La elección presidencial de 1988 detonó un profundo cambio político en la historia del país.
Por Alfredo Arnold
Entre los periódicos de Mazatlán del siglo pasado existía la sana costumbre de prestarnos papel para imprimir cuando se nos terminaba. No era frecuente, pero en ocasiones nos excedíamos en los tirajes o sucedía que la única proveedora en el país, PIPSA, no alcanzaba a enviárnoslo, o porque la antigua carretera de Durango, por la que venía ese insumo esencial para nuestro trabajo, estaba intransitable. No nos vendíamos ni nos regalábamos el papel; regresábamos la misma cantidad de rollos en cuanto recibíamos nuestro pedido.
Ese era el motivo que me llevó la mañana del día primero de octubre de 1988 a las instalaciones de Noroeste Mazatlán, pedir prestado unos rollos mientras llegaba nuestro pedido. De inmediato advertí el ambiente totalmente contrario al que generalmente había en las redacciones de los periódicos por las mañanas. Y sin más ni menos me dieron la noticia: el ingeniero Manuel Clouthier acaba de morir en un accidente de carretera cuando viajaba de Culiacán a Mazatlán para asistir al cierre de campaña de Humberto Rice, quien se postulaba por segunda ocasión por el PAN a la Presidencia Municipal mazatleca.
Años atrás, conocí al “Maquío” precisamente por medio de Rice. Ninguno de ellos militaba activamente en la política partidista, eran empresarios muy exitosos y excompañeros del Tec de Monterrey. Los temas de sus pláticas giraban en torno a la actividad académica. Pero poco tiempo después los unió la política partidista. De hecho, el periódico Noroeste Mazatlán, del que Clouthier era casi dueño, lo dirigía desde Culiacán Silvino Silva Lozano, un panista de hueso colorado, y el propio “Maquío” era sobrino de Jorge del Rincón, exdiputado panista.
El hecho que modificó las lealtades políticas de Clouthier y de Rice y que los empujó al activismo fue el anuncio de la nacionalización de la banca y control de cambios que hizo el Presidente José López Portillo en su último informe de gobierno. Clouthier, que entonces era presidente del Consejo Coordinador Empresarial, externó inmediatamente su desacuerdo con la medida presidencial.
Se terminaba en aquel tiempo la década de los ochenta. La oposición comenzó a organizarse. Surgieron asociaciones que llevaban un fuerte mensaje de cambio político. El PAN modificó su estrategia, se convirtió en un partido de auténtica pelea, se les llegó a conocer como los “bárbaros del norte” porque su principal fuerza provenía de Monterrey y Chihuahua. Las elecciones presidenciales ya no fueron tersas como años atrás, el PRI comenzó a perder fuerza mientras la oposición crecía. La elección presidencial para el período 88-94, la última que organizó el gobierno, ya no fue sólo un trámite. De ella quedó la impresión de que el triunfador fue Cuauhtémoc Cárdenas, pero la “caída del sistema” electoral que operaba el secretario de Gobernación Manuel Bartlett Díaz, dio el triunfo a Carlos Salinas de Gortari, seguido de Cárdenas, Clouthier y Rosario Ibarra. El PRI se sostuvo en la Presidencia todavía dos sexenios más con los triunfos de Carlos Salinas y de Ernesto Zedillo, este último postulado como “emergente” a causa del asesinato del candidato priísta Luis Donaldo Colosio, pero la entrada de la oposición al poder ya estaba en marcha, comenzando por la Cámara de Diputados desde donde se equilibraba el poder.
Clouthier fue candidato a alcalde de Culiacán y luego candidato presidencial, no ganó ni una ni otra contienda, pero su influencia fue decisiva para el cambio político de México. Durante la campaña presidencial vino a Guadalajara donde encontró un gran apoyo y presidió manifestaciones multitudinarias.
Después de aquellas elecciones estableció un “gobierno paralelo” desde Culiacán y siguió dando guerra política. Su gran amigo mazatleco Humberto Rice ganó la elección municipal y posteriormente ocupó importantes cargos federales. Y su otro gran aliado político, Emilio “Milín” Goicoechea, también mazatleco, fue un funcionario muy cercano al Presidente Vicente Fox.
Actualmente, los herederos del “Maquío” participan con bajo perfil en política; Tatiana Clouthier Carrillo es muy cercana al partido Morena y Manuel Clouthier Jr. se dedica a los negocios, aunque de vez en cuando hace comentarios políticos, incluso en contra de su hermana Tatiana.
Aquellas peripecias de los años ochenta del siglo pasado, fue una política que generó cambios sustanciales en nuestro país; cambios que probablemente no hubieran ocurrido sin la participación muy activa, valerosa y efectiva del “Maquío” Clouthier.




