Opinión Política
OPINIÓN

El rezago educativo en México

Por Diana Isabel Camacho Espinoza

Economista

En México, tenemos muchas problemáticas sociales actualmente, sin embargo, el rezago educativo continúa siendo uno de los principales que enfrenta el país. Actualmente, se estima que 27 millones 233 mil 798 personas se encuentran en esta condición, cifra equivalente al 26.6% de la población mayor de 15 años. Al desglosar este dato, tristemente encontramos que 3.9 millones de personas son analfabetas, 7.4 millones no tienen la primaria terminada y 15.8 millones cuentan con la secundaria trunca.

De acuerdo con cifras del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA) correspondientes a 2025, Chiapas se posiciona como la entidad con mayor rezago educativo del país, con más de 1.8 millones de personas en esta situación, lo que representa el 44.9% de su población de 15 años o más. A esta problemática se suman Michoacán, con el 40%; Guerrero, con el 39.3%; Oaxaca, con el 37.3%; y Veracruz, con el 36.7%. A su vez, en términos de analfabetismo, Guerrero ocupa el primer lugar nacional, ya que el 10.2% de su población adulta no sabe leer ni escribir.

 

Analfabetismo digital e infraestructura escolar

Sabemos que en una cuestión tecnológica no somos exactamente líderes mundiales, como Corea del Sur o China, pero el problema en temas de analfabetismo digital es más grande de lo que parece, esta problemática se agrava al contrastarla con la realidad de la infraestructura escolar; mientras gran parte del discurso público se centra en la digitalización, la realidad es que 7 de cada 10 escuelas públicas del país aún carecen de una conexión estable a internet o de computadoras funcionales para sus alumnos. Hay una carencia en este ámbito muy evidente y claramente afecta a la eficiencia del sistema educativo actual.

Otro aspecto relevante es la desigualdad regional previamente mencionada, ya que esta tiene una raíz presupuestal evidente. Actualmente, México destina alrededor del 2.96% de su Producto Interno Bruto (PIB) a educación, una inversión insuficiente frente a la recomendación de la UNESCO, que establece un mínimo del 4%.

La brecha respecto a la recomendación internacional no es un detalle menor; representa la falta de recursos para el mantenimiento de planteles, la capacitación docente en áreas tecnológicas y el desarrollo de programas de alfabetización y rescate educativo para adultos en situación de rezago. Si se tiene una meta de movilidad social, de realmente una reducción de pobreza, se debe invertir más en educación.

Con todo esto se puede concluir que el rezago educativo es el reflejo de una inversión insuficiente y de una infraestructura que aún no responde a las necesidades tecnológicas y educativas del siglo XXI. Sin una estrategia que cierre las brechas presupuestales, regionales y digitales, el desarrollo educativo seguirá siendo desigual para millones de mexicanos.

Es urgente elevar la inversión educativa hacia estándares internacionales y modernizar la infraestructura escolar para que el código postal de un estudiante no determine sus oportunidades de aprendizaje ni su capacidad de integrarse plenamente al mundo digital, ni limitarlo a una posible movilidad social. Solo reduciendo estas brechas estructurales podremos hablar de un México con un desarrollo verdaderamente equitativo.

 

Post relacionados

La realidad social y la educación

Opinión Política

La Inteligencia Artificial (IA) modificará los empleos

Opinión Política

Paridad en candidaturas a gobiernos estatales

Opinión Política

Dejar un comentario