REFLEXIONES
Por Gonzalo Leaño Reyes
Director General
Para los tapatíos ya no es novedad. La queja se viene repitiendo de manera casi ritual desde antes de que se constituyera el SIAPA (Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado): el problema de la falta de agua. Las quejas arrecian durante la época del estío, cuando el nivel del lago de Chapala disminuye considerablemente y disminuye el abasto.
El problema ya es viejo y sigue creciendo. Se han planteado posibles soluciones, una de ellas era la construcción de la presa de Arcediano, un plan que finalmente fue desechado porque lo que iba a ser la pared norte carecía de la resistencia necesaria y podría derrumbarse. Luego surgió la alternativa de la presa El Zapotillo, cuya construcción implicaba la inundación de los pueblos Acasico, Palmarejo y Temacapulín, a cuyos habitantes se les prometió reubicarlos en zonas seguras y casas nuevas. La presa abastecería también a poblaciones del estado de Guanajuato, pero el proyecto, cuya construcción demoró 19 años, se realizó sólo parcialmente y fue inaugurado a finales de 2024 por el presidente López Obrador y el gobernador Enrique Alfaro.
El problema sigue latente, y aunque a últimas fechas no ha habido escasez de agua, la amplia Zona Metropolitana (ZM) que incluye a Zapopan, Tlaquepaque y Tonalá, no puede seguir dependiendo de un sistema de abasto creado hace más de treinta años.
El gobierno estatal que encabeza Pablo Lemus ya inició los trabajos para dotar a la Zona Metropolitana de un segundo acueducto desde el lago de Chapala. Se calcula que por lo menos el sesenta por ciento de habitantes de la ZM se abastecen precisamente de Chapala.
En este sentido, nombró al Ing. Ismael Jáuregui Castañeda, ex director de Obras Públicas de Zapopan, como director general del SIAPA, organismo que junto con la Comisión Estatal del Agua y la Secretaría de Gestión Integral del Agua habrán de diseñar y materializar la construcción del segundo acueducto, así como modernizar la infraestructura existente, reducir la pérdida de líquido en su trayecto y asegurar un suministro estable.
No se le pueden atribuir al SIAPA todos los problemas del agua. De hecho, este organismo ha realizado un trabajo más que aceptable frente al crecimiento de la demanda hídrica, que en la ZM crece exponencialmente.
Esperamos que esta visión de ampliar los sistemas para abastecer hídricamente a Guadalajara, a su periferia y a los municipios conurbados, resulte del todo exitosa.



