Opinión Política
EDUCACIÓN E HISTORIA

Valentín Gómez Farías, destacado liberal tapatío

Nació un 14 de febrero en Guadalajara y ocupó cinco veces (como suplente) la presidencia de la república, además de varios cargos en el gabinete presidencial y en el Senado.

 

Por Alfredo Arnold

y diversos apuntes históricos

Jalisco le ha dado a México solamente tres presidentes de la República: Victoriano Huerta, José Justo Corro y Valentín Gómez Farías. El primero nació en Colotlán y los otros dos en Guadalajara. Curiosamente, ninguno de ellos llegó a la Presidencia por la vía de los votos; el primero asumió el poder después del asesinato de Madero, y los otros dos cubrieron suplencias.

El caso de Gómez Farías, sin embargo, es muy apreciado por la Historia a pesar de que sólo se colocó la banda presidencial en calidad de suplente durante cortos periodos: del 1 de abril al 15 de mayo; del 3 al 18 de junio, y del 16 de diciembre al 24 de abril, entre los años 1833 y 1834. Y más tarde, en la antesala de la invasión norteamericana, volvió a ocupar la primera magistratura al ausentarse el presidente Santa Anna, quien reasumió la presidencia en marzo de 1847. Fueron tiempos muy complicados, como lo fue todo el siglo XIX en el que ocurrieron hechos sumamente importantes, como la Independencia, la guerra de Reforma, el Imperio de Maximiliano y la invasión norteamericana que culminó con la pérdida de más de la mitad del territorio.

Gómez Farías supo aprovechar las suplencias presidenciales. Suprimió la Universidad Pontificia de México y creó en su lugar la Dirección General de Instrucción Pública para el Distrito y Territorios de la Federación; creó organismos como el Establecimiento de Ciencias Médicas (hoy Facultad de Medicina); instaló una Biblioteca Nacional y estableció Bellas Artes, que debía ocuparse de museos e institutos.

Además de las suplencias presidenciales, desempeñó diversos cargos en los diferentes gobiernos, tanto como ministro del Gabinete presidencial como al frente de la Cámara de Senadores.

Es considerado un personaje fundamental para la adopción del liberalismo en México y es precursor de las Leyes de Reforma. Fue la única persona en la historia de México que participó en la elaboración de dos Constituciones federales.

Organizó el gobierno y contribuyó al establecimiento del estado de Derecho y sentó las bases jurídicas para la separación de la Iglesia y el Estado y abolir los privilegios clericales y del Ejército.

Promovió importantes iniciativas, leyes y decretos, tendentes a reformar el Gobierno en temas como la libertad de pensamiento y de expresión. Muchas de sus iniciativas provocaron el descontento de los conservadores y fueron obstaculizadas cuando Santa Anna retomó las riendas del país.

Debido a que durante sus cortos mandatos presidenciales instrumentó una serie de acciones que se conocen como la Pre-Reforma, se le considera “Padre del liberalismo mexicano”.

Falleció en la Ciudad de México el 5 de julio de 1858. Sus restos fueron trasladados a Mixcoac para ser inhumados en el jardín de su casa. Algunos años después, el 24 de marzo de 1868, su nombre fue inscrito con letras doradas en el recinto de sesiones del Congreso de la Unión.

En 1868 se le declaró “Benemérito de la Patria” y años después sus restos fueron trasladados a la Rotonda de las Personas Ilustres (en la Ciudad de México). También es conocido como el “Patriarca de la Democracia” y el “Patriarca de la Reforma”.

Un monumento y una larga avenida con su nombre recuerdan en su tierra a Valentín Gómez Farías, aunque desde muy joven vivió en otras entidades.

El sacerdote, político. Ideólogo e historiador José María Luis Mora, expresó de Gómez Farías lo siguiente: “Valentín Gómez Farías es un hombre que cuando es comparado con las personalidades más sobresalientes del país logra atraer y sostener la atención del público. Su carácter inflexible, su estricta moral, su conducta moral, su conducta vertical y su ardiente deseo de mejorar, determinan de inmediato la opinión en que se le tiene (…) Sus principios han sido desde siempre los del progreso rápido y radical. Estos son los principios que se conforman al fuego de su imaginación y al enérgico temple de su mente”.

 

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