REFLEXIONES
Por Gonzalo Leaño Reyes
Después de varias semanas en las que la sociedad ha alternado las obligaciones laborales con la diversión que durante un mes y medio propició el Campeonato Mundial de futbol, llegó el momento de recuperar la normalidad, es decir, asumir las responsabilidades familiares, laborales y de otra índole.
Es momento de ver el mundo real: la crisis económica que se agudiza; la guerra que no termina en Europa oriental; la grave relación entre Estados Unidos, Israel, Irán y otros países de esa región; la situación de Venezuela; la crisis de Cuba, etcétera.
Si el mundo fue capaz de organizar un Mundial de futbol impecable, también debe utilizar su talento para remediar los males que aquejan a la sociedad.
En México tendremos, además de la inestabilidad que genera el tambaleante Tratado de Libre Comercio, elecciones generales (diputados federales), estatales y municipales; las más grandes de la historia.
Las elecciones casi coincidirán con la mitad del periodo presidencial y sus resultados incidirán necesariamente en la vida del país.
Vienen tiempos complicados, y lo mejor es tener conciencia de ello. Para quien está dentro de la política y para quien no lo está, será muy importante actuar con responsabilidad, con una gran madurez y con la convicción de que saldremos adelante. Ya habrá tiempo para otro Mundial.



