Por Diana Isabel Camacho Espinoza
Economista
El pasado viernes 20 de febrero de 2026 se llevó a cabo en el Tecnológico de Monterrey, Campus Guadalajara, el foro “Juventudes ante la ruta del T-MEC”, teniendo como panelistas principales a la secretaria de Desarrollo Económico, Cindy Blanco Ochoa; al tesorero de CONCAMIN, Juan Alberto Porras Brambrila; a Ernesto Sánchez Proal, presidente del Capítulo Guadalajara de la American Chamber/México; y a Sony Chalouh Jrade, presidente de la Cámara de Comercio México-Israel. Con estos cuatro referentes se desarrolló un panel de preguntas y respuestas en el que los jóvenes pudimos escuchar distintas perspectivas sobre el lugar que ocupa Jalisco en esta coyuntura geopolítica y, más importante aún, el papel que debemos asumir como juventudes ante este contexto.
El foro abrió una conversación necesaria: ¿qué papel jugamos los jóvenes frente al T-MEC?, ¿cómo podemos estar preparados? En este sentido se hizo énfasis en que el T-MEC no es solamente un tratado geopolítico. Más allá de estadísticas y cifras que muchas veces parecen lejanas, el T-MEC representa oportunidades laborales derivadas del nearshoring, así como cambios estructurales en la economía del país y del estado. Es un acuerdo que va más allá del ámbito comercial, porque las decisiones que se toman en materia de comercio internacional terminan reflejándose en nuestra vida cotidiana.
Estas reflexiones se aterrizaron en el panel con el objetivo de generar algo más que otra conversación sobre el tratado. La intención fue que las juventudes comprendiéramos con mayor claridad las oportunidades y los retos que representa el T-MEC para nuestra generación. Somos quienes en veinte o treinta años probablemente estaremos tomando decisiones sobre el rumbo económico del país, por lo que resulta indispensable participar activamente e informarnos sobre la posición que México ocupa en el escenario internacional, qué herramientas tenemos y cómo podemos utilizarlas de la mejor manera.
Al finalizar el foro surgieron reflexiones y debates entre los asistentes. Coincidimos en que este tipo de espacios deberían abrirse con mayor frecuencia, ya que en los temas geopolíticos el impacto de largo plazo recae especialmente en las nuevas generaciones. La mayoría de los jóvenes que participamos proveníamos de áreas como economía, relaciones internacionales y derecho, y compartimos la idea de que debatir e involucrarnos desde ahora es fundamental en un momento de incertidumbre económica y comercial como el que atraviesa el país.
Jalisco se encuentra hoy en una posición estratégica dentro del T-MEC, particularmente por su capacidad industrial, tecnológica y de atracción de inversión. Sin embargo, aprovechar este momento dependerá en gran medida de la preparación del capital humano y de la participación activa de las juventudes en estos espacios de discusión. El futuro económico del estado no solo dependerá de las decisiones que se tomen a nivel gubernamental o empresarial, sino también de la capacidad de nuestra generación para entender el entorno internacional y asumir un papel propositivo. En ese sentido, más que observar el rumbo del T-MEC desde la distancia, corresponde a las juventudes jaliscienses involucrarnos y formar parte de la construcción económica que vendrá en los próximos años.



