REFLEXIONES
Por Gonzalo Leaño Reyes
Director general
Con un profundo pesar nos enteramos del fallecimiento de un gran jalisciense: Raymundo Gómez Flores, quien además de destacar en el mundo empresarial y político, fue sobre todo un extraordinario amigo. Una enfermedad causó su partida. Tenía 74 años y deja tras de sí una vida marcada de éxitos.
Raymundo Gómez Flores fue plenamente reconocido por su capacidad para construir empresas y dirigirlas por el camino del éxito. Incursionó en distintos campos, entre ellos el automotriz, el agroindustrial, el transporte, el inmobiliario y el financiero. Formó parte del grupo que adquirió la empresa Diésel Nacional (Dina), fabricante de autobuses y camiones, una empresa estatal creada en los años cincuenta que estaba en pleno declive; Raymundo la reposicionó logrando hacer exportaciones a Estados Unidos y Canadá.
Formó una de las principales productoras de maíz nixtamalizado, Minsa. También estuvo en el consorcio Estrella Blanca, participó en el ramo inmobiliario y en muchas empresas más, entre ellas el Grupo Inmobiliario GIG, donde demostró su talento empresarial.
A la vez que exitoso para los negocios, incursionó en la actividad política en tiempos decisivos para el futuro del país. Fue senador por el PRI entre 2000 y 2006, pero antes de eso, trabajó al lado del presidente Carlos Salinas de Gortari en el proceso de privatización de empresas que después serían más eficientes y productivas en manos de empresarios privados.
Raymundo Gómez Flores fue uno de los grandes empresarios a quien le entregamos el galardón nacional “Ocho Columnas de Oro” por su trabajo incansable y exitoso en el mundo de los negocios. Su actividad como generador de fuentes de trabajo fue extraordinaria.
Desde muy joven, Raymundo se interesó por el mundo de los negocios; manejó pequeñas empresas familiares como una lavandería y una unidad de autobuses turísticos, y fue a principios de los años noventa cuando inició su gran despegue.
Su hija Altagracia, heredera del talento empresarial de Raymundo, así expresó sus sentimientos: “Me quedo con sus enseñanzas, sus historias, sus aciertos y también con todo aquello que me enseñó a cuestionar. Me quedo con su amor y con el orgullo de haber sido su hija”.
Omar Raymundo Gómez Flores, ¡descanse en paz!



