Por Diputada Alondra Fausto de León
Presidenta de la Comisión de Gestión Metropolitana del Congreso del Estado de Jalisco y Miembro de la Fracción Parlamentaria del PRI.
En un mundo cada vez más interconectado y desafiado por el cambio climático, la urbanización acelerada y la necesidad de eficiencia en los recursos, las áreas metropolitanas de Jalisco representan no solo el motor económico del estado, sino también el epicentro de una transformación inevitable hacia modelos de desarrollo sostenible, Jalisco, con su vibrante capital Guadalajara y su zona metropolitana que alberga a más de 5 millones de habitantes, se encuentra en una encrucijada histórica. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la población urbana en Jalisco ha crecido un 2.5% anual en la última década, lo que presiona los sistemas de transporte, energía y servicios públicos. Este crecimiento, combinado con eventos globales como el Mundial de Fútbol 2026 (del que Guadalajara serásede), ofrece una oportunidad única para transitar hacia el concepto de ciudades inteligentes.
Las ciudades inteligentes no son un lujo futurista, sino una necesidad imperiosa para garantizar la competitividad, la inclusión social y la resiliencia ambiental. En Jalisco, áreas metropolitanas como Guadalajara, Puerto Vallarta y la región de Los Altos enfrentan desafíos como la congestión vial, la escasez de agua y la contaminación, problemas que, de no abordarse con innovación tecnológica, podrían frenar nuestro desarrollo. El Mundial 2026, por ejemplo, impulsaráinversiones en hiperconectividad y movilidad inteligente, con un enfoque en tres pilares: inteligencia de datos, movilidad intermodal y sostenibilidad a largo plazo. Esto no solo beneficiará a los visitantes, sino que dejará un legado para los jaliscienses, elevando el PIB per cápita y atrayendo talento tech. Guadalajara, apodada el «Silicon Valley mexicano», ya cuenta con más de 1,000 empresas tecnológicas que generan 150,000 empleos, y proyectos como la Ciudad Creativa Digital (CCD) (un distrito de 380 hectáreas dedicado a la innovación) posicionan al estado como líder en AI y biotecnología.
Imaginemos un Jalisco donde las metrópolis sean resilientes ante sequías e inundaciones, donde el transporte público sea eficiente y ecológico, y donde la tecnología empodere a los ciudadanos. Esta visión no es utópica; es factible si adoptamos lecciones globales y nacionales. En las siguientes líneas, exploraremos qué son las ciudades inteligentes, ejemplos internacionales con sus beneficios, prácticas en México y, finalmente, una ruta clara para que Guadalajara lidere esta transformación en Jalisco.
¿Qué Son las Ciudades Inteligentes?
Las ciudades inteligentes, o «Smart Cities», son entornos urbanos que integran tecnologías digitales avanzadas para optimizar recursos, mejorar la calidad de vida y promover la sostenibilidad. Según el Instituto para el Desarrollo de la Gestión (IMD), una ciudad inteligente utiliza datos en tiempo real para tomar decisiones eficientes en áreas como transporte, energía y servicios públicos. En esencia, se trata de un ecosistema donde el Internet de las Cosas (IoT), la inteligencia artificial (AI) y los gemelos digitales (réplicas virtuales de la ciudad) trabajan en conjunto para anticipar problemas y maximizar eficiencia.
Por ejemplo, el IoT conecta dispositivos como semáforos y sensores de basura para reducir congestiones y optimizar recolección de residuos. La AI analiza patrones de datos para predecir demandas energéticas, mientras que los gemelos digitales simulan escenarios como inundaciones para planificar respuestas. Según un estudio de McKinsey, estas tecnologías pueden mejorar indicadores de calidad de vida en un 10-30%, incluyendo costo de vida, seguridad y salud. En cifras globales, las ciudades inteligentes podrían ahorrar hasta 125 horas anuales por persona en transporte y reducir emisiones de CO2 en un 15-20% para 2050, según proyecciones de la ONU.
En Jalisco, este concepto resuena con nuestra realidad: con una densidad poblacional de 8,600 habitantes por km² en Guadalajara, necesitamos sistemas que gestionen el crecimiento sin sacrificar el bienestar. Las ciudades inteligentes no solo son tecnológicas; son inclusivas, asegurando que los beneficios alcancen a todos los sectores sociales.
Ejemplos Internacionales y Beneficios para la Población
A nivel global, ciudades como Shenzhen (China), Helsinki (Finlandia) y Almaty (Kazajistán) ejemplifican el poder transformador de las smart cities. Shenzhen, que pasó de un pueblo pesquero a una metrópolis de 17 millones en cuatro décadas, es un modelo de innovación. Con más de 50,000 estaciones 5G y plataformas de datos impulsadas por AI, ha reducido emisiones en 600,000 toneladas anuales y mejorado la movilidad con e-buses eléctricos. Sus beneficios: un GDP per cápita de $26,500 y una expectativa de vida elevada gracias a servicios de salud digitales. Para la población, esto significa menos tiempo en tráfico (ahorros de hasta 10 horas anuales por persona) y aire más limpio, reduciendo enfermedades respiratorias en un 20%.
Helsinki, por su parte, aspira a ser carbono neutral para 2030. Utiliza gemelos digitales para optimizar energía, logrando una reducción de emisiones del 27% desde 1990. Sus ciudadanos disfrutan de transporte público eficiente (80% de los encuestados lo califica como «satisfactorio») y apps para participación cívica, como usar Minecraft para diseñar espacios urbanos. Beneficios: Ahorros energéticos de 229 euros por persona al año y menor impacto en salud, con telemedicina reduciendo costos médicos en 25 euros per cápita.
Almaty, en Kazajistán, destaca por su plataforma Qala.AI, que integró datos durante la pandemia para rastrear movilidad y predecir infecciones. Ganadora del Seoul Smart City Prize 2023, ha escalado a otros países, mejorando la resiliencia y sostenibilidad. Para su población, significa respuestas rápidas a emergencias, reduciendo crimen en un 5-10% con vigilancia predictiva.
Estos ejemplos muestran beneficios tangibles: según ESI ThoughtLab, las smart cities pueden elevar el GDP per cápita en 21% y el crecimiento poblacional en 13% en cinco años. Para Jalisco, esto traduciría en empleos tech (ya 150,000 en Guadalajara) y mejor calidad de vida.
Prácticas en México: Lecciones de Nuestras Ciudades
En México, el avance hacia ciudades inteligentes es desigual pero prometedor, impulsado por el Mundial 2026. La Ciudad de México (CDMX) lidera con su app CDMX, que integra datos de movilidad y seguridad para 35,350 puntos WiFi gratuitos, beneficiando a 1.27 millones de usuarios. AI predice patrones de crimen, reduciendo tiempos de respuesta en emergencias. Beneficios: Menos congestión y mejor acceso digital, cerrando brechas en una población de 9 millones.
Guadalajara avanza con semáforos inteligentes y la CCD, generando 150,000 empleos tech. Para 2026, el Mundial acelera 5G y movilidad sostenible, con partnerships como Visa para pagos integrados. Monterrey usa AI para seguridad predictiva y gestión de residuos, mientras Puebla, sede del Smart City Expo LATAM 2025, implementa alumbrado inteligente para ahorros energéticos.
Estas prácticas muestran que México, con un mercado de smart cities proyectado en $41.7 millones para 2030, prioriza inclusión y sostenibilidad.
Una Ruta para que Guadalajara se Convierta en Ciudad Inteligente
Para que Guadalajara lidere en Jalisco, propongo una ruta en fases, inspirada en modelos globales y nacionales. Esta hoja de ruta abarca prioridades, tecnologías, gobernanza y enablers, con un horizonte al 2030.
Fase 1: Fundamentos (2026-2027)– Aprovechar el Mundial para invertir en conectividad. Implementar IoT en transporte (semáforos predictivos) y sensores para monitoreo ambiental. Meta: Cubrir 80% de la ciudad con 5G.
Fase 2: Integración (2028-2029)– Desarrollar gemelos digitales para simular escenarios climáticos y optimizar energía. Usar AI para servicios públicos inclusivos, como apps para reportes ciudadanos. Colaborar con universidades (UDG) para capacitar 50,000 personas en skills digitales.
Fase 3: Sostenibilidad (2030+)– Alcanzar carbono neutral mediante energías renovables y movilidad eléctrica. Incluir gobernanza participativa, con datos abiertos para equidad.
Esta ruta podría elevar el GDP en 21% y crear 50,000 empleos nuevos. Jalisco debe liderar con legislación que fomente partnerships público-privados, como con Huawei o locales.
Conclusión: Un Compromiso Inquebrantable por un Jalisco Inteligente y Sostenible
En conclusión, el futuro de Jalisco no es un mero horizonte lejano, sino una realidad que se forja hoy a través de una transición audaz hacia ciudades inteligentes, un paradigma que redefine el desarrollo urbano en nuestro estado. Como hemos explorado en este artículo, las áreas metropolitanas de Jalisco (encabezadas por Guadalajara, con su población metropolitana de más de 5 millones y un crecimiento urbano del 2.5% anual según el INEGI) enfrentan desafíos críticos como la congestión vial, la escasez de agua y la contaminación ambiental, agravados por el cambio climático y la urbanización acelerada. Sin embargo, estos retos representan oportunidades para innovar, impulsados por eventos transformadores como el Mundial de Fútbol 2026, que no solo atraerá inversiones en hiperconectividad y movilidad intermodal, sino que dejará un legado duradero de sostenibilidad y prosperidad para todos los jaliscienses.
Recordemos el núcleo de nuestra discusión: las ciudades inteligentes son ecosistemas urbanos que integran tecnologías digitales como el Internet de las Cosas (IoT), la inteligencia artificial (AI) y los gemelos digitales para optimizar recursos, mejorar la calidad de vida y fomentar la resiliencia. Según el IMD, estas ciudades utilizan datos en tiempo real para decisiones eficientes, con proyecciones de la ONU que indican ahorros de hasta 125 horas anuales por persona en transporte y una reducción del 15-20% en emisiones de CO2 para 2050. Ejemplos internacionales como Shenzhen (que evolucionó de un pueblo pesquero a una metrópolis high-tech con 50,000 estaciones 5G, reduciendo emisiones en 600,000 toneladas al año y elevando el GDP per cápita a $26,500); Helsinki, en camino a la carbono neutralidad para 2030 con gemelos digitales que han cortado emisiones en un 27% desde 1990; y Almaty, con su plataforma Qala.AI que ganó el Seoul Smart City Prize 2023 por su respuesta predictiva a emergencias, ilustran beneficios tangibles para la población: menos tiempo en tráfico, aire más limpio, servicios de salud digitales y una participación cívica activa, como el uso de Minecraft en Helsinki para involucrar a los jóvenes en la planificación urbana. Estos casos, respaldados por estudios de McKinsey y ESI ThoughtLab, demuestran que las smart cities pueden elevar el GDP per cápita en un 21% y el crecimiento poblacional en un 13% en solo cinco años, priorizando no solo la eficiencia económica, sino la equidad social y ambiental.
En México, esta visión ya se materializa en prácticas inspiradoras que Jalisco puede emular. La Ciudad de México lidera con su app CDMX y 35,350 puntos WiFi gratuitos que benefician a 1.27 millones de usuarios, utilizando AI para predecir crimen y optimizar respuestas de emergencia. Guadalajara, con su Ciudad Creativa Digital generando 150,000 empleos en sectores tech como AI y biotecnología, avanza con semáforos inteligentes y partnerships como el de Visa para pagos móviles, preparándose para el Mundial 2026. Ciudades como Monterrey, con AI en seguridad predictiva; Puebla, sede del Smart City Expo LATAM 2025 y pionera en alumbrado inteligente; y emergentes como Cancún con su Smart Forest City, proyectan un mercado nacional de smart cities valorado en $41.7 millones para 2030. Estas iniciativas destacan la importancia de la inclusión digital y la sostenibilidad, cerrando brechas sociales en un país donde la brecha digital afecta a millones, y posicionan a México como referente en Latinoamérica.
Para Guadalajara, propongo una ruta estratégica en fases que integre estas lecciones: en 2026-2027, fortalecer los fundamentos con 5G e IoT en transporte para cubrir el 80% de la ciudad y reducir el tráfico en un 15%; en 2028-2029, integrar gemelos digitales y AI para simular escenarios climáticos y capacitar a 50,000 personas en habilidades digitales; y hacia 2030, lograr la carbono neutralidad con energías renovables, creando 50,000 empleos adicionales y promoviendo datos abiertos para una gobernanza participativa. Esta hoja de ruta no es abstracta; es actionable, inspirada en modelos como Shenzhen y Helsinki, y alineada con la Estrategia Digital Nacional de México.
Como Presidenta de la Comisión de Gestión Metropolitana del Congreso del Estado de Jalisco y miembro de la fracción parlamentaria del PRI, mi compromiso es inquebrantable: impulsaré políticas legislativas que fomenten partnerships público-privados, como con empresas globales o locales en la Ciudad Creativa Digital, y procuraré financiamiento a través de aportaciones federales y estatales. No se trata solo de tecnología; es de equidad, de garantizar que cada jalisciense (desde el habitante de Puerto Vallarta hasta el de Los Altos) acceda a una vida mejor, con ciudades resilientes que protejan nuestro patrimonio natural y cultural. En el PRI, creemos en un Jalisco inclusivo y visionario, y yo, Alondra Fausto de León, me comprometo a liderar esta transformación, trabajando codo a codo con comunidades, expertos y aliados para hacerla realidad, beneficiando a todos los jaliscienses y posicionando a nuestro estado como un faro de innovación en México y el mundo. Juntos, construiremos el Jalisco del futuro: inteligente, sostenible y próspero.



