REFLEXIONES
Por Gonzalo Leaño Reyes
Presidente y Director General
Dentro de cinco meses, la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey serán anfitriones del Campeonato Mundial de futbol que se desarrollará por primera vez en tres países: Estados Unidos, Canadá y México. Un total de 48 selecciones nacionales participarán en la ronda de clasificación.
El deporte está tomando una gran relevancia a nivel mundial, una industria enorme se mueve detrás del espectáculo, los medios de comunicación compiten y pagan sumas elevadísimas por tener el derecho de transmitir y el público está dispuesto a pagar fuertes cantidades para asistir a los escenarios deportivos.
Vivimos tiempos muy diferentes a los de aquellos Mundiales de 1970 e incluso de 1986, de los que México fue sede, de los que Guadalajara fue subsede privilegiada.
El deporte profesional es una de las actividades que más ha permeado en los últimos años no sólo en México sino en todo el mundo.
Y aunque no hay punto de comparación entre lo que tuvimos en cuanto a competencia deportiva en 1970 y en 1986, y lo que tendremos este año, es plausible el interés que han puesto las autoridades por captar el mejor provecho posible de la fiesta mundialista.
Las autoridades y empresarios de Guadalajara y Zapopan trabajan a todo vapor para ofrecer la mejor versión de la ciudad. La sede es Zapopan, pero Guadalajara también se prepara con esmero.
Seguramente, los empresarios turísticos de otras localidades, como Puerto Vallarta, entre otros, también han lanzado sus ofertas a los mercados de Europa, Asia y África, de donde se espera que venga la mayor parte de los aficionados.
Se realizan obras públicas importantes y el propósito es que estén terminadas antes de medio año, se preparan los prestadores de servicios y se ha invitado a una gran cantidad de jóvenes para que se unan al apoyo en general.
Qué bueno que eso sucede, pero también es muy importante, es primordial, que haya avances en los temas de vialidad y seguridad. Hoy, son problemas que requieren atención urgente. Si Guadalajara y Zapopan, en conjunto con el Gobierno del Estado, logran reducir al mínimo esta cuestión, habrán dado un gran paso en favor no sólo de los visitantes que tengamos con motivo del Mundial, sino que habrán resuelto un gran obstáculo para el continuar con el desarrollo sostenido por muchos años más.
El Mundial es muy importante, ciertamente, pero el desarrollo integral es una tarea trascendental para el presente y el futuro del Guadalajara, de Zapopan y de todo el estado de Jalisco.



