Opinión Política
OPINIÓN

Pasaron las elecciones

REFLEXIONES

Por Gonzalo Leaño Reyes

Parecía que nunca iba a terminar la elección presidencial. Fue, sin duda alguna, un proceso arduo, desgastante, agobiante para los directamente implicados y para la ciudadanía. Ayer, los ciudadanos acudimos a las urnas para manifestar por medio del voto, nuestra voluntad política.

(Redactamos este artículo el fin de semana, antes de la jornada electoral. Por eso, preferimos no especular sobre los eventuales ganadores; más bien hablaremos sobre lo que debe venir para México y para nuestro estado de Jalisco).

Oficialmente, el proceso no ha terminado; hace falta que los órganos electorales realicen el conteo de los votos, que desahoguen las quejas y que finalmente declaren la validez de las elecciones y entreguen las constancias de Presidente electo.

Y en el caso de Jalisco, de Gobernador electo. Esperamos que en esta parte final del proceso no surjan situaciones delicadas, complejas o muy conflictivas.

Otro tema de gran relevancia es el cómputo y acomodo relativo al Congreso federal. Utilizamos el término “acomodo” porque eso es lo que sucede en realidad: se “acomodan” de acuerdo con una fórmula aritmética las posiciones plurinominales de senadores y diputados.

Una breve reflexión sobre la contienda presidencial nos lleva a pensar que la ganadora, más que comenzar a tomar decisiones, deberá avocarse a integrar un gran equipo de trabajo; esta ha sido una de las debilidades de la actual administración, la inestabilidad en las secretarías de Salud, Educación, Gobernación, Relaciones Exteriores, Economía, etcétera, donde los cambios de titular impidieron llevar a cabo un trabajo consistente. La otra urgencia, es hacer un plan social para restaurar poco a poco la unidad nacional, que, ya de por sí deteriorada, debió colapsarse durante el agitado proceso electoral.

Por otra parte, en el terreno estatal, el ganador de las elecciones para Gobernador tendrá que evaluar el estado en que se encuentra Jalisco, definir sus prioridades y decidir con qué se queda, qué desecha y qué obras en proceso debe continuar. No se puede negar el avance en materia de transporte y movilidad del Gobierno actual, hay proyectos que deben seguir, entre ellos, los planes hídricos que dependen básicamente de la puesta en marcha de la presa El Zapotillo.

Tanto en el plano nacional como en el estatal, las promesas de campaña ya deben quedar atrás, los candidatos hicieron compromisos inverosímiles que es mejor olvidar, hay que reconocer la realidad de las cosas e iniciar los nuevos gobiernos de la mejor forma.

Para el resto de los ciudadanos, lo más sano es olvidarse del encono al que los políticos los llevaron casi a fuerzas, y tomar o recuperar su lugar en la vida productiva del país. Ya vendrán otras elecciones, que deseamos no sean tan controvertidas e intrincadas como las que acabamos de pasar.

 

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