El Mundial como espejo de las dos Guadalajaras: la que se exhibe al mundo y la que se oculta de él.
Por Dra. Edith Roque Huerta
Profesora e Investigadora de la Universidad de Guadalajara, SNI NIVEL 1
En el centro histórico de Guadalajara hay un reloj que cuenta hacia atrás. Cada segundo que marca es, según la narrativa oficial, un segundo más cerca del momento en que esta ciudad le mostrará su mejor cara al mundo. A unos pasos de ese reloj, el 23 de marzo, cerca de cien personas levantaron muestras de agua negra, naranja y café en botellas transparentes. No pedían otra cosa que lo más elemental: agua limpia en sus casas. La escena condensa, con una economía dramática que ningún publicista podría diseñar, el problema central de Jalisco en 2026: la distancia entre la ciudad que se anuncia y la ciudad que se vive.
Ese mismo día, a unos metros del reloj mundialista, alguien había pegado una ficha de búsqueda. Un rostro, un nombre, una fecha de desaparición. Nadie la quitó. Nadie tampoco la vio demasiado. El sol no se tapa con un dedo, dice el dicho. Pero se puede intentar.
LA CIUDAD DE LA VITRINA
Jalisco invirtió 3,550 millones de pesos en obras vinculadas al Mundial de Fútbol 2026. Pisos nuevos en plazas, iluminación, fuentes restauradas, cámaras, peatonalización de calles que rodean el FIFA Fan Fest. El gobernador Pablo Lemus anunció que el Centro Histórico recibirá hasta 40,000 personas diarias durante los 39 días del torneo. La Línea 5 de transporte masivo —que debería haber estado lista antes— promete conectar el aeropuerto con el estadio justo a tiempo. El presupuesto estatal para infraestructura mundialista supera al presupuesto para seguridad. No es un dato menor: es una declaración de prioridades.
Nadie discute que un evento de esa magnitud requiere preparación. Lo que sí merece discusión —y urgente— es qué queda cuando los turistas se van. Las obras estéticas, reconocidas como tales incluso por analistas cercanos al gobierno, carecen de valor público residual. No resuelven las inundaciones del oriente. No limpian el río Santiago. No bajan el costo de la renta en la zona metropolitana, que desplaza a las familias trabajadoras hacia periferias sin servicios mientras el poniente de la ciudad acumula desarrollo. Cinco de cada diez pesos del presupuesto municipal van a nómina. El predial que paga una familia en Tlaquepaque financia la banqueta renovada de Chapultepec. Eso no es gobernanza: es redistribución al revés.
«La pregunta no es si Guadalajara está lista para el Mundial. La pregunta es si el Mundial servirá para algo más que un mes de fotografías favorables.
LA CIUDAD DE LAS FICHAS
Mientras se pule el escaparate, hay otra Guadalajara que exige atención. En el primer bimestre de 2026, Jalisco registró 317 desapariciones: la cifra más baja desde 2019, dato que el gobierno anuncia con legítimo orgullo. Pero la misma fuente revela que entre el 15 y el 20 por ciento del total de personas desaparecidas son menores de edad, con el rango de 12 a 17 años como el más afectado —y dentro de ese grupo, la mayoría son mujeres y niñas. Las familias de las víctimas han comenzado a retirar denuncias por temor a represalias. La impunidad no solo proviene de la inacción del Estado: a veces proviene del terror que hace imposible activar al Estado.
Los colectivos de búsqueda han expresado públicamente su preocupación: que con la llegada de los reflectores internacionales, las autoridades privilegien la «limpieza» de espacios públicos sobre el derecho de las familias a mantener visibles las fichas de sus desaparecidos. El gobierno municipal ha negado que vaya a operar retiros forzados. Bien. Pero negar no es garantizar. Y garantizar requiere mecanismos, no declaraciones.
UNA PROPUESTA CONCRETA: LA TECNOLOGÍA QUE YA EXISTE Y NO SE USA
El Gobierno de Jalisco desarrolló y lanzó en 2025 la aplicación móvil Jalisco Alerta, una herramienta de alertamiento temprano geolocalizado ante fenómenos meteorológicos, emergencias de seguridad y contingencias. La app, disponible de forma gratuita para Android e iOS, fue actualizada en 2026 con versiones en inglés y francés, precisamente pensando en los visitantes del Mundial. Es una infraestructura digital gubernamental funcional, que llega directamente al bolsillo de los ciudadanos.
Paralelamente, el Registro Estatal de Personas Desaparecidas publica cédulas de búsqueda en línea —con código QR vinculado a cada caso— y la Comisión Estatal de Búsqueda cuenta con su propio portal oficial. Los instrumentos existen. Lo que no existe es la decisión de integrarlos. La pregunta que corresponde hacer a las autoridades es directa: ¿por qué Jalisco Alerta —una app con infraestructura geolocalizada, presencia masiva y ya disponible en el idioma de los turistas mundialistas— no incorpora las cédulas de búsqueda de personas desaparecidas con autorización de las familias? Un visitante que recibe en su teléfono una alerta de lluvia podría también ver el rostro de una persona que lleva meses desaparecida. La tecnología no impone ese límite. La voluntad política, sí.
La misma lógica aplica a las universidades públicas y privadas de Jalisco. La Universidad de Guadalajara cuenta con presencia en toda la zona metropolitana y en los municipios del interior del estado, con campus, pantallas, redes institucionales y comunidades de decenas de miles de personas. La UdeG ya participa activamente en el análisis académico del fenómeno de las desapariciones. Publicar cédulas de búsqueda en los canales institucionales universitarios no es un acto político: es un acto cívico que la autonomía universitaria no solo permite sino exige. Las paredes de los campus, y centros universitarios, las pantallas de las bibliotecas, los boletines electrónicos estudiantiles: todo ese territorio comunicacional puede y debe estar al servicio de las familias que buscan.
«Los instrumentos existen. Las plataformas existen. Las familias existen. Lo que falta no es tecnología: es la decisión de usarla para algo más que administrar la imagen.»
LA LECCIÓN DEL AGUA
La crisis del SIAPA es más ilustrativa de lo que parece. El agua sucia no llegó sola: es el resultado de décadas de inversión insuficiente, mantenimiento postergado y gestión orientada a la sobrevivencia presupuestal antes que a la calidad del servicio. El gobernador relevó al director del organismo a 80 días del Mundial, en respuesta a la presión ciudadana, no antes. Eso dice mucho sobre los tiempos en los que operan las instituciones: el Mundial funcionó como acelerador de una decisión que llevaba años pendiente. La contaminación del río Santiago, los casos documentados de cáncer e insuficiencia renal en municipios como El Salto y Juanacatlán, llevan décadas sin respuesta proporcional. El Mundial no los causó. Pero su inminencia los hizo visibles de una manera que la denuncia crónica no había logrado.
Eso es, precisamente, lo que el evento puede ofrecer si se lo permiten: una ocasión para que la realidad de la ciudad se vea sin filtros. No la ciudad de la vitrina: la ciudad de las dos realidades. La que tiene agua limpia y la que no. La que tiene dónde vivir y la que no. La que aparece en las fotografías oficiales y la que aparece en las fichas pegadas en los postes.
Los visitantes que lleguen a Guadalajara en junio verán estadios renovados, plazas iluminadas y un sistema de transporte que —si todo sale bien— conectará el aeropuerto con el estadio. También pueden ver, si alguien tiene el valor institucional de mostrarlo, los rostros de quienes llevan meses desaparecidos. Esa visibilidad no es un problema para la imagen de Jalisco: es una oportunidad para que el mundo entienda que aquí hay una sociedad que busca, que exige y que no acepta que sus muertos y sus desaparecidos sean inconveniencias a administrar.
El sol no se tapa con un dedo. Nunca lo ha sido. La pregunta es si, esta vez, habrá quién quiera verlo.
Nota de rigor:
Jalisco Alerta es una aplicación de Protección Civil para fenómenos meteorológicos y emergencias de seguridad, sin función nativa de cédulas de búsqueda. La propuesta de integrar dicha función es una propuesta de política pública formulada en esta columna, no un hecho existente. Las cédulas de búsqueda con autorización familiar están disponibles en version-publica-repd.jalisco.gob.mx.



