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Las posibilidades de la “IA Soberana”

Por Ismael Zamora Tovar

Doctor en Filosofía

La Inteligencia Artificial (IA) ha dejado de ser una tecnología futurista para convertirse en una herramienta cotidiana con influencia directa en cómo aprendemos, investigamos, administramos y tomamos decisiones. Su rápido crecimiento ha detonado una competencia global por el liderazgo tecnológico, pero también una reflexión urgente sobre temas como la ética, la soberanía de datos, la seguridad y las brechas de acceso. En este escenario, el concepto de IA Soberana ha comenzado a ocupar un lugar central: se trata de la idea de que países e instituciones deben recuperar el control sobre los elementos críticos que dan vida a la IA como los datos, el cómputo, los modelos y su gobernanza; lo anterior para garantizar un desarrollo más justo, seguro y acorde con sus valores.

Para las instituciones de educación superior en México, cuya misión combina formación, generación de conocimiento y responsabilidad social, surge una pregunta fundamental: ¿Conviene caminar hacia una estrategia de IA Soberana? En este artículo se sostiene que sí, siempre que se adopte una ruta estratégica, gradual, colaborativa y sensible al contexto mexicano.

El concepto de IA Soberana también llamada Soberanía Digital Orientada a IA, se refiere a la capacidad de una institución para desarrollar, operar y regular tecnologías de IA de forma autónoma, preservando control sobre datos, infraestructura, modelos y gobernanza.

Entre sus pilares estratégicos se destacan: Infraestructura local o regional de cómputo; políticas robustas de gobernanza de datos; Talento propio en IA; regulaciones éticas y legales, e innovación contextualizada.

Este modelo no privilegia el aislamiento absoluto, sino una “autonomía con interdependencia gestionada”: Utilizar cuando convenga herramientas globales y al mismo tiempo conservar el control sobre lo crítico.

De este modo, la soberanía no implica rechazar la colaboración internacional sino establecer condiciones claras para negociar, adaptar y gobernar el uso de la IA conforme a intereses locales, institucionales y nacionales.

 

Conviene a las universidades.

Por autonomía institucional y protección de datos sensibles.  Las universidades públicas manejan datos académicos, administrativos y de investigación que pueden ser sensibles, como información de estudiantes, investigaciones, datos de salud o socioeconómicos, entre otros. Una estrategia de IA Soberana permitiría gestionar estos datos dentro de marcos de gobernanza propios, conforme a regulaciones nacionales, minimizando riesgos de dependencias externas, fuga de datos, vigilancia externa o uso comercial no consentido.

Por pertinencia cultural, lingüística y contextual.  En virtud de que muchos modelos de IA disponibles internacionalmente están entrenados con datos en inglés o en contextos culturales distintos a los de México o América Latina, adoptar IA Soberana facilita la creación de modelos adaptados al español mexicano, lenguas regionales o indígenas y al contexto social, educativo y cultural del país. Esto favorece su pertinencia en docencia, investigación, servicios comunitarios y extensión universitaria.

Por formación de talento, investigación e innovación nacional.  Una estrategia de IA Soberana impulsa la formación de investigadores, ingenieros y especialistas en IA dentro de las propias universidades públicas. Esto contribuye al desarrollo de capital humano calificado, fortalece la capacidad investigadora institucional, promueve proyectos interdisciplinarios y crea un ecosistema local de innovación, en línea con la misión pública de aportar al desarrollo nacional.

La soberanía tecnológica como componente de soberanía académica y social. En esta perspectiva la soberanía tecnológica no es solo una cuestión técnica, sino una dimensión de la autonomía institucional, la soberanía académica y la responsabilidad social. Permite a la universidad tomar decisiones sobre qué tecnologías usar, bajo qué criterios éticos, con qué fines sociales, y con qué salvaguardas, en lugar de depender de proveedores externos.

Retos y limitaciones.

A pesar de sus ventajas, implementar una estrategia de IA Soberana en universidades públicas mexicanas enfrenta desafíos importantes relacionadas con los siguientes aspectos:

Desigualdad institucional debido a que algunas universidades carecen de infraestructura de cómputo, personal calificado o recursos financieros suficientes para construir capacidades de IA.

Costos elevados de infraestructura, mantenimiento y actualización debido a que los recursos necesarios para data centers, cómputo, energía, personal especializado pueden ser altos.

Necesidad de gobernanza robusta para definir políticas claras de ética, privacidad, propiedad intelectual, uso de datos, transparencia y responsabilidad.

Riesgo de fragmentación, pues es posible que debido a la autonomía o estatus normativo cada institución educativa actúe de forma aislada ocasionando posible duplicación de esfuerzos, desperdicio de recursos y pérdida de escala e interoperabilidad.

Por estas razones, una estrategia uniforme e inmediata para todas las instituciones resulta poco realista.

Hacia una vía viable.

Dado el contexto diverso del sistema de educación superior pública en México, se propone una estrategia escalonada, colaborativa y flexible para la integración de la Inteligencia Artificial (IA) y la soberanía digital. Esta ruta se estructura en tres niveles interdependientes: Primero, la creación de un marco nacional mediante la co-creación de políticas públicas que impulsen la soberanía digital/IA, regulaciones, financiamiento, incentivos para la cooperación y estándares de ética y gobernanza; segundo, el establecimiento de centros regionales de IA soberana para agrupar recursos universitarios, construir infraestructura compartida, y generar sinergias en talento e investigación, y finalmente una implementación institucional gradual que permita a cada universidad evaluar sus propias capacidades, prioridades y posibilidades, decidiendo si enfocarse en ser centros de innovación, investigación, docencia o promover un uso responsable de la IA.

Este enfoque garantiza que la soberanía no sea un privilegio de unas pocas universidades, sino una estrategia accesible, sostenible y equitativa.

 

Un ejemplo internacional.

Un caso que ilustra cómo la soberanía de IA puede alcanzarse sin cerrar la puerta a la colaboración internacional es el enfoque adoptado por algunos países europeos, en particular el de Mistral AI en Francia. A través del desarrollo de modelos de IA basados en código abierto, mantenidos dentro del marco regulatorio europeo, Mistral AI representa un contrapeso a los grandes gigantes tecnológicos globales y promueve una IA compatible con los valores europeos de soberanía digital, protección de datos y autonomía tecnológica.

De manera más general, la estrategia de “soberanía híbrida” (combinar desarrollo local con colaboración internacional, open-source, regulaciones claras y gobernanza) también ha sido adoptada por otros países que buscan garantizar autonomía sin renunciar al intercambio global.

Este enfoque demuestra que IA Soberana no es sinónimo de aislamiento tecnológico, sino de “autonomía con responsabilidad”, una lección valiosa para el contexto mexicano.

En conclusión, para las universidades de México, la adopción de una estrategia de IA Soberana representa una oportunidad histórica para fortalecer su autonomía institucional, proteger datos sensibles, promover la pertinencia cultural y lingüística, formar talento especializado, robustecer la investigación e impulsar la innovación con sentido social.

Sin embargo, y precisamente por ello, dicha estrategia debe diseñarse con realismo: reconociendo las desigualdades institucionales, los costos, los retos técnicos y de gobernanza, y optando por un enfoque colaborativo, escalonado y flexible.

La experiencia internacional (como la de Mistral AI en Europa) enseña que es posible construir soberanía de IA sin aislacionismos, combinando apertura, ética, regulación, cooperación y desarrollo local. Las universidades mexicanas están en una posición privilegiada para liderar esta transición hacia una IA Soberana, contextualizada y comprometida con el bien común. Adoptar esta estrategia será una decisión de responsabilidad social, autonomía académica y visión prospectiva para las próximas décadas.

 

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