conforme aparezcan nuevas evidencias.

«Se tienen que establecer indicadores que nos permitan verificar si esa política está mejorando condiciones».

Como ejemplo menciona uno de los problemas que mayor crecimiento ha tenido en los últimos años.

«Tal vez a nivel escuela sí se están haciendo cosas como medir reportes de incidencia por ciberbullying. Pero como sociedad desconocemos si existe una evaluación a nivel de política pública sobre estos temas».

Por ello, sostiene que la Secretaría de Educación Pública deberá incorporar indicadores públicos que permitan conocer si las acciones realmente producen cambios.

«La política que se genere nos debe decir también: esto lo vamos a evaluar de esta forma. Disminución de reportes de incidencia por ciberbullying entre alumnos podría ser uno de esos indicadores».

Para la organización, evaluar no significa únicamente medir el cumplimiento de una norma, sino verificar si ésta fortalece el derecho a aprender.

Fortalecer la formación y el acompañamiento docente para la
cultura digital, propone Mexicanos Primero.

Evaluación PISA

En ese contexto, la directora de Mexicanos Primero recuerda que México finalmente participó en la edición más reciente del Programme for International Student Assessment (PISA), evaluación internacional coordinada por la OCDE y cuyos resultados serán dados a conocer próximamente.

La prueba cobra especial relevancia porque, por primera ocasión, incorpora elementos relacionados con el uso de tecnologías digitales, pensamiento crítico e inteligencia artificial.

«Hubo mucha presión porque no había claridad de si se iba a evaluar o no. Sí se evaluó. Se entró a la evaluación. Mexicanos Primero hizo presión a nivel federal para que sí se hiciera.»

Explica que la evaluación permitirá conocer cómo enfrentan los adolescentes mexicanos los desafíos tecnológicos del mundo contemporáneo.

«En esta edición se incluyó el tema de uso de tecnologías, de pensamiento crítico, de uso de inteligencia artificial y demás.»

Considera que uno de los mayores aportes de PISA consiste en ofrecer parámetros internacionales que permiten comparar políticas educativas, más que establecer competencias entre países.

«PISA nos va a dar una idea de cómo andamos. Creo que ese tema va a ser muy bueno. La ventaja de PISA es que evalúa con lo mismo a todo el mundo. No con un afán de decir tú estás en tal lugar, sino para identificar quién está generando políticas públicas que respondan a las necesidades del mundo actual».

 

Herramientas digitales

La discusión sobre inteligencia artificial ocupa un lugar central dentro del posicionamiento de Mexicanos Primero.

Para la organización, la IA representa una herramienta extraordinaria para fortalecer los procesos educativos, siempre y cuando su utilización no sustituya el desarrollo del pensamiento en el estudiante.

«Hablamos de inteligencia artificial, hablamos de regulación de dispositivos en general y hablamos del tema de redes sociales. Son tres ámbitos, tres herramientas que pueden ser utilizadas para aprender.»

En Jalisco, explica, el uso de teléfonos celulares todavía no constituye una práctica indispensable dentro del aula «para el aprendizaje porque existe un modelo apoyado en Aulas Google. No es que los estudiantes tomen clases de manera generalizada con el teléfono».

No obstante, reconoce que la presencia permanente del dispositivo sí genera desafíos pedagógicos.

«Ya está comprobado, hay estudios y especialistas que identificaron que cuando tenemos el celular incluso la relación personal se ve interferida. Lo vemos todos los días», pero el mayor riesgo, afirma, aparece cuando la inteligencia artificial sustituye la capacidad crítica de las personas.

«Para quien entienda la herramienta, puede potenciar sus habilidades y sus competencias. Para quien no, le está cediendo a la herramienta el derecho a pensar y a tomar decisiones. Y eso, humanamente, es muy grave».

En cuanto a las redes sociales, advierte que el análisis debe considerar problemas adicionales relacionados con la seguridad.

«Las redes sociales también traen otras problemáticas distintas. Todo el tema del reclutamiento (de menores en el crimen organizado) y la seguridad tiene una veta importantísima en ese rubro».

Por ello insiste en que inteligencia artificial, dispositivos electrónicos y redes sociales requieren diagnósticos independientes.

Finalmente destaca:

«Estas tres herramientas necesitan su análisis, su generación de diagnósticos basada en evidencia y políticas públicas consecuentes, privilegiando siempre aprendizaje, bienestar e interés superior de la niñez».

 

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