Opinión Política
EDUCACIÓN E HISTORIA

13. Resiliencia mexicana

ENTRE COPA Y COPA

 

Por Alfredo Arnold

La decimotercera Copa Mundial de futbol representó para México un doble compromiso: por un lado, organizar el evento contando con menos tiempo del que se dispone normalmente, ya que asumió esta responsabilidad en calidad de emergente debido a la renuncia de Colombia, y luego, sostener su compromiso a pesar de los daños causados por los terribles sismos de México en 1985, y por otro lado, el compromiso deportivo de hacer un buen papel deportivo después de ausentarse a dos Mundiales (Alemania y España) y de quedar en último lugar en el de Argentina.

La primera parte del compromiso fue atendida de manera excelente por las autoridades del país y la capacidad de los profesionales mexicanos que atendieron la reconstrucción. Igual la segunda parte; la Federación Mexicana de Futbol gestionó el arreglo de los estadios y puso al frente de la Selección a un técnico de gran capacidad, honesto y trabajador: Bora Milutinovic.

El público recuperó el entusiasmo por los buenos resultados que obtenía el equipo tricolor en los partidos amistosos y así llegó a la fecha inaugural acompañada de un desbordante ambiente festivo. Ya no eran 16 equipos participantes como en 1970, ahora eran 24, entre los que sobresalían Brasil, Argentina, Uruguay, Alemania, Italia, España, Francia y México.

México quedó en el Grupo B, al lado de Paraguay, Bélgica e Irak. En el Grupo A estaban Argentina e Italia y en el Grupo D, Brasil y España.

Guadalajara fue doble sede en aquel Mundial. Por un lado, el estadio Jalisco con Brasil, España, Irlanda del Norte y Argelia, y el estadio Tres de Marzo de la UAG, donde también jugaron Portugal y Marruecos. Entre ambos estadios se disputaron seis partidos de la primera ronda y posteriormente en el Jalisco se jugaron dos más, de octavos y cuartos de final, con Brasil como gran protagonista contra Polonia y Francia.

El Mundial de 1986 posicionó a México como un ejemplo para el mundo, dio una gran lección por su capacidad para recuperarse de la tragedia, por su enorme eficiencia organizativa y por el entusiasmo de su gente que respondió con enorme entusiasmo a la fiesta del futbol.

 

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