Opinión Política
ENTREVISTA

Fernando Acosta: el Mundial dejó ganancias, pero ahora viene la cruda

Tras el impulso económico que significó la Copa Mundial de la FIFA 2026 para sectores como bebidas, botanas y restaurantes, el presidente de la Cámara de la Industria Alimenticia de Jalisco advierte que el segundo semestre traerá una realidad mucho más compleja: menor consumo, incertidumbre económica, cambios regulatorios y una industria obligada a reinventarse para seguir siendo competitiva

 

Por Mario Díaz (El Master) 

La euforia del Mundial de la FIFA 2026 convirtió a Guadalajara en uno de los principales escaparates internacionales de México. Miles de visitantes recorrieron sus calles, plazas y corredores gastronómicos, mientras millones de pesos circularon en hoteles, restaurantes, bares y comercios. Para la industria alimenticia de Jalisco el torneo dejó resultados positivos, aunque no todo fue como se esperaba.

Fernando Acosta Hernández, presidente de la Cámara de la Industria Alimenticia de Jalisco, ofrece una radiografía distinta a la percepción general. Su balance no parte únicamente de la derrama económica inmediata, sino del comportamiento real del consumo, de las tendencias que comenzaron a consolidarse durante el torneo y, sobre todo, de los desafíos que aparecerán una vez que concluyó la fiesta futbolística.

El dirigente empresarial sostiene que hubo una expectativa muy elevada respecto a la llegada de turistas internacionales y al impacto económico que generarían durante varias semanas. Sin embargo, la realidad mostró un escenario diferente.

«Ahí en el tema del Mundial hay cosas buenas y cosas no tan buenas. No puedo decir malas, pero sí no tan buenas. Sí había una expectativa alta en cuanto a la derrama económica en general, particularmente en hospedaje y alimentos preparados».

Aunque el flujo internacional fue importante, la derrama económica terminó apoyándose principalmente en los propios habitantes de la Zona Metropolitana de Guadalajara.

Para Acosta Hernández, el gran protagonista del torneo fue el consumidor jalisciense.

«Nuestro cálculo es alrededor de un 70 por ciento de locales contra un 30 por ciento de visitantes. La expectativa era que los turistas permanecieran más días en el estado, pero como muchos equipos no tuvieron una sede permanente aquí, la estancia fue más corta de lo esperado».

Esa participación mayoritaria del mercado local modificó incluso el comportamiento de distintos sectores comerciales. Miles de familias decidieron reunirse para observar los partidos en restaurantes, plazas públicas, bares y espacios habilitados para seguir la justa mundialista, generando un movimiento económico que compensó parcialmente la menor permanencia de visitantes extranjeros.

 

Bebidas, las grandes ganadoras

Si existe un sector que capitalizó plenamente el ambiente mundialista fue el de las bebidas. Fernando Acosta no duda al señalar que ahí se registró el mayor crecimiento de toda la industria alimenticia durante el torneo.

«Donde sí se exponenció la derrama económica fue en las bebidas embotelladas. Hubo un levantón muy fuerte, alrededor del 30 por ciento comparado con el mismo periodo del año pasado, cerveza, agua embotellada, refrescos, bebidas energética, hidratantes y suplementos deporticos, impulsados tanto por las altas temperaturas como por la concentración masiva de personas en los espacios públicos donde se transmitieron los encuentros mundialistas”.

Asegura que los restaurantes también hubo un incremento relevante, aunque la Cámara reconoce que esos indicadores corresponden directamente a los organismos empresariales del sector restaurantero.

 

Botanas

Después de las bebidas apareció un segundo grupo claramente favorecido por el Mundial. Fernando Acosta identifica a las botanas, snacks, carnes frías y productos cárnicos como los siguientes ganadores de la competencia internacional.

«Fuera de las bebidas, los snacks y las botanas tuvieron un incremento bastante interesante. El crecimiento anduvo alrededor del 10 por ciento. También las carnes frías y todo el sector cárnico que abastece a los restaurantes.»

Aunque el crecimiento fue considerablemente menor al registrado por las bebidas, confirma una característica propia de este tipo de eventos deportivos: el consumo de productos listos para compartir.

La industria observa además una diversificación cada vez mayor de las preferencias de los consumidores. En Jalisco existen aproximadamente dos mil unidades económicas dedicadas exclusivamente al segmento de botanas, semillas, frituras, granos y alimentos nutricionales.

“En este universo empresarial también encontró oportunidades durante el Mundial.

Los superfoods (alimentos densos en nutrientes, antioxidantes y grasas saludables) entran al partido como jugadores de refrescantes.

Uno de los datos más interesantes que revela Fernando Acosta tiene que ver con un cambio generacional.

Mientras durante décadas los grandes eventos deportivos estuvieron asociados principalmente al consumo de cerveza y botanas tradicionales, hoy comienza a consolidarse un mercado distinto.

«Los superfoods también se exponenciaron con el tema del Mundial porque las nuevas generaciones que vinieron como visitantes extranjeros buscan esos productos. El problema es que todavía no están disponibles en todas las tiendas, no son muy comunes en el consumo local, es algo que estamos observando».

Este tema resulta especialmente relevante para la industria alimenticia, porque estos productos están dejando de ser marginales para convertirse en un segmento con potencial económico importante.

Semillas, mezclas naturales, productos altos en proteína vegetal y snacks funcionales empiezan a compartir espacio con los alimentos tradicionales.

Para los fabricantes jaliscienses esto representa tanto una oportunidad como un reto de innovación.

 

La sorpresa

Sin lugar a dudas quien sorprendió como un gol de último minuto fue el consumo de la cerveza sin alcohol, «la mayor cantidad de cerveza que se consumió fue cero, cero, sin alcohol, las nuevas generaciones están modificando estos patrones de consumo, claro que si se vio mucha gente con cerveza normal, pero el consumo de la cero alcohol se elevó considerablemente, incluso en Zapopan dentro del Fan Fest solo se vendió este tipo de cerveza, quisieron mantener este espacio cien por ciento familiar y hubo mucho consumo en estos espacios».

Fernando Acosta destacó que esta tendencia no es exclusiva de Guadalajara, Jalisco o del país, sino que se trata de un comportamiento mundial respaldado por cifras de diversas industrias de bebidas espirituosas.

«Sí hay un descenso muy marcado en el consumo de alcohol entre las nuevas generaciones. Incluso el tequila, que fue la bebida que menos cayó en 2025, registró una disminución cercana al diez por ciento a nivel mundial; el whisky alrededor del quince por ciento y el vodka cerca del doce por ciento.»

No obstante, reconoce que, en otros puntos emblemáticos de Guadalajara, como los alrededores de La Minerva, en donde se organizaron conciertos y reuniones masivas, el comportamiento fue distinto y el consumo de cerveza tradicional continuó siendo elevado.

 

Viene la cruda

Pero mientras el balance del torneo deja números positivos para varios sectores, el dirigente empresarial advierte que la verdadera preocupación comienza ahora.

Terminada la euforia mundialista, la industria deberá enfrentar un segundo semestre marcado por la desaceleración del consumo, la incertidumbre económica, los cambios laborales y una competencia internacional cada vez más intensa.

“Se nos viene la cruda… muchos ciudadanos consumimos productos que normalmente no consumimos en cierta cantidad, o visitamos ciertos lugares que no visitamos con cierta frecuencia, pero por el tema del mundial y la euforia del ambiente, pues nos fuimos a disfrutar, convivimos en familia, con amigos y demás, y ahí pues el tema económico se nos viene complicado.

Muchos van a empezar a ahorrar y de alguna manera reponer el gasto que se hizo durante ese mes y poquito más de mundial. No necesariamente tendríamos que hablar de una recesión o algo parecido”, aclara Acosta Hernández.

Para esta industria el verdadero desafío comenzó cuando se apagaron las pantallas gigantes, concluyeron los festejos y las familias regresaron a la normalidad.

 

Retos

Lejos del optimismo que suele acompañar a los grandes eventos internacionales, el dirigente empresarial anticipa meses complejos para uno de los sectores que mayor participación tiene en la economía estatal.

Destacó que, para muchos miembros de esta Cámara como el sector de confitería, ciertos cárnicos embutidos, vienen los meses más complicados y aclara:

“Hay muchos productos a los que se les suma o resta un marcado descenso de consumo, estamos en pleno periodo de vacaciones de verano sobre todo en el sistema escolar nacional. Esto nos pega directo a nosotros porque nuestros principales consumidores los alumnos están en sus casas, es un tema muy complicado que se suma a este ahorro por el exceso durante el mundial, no será fácil para ciertos sectores en los alimentos”.

Junio, julio y agosto siempre son complicados para este sector, situación que empieza a repuntar en septiembre con el reingreso al ciclo escolar en educación básica y básica media en México.

A lo anterior también se suma que son tiempos de cosecha como el maíz de temporada que llegará a finales del verano, están en plena zafra de caña de azúcar, temas de agrícolas que mantienen la expectativa de si hubo buena o mala cosecha que impacta directamente el precio de sus productos.

 

Tortillas

Uno de los temas que mayor atención genera es el comportamiento del maíz.

Aunque reconoce que todavía es temprano para anticipar escenarios, Fernando Acosta considera que la tortilla mantiene cierto blindaje gracias a las importaciones y a la política federal.

«El tema de la tortilla está muy protegido y aparte por el gran volumen de importación de maíz que existe no creo que haya impactos importantes».

Sin embargo, otros cultivos sí podrían resentir variaciones dependiendo del comportamiento climático y del rendimiento agrícola durante el verano.

 

Informalidad

Se suma a los anteriores factores el que más allá de las condiciones del mercado, también se debe considerar el fenómeno que consideran especialmente preocupante, es el abandono de las empresas a la formalidad y su integración a la economía informal, que como industria los debilita.

«Hay una realidad ahorita en toda la economía: la migración de lo formal a lo informal, porque muchas empresas ya no pueden cubrir ciertas obligaciones».

La explicación no gira únicamente alrededor de los impuestos. Se trata de una combinación de factores que incluyen mayores costos laborales, menor crecimiento económico y dificultades para encontrar trabajadores capacitados, la reestructura que deberán de generan con la reducción de la jornada laboral a 40 horas, que, aunque gradual serán movimientos que se deberán de realizar.

“Si existe un sector que capitalizó plenamente el ambiente mundialista fue el de las bebidas” afirma Fernando Acosta.

Fernando Acosta advierte que el impacto operativo será profundo.

“Hay una realidad ahorita en toda la industria, en toda la economía en general, es la migración de lo formal a lo informal ¿por qué? Porque no pueden cubrir con ciertas obligaciones, es complicado, hay varias crisis”.

“Tenemos el tema de la falta de talento y mano de obra calificada en las empresas; la reducción de jornada laboral, ese es otro reto que también tenemos y que nos va a pegar de forma directa en el costo operativo de las empresas, eso nos va a dar un trancazo directo, por supuesto, pero tienes que ir reestructurando y si tienes una falta de mano de obra calificada o de colaboradores todavía peor se pone el escenario”.

“Otro tema es el bajísimo crecimiento económico, no queremos tapar el sol con un dedo, ni es crítica específicamente a una administración actual, pero sí es un tema donde no hay un crecimiento amplio y completo, es más, el escenario del T-MEC en agro, ahí sí nos preocupaban algunos escenarios, el tema del jitomate, el tema del azúcar, el tema del aguacate, Jalisco ya se está metiendo en ese baile hermoso del loro verde, del aguacate y la verdad es que ya es el número dos a nivel nacional, muchos tienen esa preocupación”.

Fernando Acosta también destacó que el Tratado de Libre Comercio México, Estados Unidos y Canadá, tenga revisiones anuales no generan certeza en la industria que les permita crecer y alejarse de lo que consideró “sustos a cada rato”, al considerar que cada año puede cambiar de parecer la contraparte, puede no estar de acuerdo con lo que hasta ahora se tiene y pedir condiciones diferentes.

 

Producción

Para de alguna manera contrarrestar estas políticas, puntualizó que México tiene que ser más productivo.

“Jalisco es el gigante agroalimentario de México y Sinaloa el granero del país, pero fuera de ahí, díganme exponencialmente otros estados que aporten porcentajes diferentes a estos niveles de producción de alimentos, no hay y aún, así en Jalisco, hay otros países que son más productivos, pero impresionantemente por encima de lo que hacemos nosotros, ellos cuentan con asesoría, recursos, recursos de gobierno, tecnología, una organización más interesante en cuanto a los mismos productores mexicanos. Ellos entendieron los beneficios de las cosechas garantizadas con contrato, aquí ese tipo de ejercicios no existen y cuando los hay son muy ventajosos para algunas personas, pero no para toda la cadena”.

«Cuando ha funcionado dura una cosecha y se acabó; ya no se repite el modelo.»

Continuando con el tema de la producción agroalimentaria en México, expone un tema al que le entiende a la perfección.

“Te pongo mi caso, me dedico al tema de granos, cacahuate, el cacahuate en México se produce 80.000 mil toneladas y se requieren 170.000 toneladas anuales y se producen 80.000. ¿Y de dónde vienen los otros? De un montón de países, el productor número uno a nivel mundial es China, el dos es India, pero India tiene autoconsumo muy alto y de hecho cocinan con aceite de cacahuate, Estados Unidos produce mucho cacahuate, en el área de Texas y Georgia, en Centroamérica, Nicaragua es un gran productor de cacahuate, produce más que nosotros cacahuate, Nicaragua. El tema de África hay algunas partes donde ya están produciendo cacahuate y Sudamérica, Brasil y Argentina, cuando se pudiera producir en el país”.

 

Diversificar mercados

Ver oportunidades es parte de la dinámica de la CIAJ, expone Acosta Hernández, pues la misma incertidumbre generada por las negociaciones comerciales también dejó una enseñanza y un camino a explorar.

Las empresas comenzaron a buscar nuevos destinos para sus productos.

«El tema del T-MEC nos hizo buscar nuevos mercados, voltear hacia otros lados que no necesariamente eran Estados Unidos.»

Sudamérica aparece hoy como una región especialmente atractiva, con un crecimiento observado de consumo de productos mexicanos en Colombia y Paraguay, donde los alimentos mexicanos empiezan a ganar presencia.

Incluso productos tradicionalmente asociados con la gastronomía nacional, como los chiles, comienzan a abrirse espacio entre consumidores sudamericanos.

Agregó que también Centroamérica continúa siendo un mercado importante para la confitería mexicana, aunque reconoce que algunos países ya empiezan a desarrollar producción propia.

 

Dumping

Mientras generan estos nuevos mercados a la par enfrentan una competencia creciente dentro del mercado nacional, muchas de estas empresas con adquiriendo productos importados que ingresan con costos muy difíciles de igualar.

«Eso sí se parece mucho al dumping.»

Confitería, lácteos y diversos alimentos procesados llegan al país completamente etiquetados conforme a la normativa mexicana, listos para distribuirse. En algunos casos, explica, las empresas nacionales encuentran más sencillo importar que fabricar, reduciendo la competitividad de la producción local.

 

Nuevas reglas

Otro frente de preocupación tiene que ver con las regulaciones sanitarias y comerciales. El dirigente reconoce la importancia de proteger la salud pública, pero considera que los tiempos de implementación suelen ser demasiado cortos.

«Las publicaciones en el Diario Oficial son muy rápidas y no te dan tiempo para hacer mejoras o adaptar procesos».

Las empresas necesitan reformular productos, modificar etiquetas, ajustar ingredientes y rediseñar procesos industriales, todos estos cambios requieren inversiones importantes, pero deja en claro que todo lo que contribuya a evolucionar y tener mejores estándares de producción se debe de hacer sin miramientos.

Afirma que actualmente existe una migración hacia alimentos más saludables, con nuevos colorantes, saborizantes y endulzantes que van cumpliendo las normas oficiales que la federación impone.

Existe otro debate que de alguna manera trata de afectar a esta industria de la alimentación, que a su entender no debe reducirse únicamente a etiquetas o restricciones y que debe de verse también desde la educación.

«No creo que existan alimentos chatarras; existen alimentos con baja aportación nutrimental que deben consumirse en menor cantidad, combinados con una cultura de salud y educación física en las escuelas y qué implica esto, escuelas más preparadas y acondicionadas para la educación física, generarles actividad a los chavos”.

“Les digo a ver, el piso tiene que estar parejo, ¿en qué forma vas a tener ese piso parejo? en que la gente esté preparada, las personas estén preparadas desde la parte escolar, a mí no me enseñaron a comer en la escuela, a mí me enseñaron a comer en mi casa, pero si me pueden orientar en la escuela que es bueno y que es malo o que tengo que hacer yo para contrarrestar lo malo que puede existir en el mercado, ahí si pudiéramos ir de la mano, nosotros estamos ávidos y con ganas de participar en una campaña”, finalizó Fernando Acosta Hernández, presidente de la Cámara de la Alimentación Jalisco, sabiendo que el verdadero partido de la industria está por comenzar.

 

 


“Hay una realidad ahorita en toda la industria, en toda la economía en general, es la migración de lo formal a lo informal”. CIAJ.

Todo listo para el 5to Encuentro de Confitería en Puerto Vallarta

Con el objetivo de fortalecer las oportunidades de negocio para las pequeñas y medianas empresas del sector, la Cámara de la Industria Alimenticia de Jalisco celebrará en unos días, en Puerto Vallarta la quinta edición del Encuentro de Confitería, un foro de vinculación comercial que reunirá a 45 de los principales compradores de dulces de México con 35 empresas expositoras, de las cuales el 90 % son jaliscienses.

El presidente del organismo, Fernando Acosta Hernández, explicó que el evento está diseñado bajo un modelo de negocios Business-to-Business (B2B), en el que productores y compradores sostienen reuniones directas para concretar acuerdos comerciales. Destacó que el propósito es generar ventas para las empresas, al considerar que ese es el principal motor para el crecimiento de las pymes.

Acosta Hernández subrayó que Jalisco concentra el 49 % de la producción nacional de confitería, además de registrar exportaciones del sector por 8 mil millones de pesos, lo que consolida a la entidad como el principal polo de esta industria en el país.

Como parte de la estrategia para incentivar la participación, la Cámara cubrirá los gastos de hospedaje, transporte y logística de los compradores invitados. El éxito alcanzado en ediciones anteriores ha despertado un mayor interés por participar, al grado de que este año algunos compradores solicitaron integrarse al encuentro costeando sus propios gastos, debido a las oportunidades comerciales que representa el evento para ampliar sus redes de proveeduría y distribución.


Retos de la CIAJ

1. Desaceleración del consumo tras el Mundial FIFA 2026, prevén un periodo de menor dinamismo económico una vez concluida la euforia mundialista.

2. Estacionalidad del mercado alimenticio, el sector enfrenta una disminución natural en el consumo durante las vacaciones de verano.

3. Crecimiento de la informalidad, es uno problemas estructurales muchos negocios ya no pueden cumplir con las obligaciones laborales, fiscales y regulatorias, especialmente las micro, pequeñas y medianas empresas.

4. Falta de talento y reducción de la jornada laboral, la escasez de mano de obra calificada y la implementación gradual de la jornada laboral de 40 horas.

5. Bajo crecimiento económico, la economía nacional mantiene un ritmo de crecimiento insuficiente para impulsar el desarrollo del sector.

6. Mayor productividad y diversificación de mercados, se debe elevar sustancialmente su productividad agrícola e industrial para competir con otros países.

7. Competencia de productos importados, que llegan al mercado mexicano con costos muy competitivos, particularmente en confitería, lácteos y alimentos procesados.

8. Adaptación a nuevas regulaciones, constante adaptación a nuevas disposiciones en materia de etiquetado, salud, aditivos, suplementos alimenticios y normas aduaneras.

9. Promover una cultura de alimentación saludable, tienen el desafío de cambiar la percepción sobre los alimentos procesados mediante la educación y no únicamente con restricciones regulatorias.

 

Post relacionados

“Voy por la candidatura a gobernadora”

Opinión Política

“AMLO nos mandó a freír espárragos”

Opinión Política

Susana de la Rosa: “La alianza, una decisión bien pensada”

Opinión Política

Dejar un comentario