REFLEXIONES
Por Gonzalo Leaño Reyes
Director General
El próximo lunes 31 de agosto inicia el año escolar 2026-27 para los niños y jóvenes de preescolar, primaria y secundaria. El ciclo contempla 185 días de clases y finalizará el 9 de julio del próximo año. Las vacaciones navideñas serán del 21 de diciembre al 5 de enero y las de Semana Santa y Pascua, del 22 de marzo al 3 de abril del año que viene.
Los 185 días de clases, en el caso de que no haya ausencias de maestros ni de alumnos, equivalen apenas a la mitad de un año natural. La pregunta es obvia: ¿Qué harán los niños y jóvenes estudiantes durante los otros 180 días?… Probablemente, por lo menos los más pequeños, estarán en casa y aquellos cuyos padres tienen posibilidades económicas irán a un club donde harán deporte y otras actividades. La mayoría, sin embargo, permanecerá en casa o al cuidado de sus abuelos u otros familiares.
En México hay casi 34 millones de niños menores de18 años. Pero eso no sería un problema, sino que muchos de ellos abandonarán la escuela antes de cumplir 18 años y pasarán a engrosar la lista de pobres.
Desde hace años, en México crece la población juvenil sin escuela, sin dinero y sin la posibilidad de acceder a un trabajo remunerativo. Ahora ni siquiera tienen la opción de emigrar a los Estados Unidos en busca de trabajo. Para ellos mismos es un problema y también para sus padres que ven con tristeza y frustración la imposibilidad de darles un futuro aceptable. Peor aún más grave es la posibilidad de que caigan en las redes de la delincuencia.
La educación escolar es un tema del que no se habla con la debida urgencia. Las cosas se dejan ahí como vayan funcionando. Los resultados de la prueba PISA de la OCDE publicada en diciembre de 2023 ubicaron a nuestro país en el lugar 51, el último en Ciencias y el penúltimo en Matemáticas y Lectura.
Es imposible resolver el problema de la noche a la mañana, pero se trata, sin lugar a dudas de un tema prioritario para nuestro país.



