Por Diana Isabel Camacho Espinoza
Economista
Los últimos días han sido de constante movimiento geopolítico y México no se queda atrás; a las personas no les alcanza ni para la canasta básica, pero, ¿a qué se debe?, ¿no se supone que hubo un importante aumento porcentual en el salario mínimo a partir de este año?
La inflación en México ha aumentado, y evidentemente ha estado al alza; en marzo, el precio de las frutas y verduras se disparó 10.75% frente a febrero, el mayor incremento para un mes similar desde 1983, es decir, en más de cuatro décadas, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Lo qué nos lleva a la pregunta. ¿Cuál es la cantidad de dinero que necesita un mexicano para comer?; según el INEGI, al mes de marzo el precio de la canasta básica alimentaria incrementó 8.1% anual en el ámbito urbano, y 7.9% anual en el ámbito rural. Al mexicano le está costando más caro comprar productos básicos que necesita para vivir, tomando en cuenta que la canasta básica contiene entre 39 y 42 productos, que en conjunto cubren las calorías necesarias, por ejemplo, granos básicos como maíz y frijol, arroz, avena y carnes, pescados, huevo, leche, frutas y verduras. En suma, hoy en día un mexicano gasta $2,578.00 pesos en el ámbito urbano, y en el ámbito rural $1,940.39 pesos, esto es solo tomando en cuenta la canasta alimentaria, es decir, sin incluir otros productos y servicios no alimentarios que también requiere una persona.
De febrero a marzo se tuvo el mayor contraste: hoy la canasta básica cuesta $54 pesos más que en febrero en el ámbito urbano y $52 pesos más en el ámbito rural; el mayor ejemplo que se tiene es el del jitomate; esta verdura fue la de mayor incidencia, su precio es 126% más caro que en 2025, por lo que el jitomate es el principal culpable del encarecimiento de la canasta básica y nosotros como consumidores tenemos un golpe al bolsillo. Sin embargo, quienes más lo padecen son los productores, particularmente los productores de Sinaloa, que es el estado mayor productor de jitomate en el país, el motivo de este suceso es que ha habido una menor siembra por sobreproducción, lo que provoca que haya menos oferta, también la inseguridad es un factor, con robos o saqueos que provoca que aumenten los costos. De nueva cuenta la violencia pegándole a la economía, qué sorpresa.
La presidenta Claudia Sheinbaum ya se manifestó al respecto y comentó que posiblemente se utilice una estrategia que también se utilizó en el sexenio pasado, y es no basarse en un control de precios, sino en un acuerdo de reducción de costos con empresas, productores y comercializadores para que el precio de un bien no aumente.
Vaya inicio de año; tenemos alza de precios en los combustibles, alza de precios en los alimentos, la inflación cerró el mes de marzo en 4.6%, a pesar de que el objetivo de Banxico era 3%.
Pero, ¿No se supone que ahora los mexicanos ganamos más?, como sabemos, a partir del 1 de enero de 2026, el salario mínimo en México aumentó un 13%. El salario mínimo general diario subió a $315.04 pesos, mientras que en la Zona Libre de la Frontera Norte alcanzó los $440.87 pesos diarios. Sin embargo, el poder adquisitivo está estancado, se gana más y alcanza para menos, tenemos un aumento de costo de vida, pero en evidentemente no en la calidad de vida.
Económicamente nos encontramos en una situación no favorable. Recordemos cuando hay inflación y se pierde poder adquisitivo, existen consecuencias a largo plazo, ya que se desincentiva el ahorro, se provoca incertidumbre empresarial y, a la vez, hay un aumento de la desigualdad, ya que la inflación afecta desproporcionadamente a los hogares de menores ingresos, quienes destinan una mayor proporción de su dinero a productos básicos.
Debemos estar pendiente a las próximas decisiones que tome Banxico con respecto a la tasa de interés y, sobre todo, no ceder a la incertidumbre.



