Opinión Política
ANÁLISIS

El Gasto Federalizado en México: Un incremento moderado con desafíos para los estados

Implicaciones para el Desarrollo de Jalisco.

 

Por Eduardo Gomez de la O

Presidente de la Asociación Mexicana

de Gasto Público AC

En un contexto de recuperación económica post-pandemia y presiones inflacionarias persistentes, el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) para 2026 propone un gasto federalizado total de 2 billones 810,777.1 millones de pesos (mdp), lo que representa un incremento nominal de 174,495.7 mdp respecto al aprobado en 2025, equivalente a un crecimiento real del 3.0%. Este monto equivale al 27.8% del Gasto Neto Total estimado para el próximo año (10 billones 114,827.9 mdp), destacando la importancia de estas transferencias para el financiamiento de estados y municipios en áreas clave como educación, salud, seguridad e infraestructura.

El aumento se explica principalmente por el fortalecimiento de las participaciones y aportaciones federales, que concentran el 91.9% del gasto federalizado. Sin embargo, se observan reducciones en rubros como salud pública (-9.1% real), convenios de descentralización (-4.5%) y provisiones salariales y económicas del Ramo 23 (-4.6%), lo que refleja una tendencia hacia la centralización de ciertos servicios y posibles ajustes por la volatilidad en la recaudación petrolera y fiscal. La Recaudación Federal Participable (RFP), base para muchas de estas transferencias, se estima en 5 billones 339,634 mdp, con un crecimiento real del 5.5%, impulsado por mejoras en impuestos como ISR, IVA e IEPS.

Este escenario nacional, muestra prioridades en equidad fiscal y desarrollo regional, pero también riesgos para entidades dependientes de fondos específicos. A continuación, examinamos el caso de Jalisco, uno de los estados más dinámicos económicamente, con un enfoque en la evolución de las transferencias federales de 2022 a 2026 y sus implicaciones para el desarrollo local.

 

Transferencias Federales a Jalisco: Evolución de 2022 a 2026

Jalisco, con su peso en sectores como la tecnología, la agroindustria y el turismo, ha visto un crecimiento sostenido en las transferencias federales, pasando de 116,714 mdp en 2022 a una proyección de 153,455.5 mdp en 2026, un aumento acumulado nominal del 31.5%. Sin embargo, el incremento real para 2026 respecto a 2025 es negativo (-0.6%), afectado por recortes en convenios de descentralización. El análisis se centra en los principales componentes: Ramo 28 (Participaciones Federales), Ramo 33 (Aportaciones Federales) y Convenios de Descentralización, basados en datos del CEFP y proyecciones oficiales.

*Fuente: Elaborado con base en «Recursos para Jalisco 2022-2026.xlsx» y «Recursos del PEF 2026 para Jalisco.pdf» del CEFP. Valores en mdp. Nota: Datos de 2025 y 2026 ajustados a cifras aprobadas y proyectadas; leves variaciones por redondeo.

 

Ramo 28: Participaciones Federales

Este ramo, que representa alrededor del 64% de las transferencias a Jalisco en 2026, muestra un crecimiento robusto, pasando de 68,683 mdp en 2022 a 97,714.1 mdp en 2026. El incremento real para 2026 vs. 2025 es del 5.2%, impulsado por el Fondo General de Participaciones (72,779.2 mdp, +5.6% real) y el Fondo de Fomento Municipal (3,374.7 mdp, +9.2% real). Otros fondos como el de Compensación del ISAN crecen 0.8% real, mientras que incentivos específicos (IEPS, diesel/gasolina) no se desglosan en el proyecto, pero se agregan en «Otros Incentivos Económicos» (21,270.9 mdp).

Estas participaciones, calculadas con base en la RFP y fórmulas de equidad, otorgan flexibilidad al estado para asignar recursos según prioridades locales.

Ramo 33: Aportaciones Federales

Destinadas a fines específicos, estas aportaciones aumentan de 40,273.7 mdp en 2022 a 51,010.9 mdp en 2026. Sin embargo, el incremento real para 2026 es negativo (-2.5%), con caídas en fondos clave como la Nómina Educativa y Gasto Operativo (FONE, 27,056.6 mdp, -1.8% real) y la Infraestructura Social (FAIS, 2,723.8 mdp, -4.0% real). En contraste, crecen el Fortalecimiento de Municipios (FORTAMUNDF, 9,051.4 mdp, +5.4% real), Servicios de Salud (FASSA, 6,628.5 mdp, +0.7% real) y Fortalecimiento de Entidades (FAFEF, 4,037.7 mdp, +4.3% real). Las Aportaciones Múltiples (FAM) caen drásticamente (-51.0% real), afectando infraestructura educativa.

Convenios de Descentralización

Estos acuerdos sectoriales, enfocados en educación y agricultura, crecen de 7,757.3 mdp en 2022 a 8,924.5 mdp en 2025, pero sufren un recorte severo en 2026 (4,730.5 mdp, -48.8% real). El impacto mayor es en la Secretaría de Educación Pública (SEP, incluyendo Universidad de Guadalajara, 4,459.8 mdp, -50.3% real), mientras que sectores como Agricultura (SADER, +0.5%), Medio Ambiente (SEMARNAT, +0.2%) y Cultura/Mujeres (+0.5%) tienen incrementos marginales.

Implicaciones para el Desarrollo de Jalisco

Las transferencias federales son vitales para Jalisco, que contribuye con cerca del 7% del PIB nacional y enfrenta desafíos como desigualdad regional, migración y cambio climático. El incremento real en el Ramo 28 (5.2%) fortalece la autonomía fiscal del estado, permitiendo inversiones en proyectos estratégicos como la expansión del sector tecnológico en Guadalajara o el apoyo a la agroindustria tequilera. Esto podría impulsar el crecimiento económico, generando empleo y recaudación local, en línea con la RFP creciente.

Sin embargo, la caída en el Ramo 33 (-2.5% real), particularmente en FONE y FAIS, podría limitar avances en educación básica y infraestructura social, exacerbando brechas en municipios rurales como los de la Sierra de Amula o la Costa Alegre. Jalisco, con una población de más de 8 millones, depende de estos fondos para mantener servicios educativos y reducir pobreza, por lo que recortes podrían retrasar metas de desarrollo sostenible.

El golpe más significativo es en los convenios (-48.8% real), que afectan directamente a instituciones como la Universidad de Guadalajara, clave para la formación de talento en innovación y salud. Esta reducción podría comprometer la investigación y la educación superior, impactando la competitividad de Jalisco en industrias de alto valor agregado.

En un estado con fuerte vocación exportadora, estos recortes centralizadores podrían forzar al gobierno local a buscar alternativas como deuda o alianzas público-privadas, con riesgos para la estabilidad financiera.

En resumen, mientras el escenario nacional del PPEF 2026 prioriza equidad a través de participaciones, para Jalisco representa un balance mixto: oportunidades en flexibilidad fiscal, pero desafíos en sectores sociales. Expertos del CEFP advierten que la ejecución real dependerá de la recaudación y ajustes legislativos, urgiendo a una vigilancia cercana para maximizar el impacto en el desarrollo inclusivo.

 

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