ENTRE COPA Y COPA
Por Alfredo Arnold
En el Mundial 86, México consiguió su mejor desempeño de la historia mundialista a pesar de que estuvimos ausentes en Alemania 74 y España 82 y que tuvimos un triste desempeño en Argentina 78, donde quedamos en último lugar.
México quedó como cabeza del Grupo B, al lado de Paraguay, Bélgica e Irak. El silbatazo de arranque sonó al mediodía del 3 de junio y el júbilo se desbordó cuando Fernando Quirarte puso en ventaja a los tricolores al minuto 23 y Hugo Sánchez la aumentó al 39. El rival fue Bélgica, que anotó al minuto 45. México arrancaba con una importante victoria.
El segundo partido fue contra Paraguay ante casi 115 mil espectadores en el Azteca. El público enmudeció cuando Hugo Sánchez falló un tiro penal, pero desde el minuto tres ya teníamos la ventaja con el gol de Luis Flores. Los paraguayos empataron casi al final del partido, por lo que los últimos minutos fueron de puro nervio para el público y el equipo tricolor.
El tercer encuentro, contra Irak no fue fácil, pero un nuevo gol de Quirate dio el pase a la siguiente ronda.
En octavos de final, México se impuso 2-0 a Bulgaria con anotaciones de Negrete y Servín. Fue en este partido en el que Negrete se discutió con un gol de antología, un soberbio remate de tijera.
Por primera vez, México llegaba al quinto partido. El encuentro fue en Monterrey, contra Alemania. Los tricolores estaban crecidos. El “Abuelo” Cruz anotó en una jugada personal, pero el gol fue invalidado. ¿Por qué? En aquel tiempo no había VAR, así que la decisión del árbitro resultó inapelable. En partido se decidió en penales a favor de los teutones.
El plantel mexicano dirigido por Bora Milutinovic, incluyó a los siguientes jugadores: Pablo Larios, Nacho Rodríguez, Olaf Heredia, Mario Trejo, Fernando Quirarte, Armando Manzo, Félix Cruz, Raúl Servín, Rafael Amador, Carlos de los Cobos, Tomás Boy, Miguel España, Alejandro Domínguez, Carlos Muñoz, Manuel Negrete, Francisco Cruz, Hugo Sánchez, Luis Flores, Javier Hernández (padre) y Javier Aguirre.



