Opinión Política
EDUCACIÓN E HISTORIA

Maradona y Argentina

ENTRE COPA Y COPA  XVII

  

Por Alfredo Arnold

Así como el Mundial de México 70 tuvo en Pelé a su gran protagonista, en el Mundial de 1986, del que también México fue sede, brilló la figura de Diego Armando Maradona.

Pelé ya había sido campeón en Suecia 1958 y en Chile 1962, aunque en este último no jugó la final por haberse lesionado. Para 1970, Edson Arantes fue llamado a la verdeamarela de última hora, después de que Joao Saldanha fue sustituido en la dirección técnica por Mario Lobo Zagallo.

Con Maradona el proceso fue distinto: su momento estelar como futbolista fue precisamente en México, aunque desde antes ya tenía una sólida fama estelar ganada en Boca Juniors, Barcelona y Nápoles.

Para el Mundial 86, Argentina quedó ubicado en el Grupo “A” y disputó sus partidos en el Estadio Olímpico capitalino y en Puebla. Se impuso 3-1 a Corea del Sur, empató 1-1 con Italia con gol de Maradona, y derrotó 2-0 a Bulgaria para terminar en primer lugar del grupo.

Entre millones de aficionados se cocinaba una final Argentina-Brasil, pero los brasileños, aunque invictos, cayeron en tiros de penal ante Francia. En cambio, los argentinos, con Valdano, Ruggeri y Maradona, entre otros estelares y bajo la dirección de Carlos Salvador Bilardo, llegaron invictos al encuentro por el título.

En octavos de final, Argentina derrotó 1-0 a Uruguay, y en la siguiente ronda 2-1 a Inglaterra. En semifinales pasó 2-0 sobre Bélgica y en la gran final derrotó en un gran partido, con marcador de 3-2, a Alemania, que nuevamente se quedaba en el camino, muy cerca del título.

Maradona totalizó cinco goles y cinco asistencias, pero sus movimientos en la cancha y dos de sus cinco anotaciones quedaron para la historia: una de ellas fue con la mano, contra Inglaterra. El árbitro no disponía de las ayudas tecnológicas que tienen hoy y lo dio por bueno; el otro fue una obra de arte en ese mismo partido: tomó el balón desde medio campo, hizo una faena a dos contrarios y arrancó rumbo a la portería esquivando rivales a diestra y siniestra con el balón en los pies hasta depositarlo en la portería de Peter Shilton.

Todavía jugó el Mundial de Italia 90 en el que llegó a la final, y en el de Estados Unidos 94 donde fue descalificado tras dar positivo a efedrina. Ahí comenzó su declive.

Maradona se retiró como jugador e inició la carrera de director técnico. Dirigió a la albiceleste, a varios equipos e incluso a los “Dorados” de Sinaloa, pero su brillo fulgurante ya se había ido, incluso caminaba con notoria dificultad. Falleció en noviembre de 2020.

Los argentinos le perdonaron todos los excesos de su vida; era y sigue siendo, para ellos, el mejor futbolista de la historia.

 

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