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Millennials y generacion X determinaran las elecciones 2027

TRIADA

Por Jorge Jaime Hernández  

Según el censo de población y las estimaciones que integra el padrón electoral para el 2027 en México, se tienen cifras cercanas a los 102 millones de votantes de los que podrían ejercer el voto, mientras que para Jalisco se anotan 6.9 millones y lo interesante es que dos generaciones forman la mayoría participante y, por lo tanto, tendrán el poder para determinar los resultados en estos comicios del próximo año, es decir, lo que tendrán entre 31 y 62 años, que corresponde a los Millenials y la Generación X.

Así que debemos establecer, ¿Qué podría interesar al electorado a votar o repudiar por tal o cual partido o, a tal o cual movimiento político?, habrá que establecer los porcentajes de cada generación; por ejemplo, la estadística nacional y la de Jalisco maneja números muy similares; los Millenials con edades entre 31 y 46 años tienen el 33 % nacional y 34 % local. Le siguen los grupos de la generación X, con porcentajes de 26 y 27 nacional y en Jalisco, que incluyen a personas de entre 47 a 62 años.

De esa manera, quedan en tercer lugar la generación Z, los más jóvenes que son de 15 a 30 años y que tienen el 22% nacional y 23 % Jalisco, Por último, los Babyboomers, por razones obvias, por su edad van siendo cada vez, menos y tienen un 14 % nacional y 16 % en Jalisco. Sus edades son de 63 a 81 años.

La Generación X (1965–1980) y los Millennials (1981–1996) representan dos etapas que marcaron el tránsito del mundo analógico a la digital. La primera se caracteriza por su pragmatismo y búsqueda de estabilidad, mientras que la segunda se distingue por su flexibilidad, activismo digital y deseo de propósito en el trabajo.

El término Generación X tiene su origen en una serie de fotografías tomadas por el legendario fotógrafo Robert Capa, quien buscaba retratar cómo era la vida de los jóvenes europeos que crecieron después de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945). Hoy se identifica así a millones de personas en todo el mundo, como la de los nacidos entre 1965 y 1981, un periodo marcado por la inestabilidad económica y la necesidad de abrirse paso en un mundo laboral cada vez más competitivo. Conseguir un empleo no fue sencillo para ellos, por lo que el trabajo, la productividad y la autosuficiencia se convirtieron en pilares de su filosofía de vida. El idealismo pasó a un segundo plano frente al individualismo, la ambición y el llamado “workaholic” o adicción al trabajo.

En lo referente al trabajo, valoran mucho la estabilidad, la lealtad a la empresa y el esfuerzo constante. Fueron la primera generación en reclamar el equilibrio vida–trabajo, porque la existencia debe estar equilibrada.

En los avances tecnológicos vivieron la transición del Walkman y VHS al internet; adoptaron PCs y correo electrónico en la adultez. Su relación con la tecnología es utilitaria, no emocional, iniciaron los procesos análogos. Siendo los primeros en volverse pragmáticos, independientes y escépticos frente a la autoridad, con preferencias a la autonomía individual sobre el activismo.

En el aspecto familiar crecieron en un contexto de aumento del divorcio, sí valoran la familia, pero también la independencia personal, con la disminución de matrimonios e hijos.

Por lo que la ideología, es decir las creencias y valores seguramente volverán a minimizarse en relación a los aspectos prácticos y utilitarios en las campañas, si es que quieren motivarlos al voto… ojo con las promesas de campaña.

Pero el grupo mayoritario dijimos es el de los Millennials, que tienen necesidades y características diferentes, pero se pueden encontrar similitudes y sería un error buscar al electorado de mayor edad como mercado meta, según cuentan los mercadólogos para ganar adeptos y, finalmente las elecciones.

De esta manera a diferencia de sus antecesores, la Generación Y o Millennials —nacidos entre 1982 y 1994— creció en plena transición de lo analógico al mundo digital. Nacieron digitales digamos pues, aunque no nacieron con la tecnología, sí se adaptaron rápidamente a ella. Su vida cotidiana está mediada por pantallas, redes sociales y dispositivos móviles, donde lo online y lo offline conviven de forma permanente. La tecnología es parte de su formación y mundo diario, así que las redes sociales, granjas de boots y algoritmos serán el pan de cada día en su tiempo.

El contexto económico también marcó a esta generación. La crisis financiera global elevó las exigencias para acceder a un empleo, obligando a los Millennials a prepararse más académicamente, sabiendo que para competir en un mercado saturado y globalizado la capacitación es fundamental.

A diferencia de la generación X, los Millennials no se conforman con lo establecido, son más críticos, ambiciosos y buscan un equilibrio entre la vida laboral y personal, siendo lo pragmático también parte de sus características que en siglo XXI se ha marcado como el fin de las ideologías, para algunos autores.

Ellos cargan con estigmas fuertes de su imagen, ya que se les ha acusado de ser perezosos, narcisistas y consentidos y como ejemplo, en 2014, la revista Time los llamó la “generación del yo-yo-yo”, en referencia a su enfoque en la identidad individual y el éxito personal, sobre lo relativo a la sociedad y comunidad en general.

Así que seguramente veremos campañas en relación a la resolución de problemas y entrega de satisfactores económicos inmediatos, que puedan llevar a casa directamente… muchas veces sin pensar en el mañana… O sea, con la mentalidad de que lo bailado quien se los quita, sobre todo porque no han tenido muchos ejemplos de un buen desarrollo social, económico o político que haya sido exitoso, siempre el culpable ha sido del pasado, así que los demás grupos generacionales podrán hacer diferencia si es que deciden participar y cargarse hacia un lado… lo ideal es la propuesta integral, que sea buena e interesante para todos. Y los medios de comunicación serán pieza fundamental.

Problemas hay muchos y lo realmente difícil es encontrar candidatos que puedan dar credibilidad a las propuestas, es decir, fondo y forma para conseguir la metas y objetivos propuestos, dejando atrás los intereses particulares. En estos días ya estamos iniciando ese proceso porque de acuerdo con el INE, ya comenzó el 1º de septiembre y será el 4 de enero en que comiencen las pre campañas.

Las estrategias políticas ya se están cocinando, ¿Tendrán articulación o cada quién hará su lucha? Y, los electores, ¿Tendremos realmente información adecuada para decidir a la hora de ir a las urnas, tanto local como federal? Esa es la cuestión, ¿O tú qué piensas?, Medítalo.

 

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