REFLEXIONES
Por Gonzalo Leaño Reyes
El turismo ha sido tradicionalmente una de las principales actividades económicas y fuente de divisas para México. Sin embargo, a raíz de las oportunidades que generó el primer Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá a partir de 1994, el turismo fue relativamente relegado en la lista de prioridades económicas de nuestro país, imponiéndose la manufactura y la exportación agropecuaria.
Hoy que las negociaciones del T-MEC se han complicado, aunque no se han suspendido y mucho menos eliminado, el turismo debe recuperar su enorme valor para la actividad del país.
Jalisco ha tomado la delantera en este terreno. Recientemente, la titular del ramo, Michelle Fridman Hirsch, participó en importantes ferias turísticas europeas promoviendo no sólo el Mundial de futbol, sino a todo Jalisco en un plazo más largo y permanente.
Participó en la FITUR de Madrid; en una reunión de agentes turísticos (ANATO) en Bogotá, así como más recientemente en la Routes Americas en Río de Janeiro y en la ITB de Berlín, que es una de las reuniones turísticas más importantes del mundo.
Además de 110 reuniones estratégicas, Jalisco instaló espacios publicitarios en el centro histórico de Berlín, pautó publicidad en pantallas digitales en las que se proyectaron mariachis y ballet folclórico; tuvo presencia en mercados con música en vivo, muestras gastronómicas, tacos de birria y el uso de la marca “Jalisco ist Mexiko” en canales digitales.
Pero no todo fue promoción, ya que también se consiguió para Guadalajara la sede de las primeras cinco ediciones de ITB Americas; de 2026 a 2030. La primera será en noviembre en Expo Guadalajara y se calcula que dejará unos 260 millones de pesos en su primera edición. Seguramente, será muchísimo más lo que dejará cuando comience a producir frutos.
Sin renunciar a otras actividades, como la manufactura que es importantísima, en Jalisco resurge la promoción turística que seguramente tendrá un impacto muy positivo para la entidad.
El mercado europeo representa: viajeros con más larga estancia, gasto superior y preferencia por experiencias culturales y gastronómicas. El año pasado Jalisco registró la llegada de más de 45 mil turistas europeos por vía aérea.
Requisito indispensable para que estos proyectos prosperen, será la fama pública de paz social que se respire en el estado. Lo demás –naturaleza, gente amable, ciudades atractivas, pueblos pintorescos, destinos de playa, instalaciones turísticas, folclor, centros educativos, etcétera— ya lo tenemos.



