Opinión Política
OPINIÓN

Trayectoria y trascendencia

NOTA DEL EDITOR

Por Alfonso Gómez Godínez

alfonsogogo6@gmail.com

Desde múltiples perspectivas se puede abordar la reflexión sobre la trayectoria y trascendencia de Don Raymundo Gómez Flores. Es evidente que un personaje de su dimensión abre la posibilidad de dilatadas y sugerentes consideraciones.

Tuve el privilegio de la cercanía en tres momentos de su ruta de vida. Por un lado, colaborando en los contenidos del libro “Jalisco a Futuro” que impulsó como Coordinador del Consejo Asesor Jalisco a Futuro, en su campaña como candidato al Senado de la República y como su asesor en dicha responsabilidad parlamentaria. Fueron jornadas inolvidables y cargadas de enorme significado.

Reconocí que me encontraba ante un hombre inconforme con la mediocridad y enemigo de la pereza física y mental. Un personaje que no aceptaba y se rebelaba ante el curso de la inercia y del “más de lo mismo” en cualquier plano de su responsabilidad y actividad pública y privada.

Me encontré a un personaje que entre 1998 y 1999 estaba trabajando para moldear un futuro deseable de Jalisco para 2025. Su “leitmotiv” era plantearse para Jalisco metas agresivas, ambiciosas y sustentables con un cuarto de siglo de anticipación.

Fue un pionero de la prospectiva, convencido que la construcción del futuro se define con las decisiones del presente. Por tal razón encabezó un diagnóstico sobre las fortalezas y debilidades del Jalisco de fin de milenio. Convocó a su gremio para profundizar en esa temática, pero fundamentalmente para sumar voluntades y esfuerzos para tomar acciones de gran calado.

En los dos textos que presentamos en la presente edición de Política con la rúbrica de Raymundo Gómez Flores se enfatizan las propuestas disruptivas que imaginó y diseñó para la construcción, señalaba, del futuro anhelado por los jaliscienses. Lo más relevante era que tenia claridad del esfuerzo que ese futuro demandaba y con firmeza lo expresaba ante el mundo empresarial de Jalisco. Hablaba y los exhortaba a consolidar un fondo, en esa época, de 200 millones de dólares, un fondo donde todos tenían que poner y aportar para financiar el futuro de nuestra entidad.

En su campaña al Senado rompía cotidianamente con los protocolos y las actitudes políticamente correctas. Buscaba sacudir al PRI, no estaba conforme con el status quo del partido, estaba convencido de su necesaria renovación y para eso abrió oportunidades e impulso a cuadros jóvenes como Enrique Alfaro, Héctor Pizano y Aristóteles Sandoval en sus candidaturas y proyectos políticos.  Detestaba la grilla y la politiquería barata. Le molestaba de sobremanera que le hicieran perder el tiempo en reuniones y eventos partidistas sin sentido y demagógicos. Eso lo llevó a impulsar al Instituto de Capacitación Política dotándolo de la infraestructura física que todavía existe en el PRI.

Su campaña se alimentó de la voluntad y del compromiso de sus miembros. La austeridad y la racionalidad en el uso y destino de los recursos económicos fue ejemplar. Al final de esa campaña, me tocó estar a su lado cuando se confirmaba el triunfo de Fox en la elección presidencial del 2000 y observar como acelerados y triunfalistas seguidores foxistas irrumpían por afuera de nuestra casa de campaña.

En el Senado de la República se convirtió en un referente de su bancada y de su coordinador Enrique Jackson. Hizo una muy buena mancuerna con otro senador por Jalisco, Tomás Vázquez Vigil.

Raymundo encabezó la lucha por la defensa del Lago de Chapala y fue el impulsor en el Senado de la creación de la Comisión de la Cuenca Lerma. Santiago, Pacifico, buscando su restauración y preservación. Sus opiniones fueron muy relevantes en las discusiones y elaboraciones de las Leyes de Ingresos de la Federación y correspondientes misceláneas fiscales.

En el mismo Senado y por su amplio conocimiento del tema fue impulsor de la Ley de Vivienda y de reformas en la materia como en la Sociedad Hipotecaria Federal.

Jalisco pudo tener un gobernador de excepción. Una voluntad indomable, su estilo frontal, proclive a romper reglas, derrumbar inercias y con un ambicioso proyecto de cambio fueron parte sustancial de su pertinencia política. Las circunstancias determinaron otro rumbo.

Su figura trascendió, dejando un gran legado. •

 

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