Por Diana Isabel Camacho Espinoza
Economista
¿Alguna vez has reflexionado sobre cómo afecta la carga de cuidados a la participación económica de las mujeres en el estado? ¿Te has preguntado qué es la economía de los cuidados y cómo incide en nuestra entidad?
Estas preguntas son clave para adentrarnos en un tema que considero de suma importancia visibilizar. Primeramente, ¿qué es la economía de los cuidados? Básicamente, incluye el trabajo doméstico y, como su nombre lo indica, se enfoca en las tareas de atención, ya sea en el hogar o servicios comunitarios. Son labores realizadas principalmente por mujeres; según datos del IIEG, ellas destinan aproximadamente 24 millones de horas semanales a cuidados no remunerados, frente a solo 9.7 millones de los hombres. Esta es una carga totalmente desigual. Particularmente en Jalisco, 6 de cada 10 personas cuidadoras están en edades productivas, cifra que nos obliga a analizar la inclusión laboral y su incidencia en la economía real.
Hablar de cuidados es también hablar de indicadores macroeconómicos y, más específicamente, del Producto Interno Bruto (PIB). El trabajo no remunerado representa el 26.3% del PIB, una cifra contundente que se respalda con las proyecciones para este 2026 y la última Encuesta Nacional del Sistema de Cuidados (ENASIC). En Jalisco, existe un universo de 5.4 millones de personas cuidadoras (considerando tanto el cuidado directo como el apoyo en labores domésticas).
Si filtramos estos datos por «cuidados directos» —es decir, la atención específica a niñez, adultos mayores, enfermos o personas con discapacidad—, el desglose es revelador: la población cuidadora activa es de aproximadamente 2.4 millones de personas, de las cuales 1.8 millones son mujeres (75% del total), frente a 600 mil hombres (25%). Ante esto, cabe preguntarse: ¿Cuál es el costo de oportunidad?
¿Cuál es el costo de oportunidad?
En economía, entendemos el costo de oportunidad como aquello que se «pierde» al tomar o ejecutar una decisión. En Jalisco, este costo es altísimo: se estima que 850,000 mujeres forman parte de la Población No Económicamente Activa (PNEA) porque «no pueden trabajar por atender responsabilidades de cuidado». Es aquí donde el Estado debería brindar las facultades y la infraestructura necesaria para que estas mujeres no tengan que sacrificar sus estudios o su trayectoria laboral.
Actualmente, existen apoyos en Jalisco que buscan auxiliar a este grupo, pero siendo el tercer estado con mayor valor económico en cuidados, la respuesta debería ser más robusta y, sobre todo, gozar de mayor visibilidad. Los montos actuales de $2,000 MXN mensuales para cuidadores de personas con dependencia y los apoyos para estancias infantiles resultan insuficientes frente a las 38.9 horas semanales promedio que estas personas pierden de inserción en el mercado laboral remunerado.
Como sociedad debemos de visibilizar más a las personas que realizan labor de cuidados, específicamente a las mujeres, y también estar conscientes de que no solo son “amas de casa” o “cuidadoras” son motor fundamental de la economía de nuestro estado.



