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La economía mundialista

Por Diana Isabel Camacho Espinoza

Economista

¿Qué pasa económicamente en un país cuando es sede de un Mundial? ¿Qué impacto tiene ser anfitrión de la Copa del Mundo?

Los últimos meses en México no han sido precisamente los más optimistas en términos económicos. Empezamos el año con el pie izquierdo y muchas de las esperanzas de crecimiento están puestas en la derrama económica que podría generar el Mundial de 2026, la cual tendría efecto principalmente durante el segundo y tercer trimestre del año. Pero realmente, ¿qué tanto impacto puede tener ser sede mundialista?

Históricamente, las selecciones ganadoras suelen experimentar un ligero impulso en sus mercados bursátiles y en la confianza de los consumidores. Sin embargo, cuando se analiza el impacto macroeconómico de largo plazo, los efectos suelen ser moderados.

En México como ya lo mencioné, venimos de un primer trimestre complicado, particularmente en términos de turismo, con cifras negativas en distintos indicadores, por múltiples razones y problemáticas que se viven actualmente en nuestro país.

En el caso mexicano, el mayor impacto podría observarse por el lado de los precios y del consumo. La llegada de miles de visitantes genera una nueva demanda en un contexto donde la oferta de muchos servicios turísticos es inelástica; (que es cuando la demanda de un bien no se ve afectada por su precio) en el corto plazo. Al mismo tiempo, se espera una mayor actividad económica en el sector servicios, pero las reservas de visitantes no van conforme a lo esperado, entonces no es certero que realmente se tenga la derrama económica esperada.

Todos los países que organizan un Mundial reciben un impacto económico positivo, aunque temporal. En la mayoría de los casos, este efecto no modifica de manera significativa el crecimiento económico de largo plazo. Los analistas estiman que el impacto para México rondaría entre 0.01% y 0.02% del PIB, una cifra positiva pero relativamente marginal.

 

La verdadera pregunta es:

¿Qué pasa una vez que finalicé el mundial? ¿Los efectos son sostenibles a largo plazo?

De los tres países, México es el que tiene un mejor escenario, por ejemplo; en Estados Unidos y Canadá, el impacto económico es tan pequeño en relación con el tamaño de sus mercados que prácticamente no se alcanza a percibir. México, por otra parte, podría recibir un beneficio relativamente mayor debido a que se trata de una economía más pequeña, donde el gasto asociado al evento tiene una mayor capacidad de reflejarse en algunos indicadores económicos.

 

¿Y qué impacto podría verse en los mercados?

Generalmente siempre tocamos el impacto económico desde temas únicamente gubernamentales, es importante enfatizar en lo privado los efectos que se pueden llegar a tener, por ejemplo; empresas como Arca Continental han mostrado una respuesta favorable en términos de valuación, mientras que FEMSA, con más de 24 mil tiendas OXXO, y ALSEA podrían capitalizar el incremento en el consumo fuera de casa, sabemos que siempre vamos al Oxxo más cercano para nuestras botanas del partido, de consumidor en consumidor va generar un impacto muy fuerte a nivel Macro. También es importante enfatizar el comportamiento del consumidor mexicano, ya que diversos analistas señalan que el torneo podría acelerar las ventas de televisores, plataformas digitales, comercio electrónico, apuestas en línea y servicios de delivery, sectores que suelen beneficiarse de eventos deportivos de gran magnitud.

Esperemos las proyecciones tanto en lo privado como lo público a nivel nacional se cumplan, específicamente en el estado de Jalisco seremos sede de 4 partidos mundialistas, esperemos que el efecto sea tan fructífero como se espera, pero si es importante entender que el impacto del mundial solamente es algo temporal, hay muchas cosas que mejorar en lo estatal y en lo federal, y tener en cuenta que debemos incentivar el crecimiento económico a toda costa.

 

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